Esquemas desadaptativos tempranos
Sistema de creencias negativas profundamente arraigadas sobre uno mismo y los demás, formado a partir de necesidades emocionales insatisfechas en la infancia. Influye en las relaciones interpersonales y la autoevaluación a lo largo de toda la vida.
El «plano» grabado en lo más profundo de la mente
Los esquemas desadaptativos tempranos son el concepto central de la terapia de esquemas propuesta por el psicólogo estadounidense Jeffrey Young. Un esquema es una creencia fundamental sobre uno mismo, los demás y el mundo que se forma desde la infancia hasta la adolescencia. Cuando las necesidades emocionales básicas del entorno de crianza - seguridad, apego estable, autonomía, expresión emocional libre, espontaneidad y juego - no se satisfacen adecuadamente, esa experiencia de carencia se fija en la mente como una creencia negativa. Esto es un esquema desadaptativo temprano.
Young identificó 18 tipos de esquemas desadaptativos tempranos y los clasificó en 5 dominios. Por ejemplo, el dominio de «desconexión y rechazo» incluye el «esquema de abandono» (las personas importantes acabarán abandonándome) y el «esquema de desconfianza/abuso» (los demás me harán daño). El dominio de «autonomía deteriorada» incluye el «esquema de dependencia/incompetencia» (no puedo hacer nada por mí mismo). Estos esquemas pudieron ser adaptativos en el entorno original, pero en la vida adulta actual generan desadaptación.
Cómo se activan los esquemas
Lo problemático de los esquemas desadaptativos tempranos es que, de forma inconsciente, la persona crea situaciones que confirman el esquema. Alguien con el esquema «no soy digno de amor» elige inconscientemente parejas que no le valoran, o minimiza las muestras de afecto que recibe. Como resultado, la creencia «efectivamente, no soy digno de amor» se refuerza. Este ciclo autocumplido es lo que mantiene el esquema durante décadas. Además, cuando un esquema se activa, emergen emociones intensas y la persona puede reaccionar como si hubiera regresado a su infancia.
El enfoque de la terapia de esquemas
En la terapia de esquemas, el primer paso es identificar qué esquemas posee la persona y comprender a partir de qué experiencias infantiles se formaron. A continuación, se identifican las situaciones que activan el esquema y se cultiva la capacidad de reconocer en ese momento que «esto es una reacción del esquema». El núcleo del tratamiento consiste en satisfacer parcialmente las necesidades emocionales insatisfechas dentro de la relación terapéutica - lo que se denomina «reparentalización limitada» - y en reprocesar las experiencias de herida del pasado mediante trabajo con imágenes. Eliminar por completo un esquema es difícil, pero es posible reducir significativamente el tiempo y la intensidad con que el esquema nos domina.
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