Mentalidad

Esquema cognitivo

Marco profundo de creencias sobre el mundo y uno mismo, formado a través de la experiencia. Dado que dirige automáticamente la selección e interpretación de la información, tiende a incorporar con mayor facilidad la información que coincide con el esquema, poseyendo una naturaleza autoperpetuante.

La teoría de esquemas de Piaget

El concepto de esquema se remonta al psicólogo del desarrollo Jean Piaget. Piaget definió los esquemas como marcos cognitivos mediante los cuales los niños comprenden el mundo. Cuando se encuentran con información nueva, las personas la afrontan de dos maneras: la «asimilación», que incorpora la nueva información al esquema existente, y la «acomodación», que modifica el propio esquema para ajustarse a la nueva información. Por ejemplo, un niño con un esquema de perro que ve un gato y dice «es un perro» está asimilando, mientras que aprender que el gato es un animal diferente al perro es acomodación. En un desarrollo cognitivo saludable se mantiene el equilibrio entre asimilación y acomodación, pero se considera que en personas con problemas psicológicos la asimilación a esquemas desadaptativos tiende a volverse excesiva y la acomodación difícilmente ocurre.

El esquema cognitivo de Beck - fundamento de la TCC

El psiquiatra Aaron Beck aplicó el concepto de esquema de Piaget a la psicología clínica y sentó las bases teóricas de la terapia cognitivo-conductual (TCC). En el modelo de Beck, las creencias nucleares (core beliefs) formadas a través de las experiencias de la infancia se sitúan en el centro del esquema. Creencias nucleares como «soy incompetente», «el mundo es peligroso» o «no se puede confiar en los demás» dirigen automáticamente la interpretación de los acontecimientos cotidianos. De las creencias nucleares se derivan las creencias intermedias (reglas, actitudes, suposiciones), y en situaciones concretas surgen los pensamientos automáticos. Esta estructura de tres capas constituye la columna vertebral del modelo cognitivo de Beck, y la TCC interviene en cada una de ellas.

La autoperpetuación de los esquemas

Una de las características más problemáticas de los esquemas cognitivos es su autoperpetuación. Una persona con el esquema «no soy digna de ser amada» descuenta la amabilidad de los demás como «es pura cortesía» o «tiene segundas intenciones», y sobrevalora cualquier pequeño desaire como «efectivamente, me rechazan». La información que coincide con el esquema se incorpora fácilmente (sesgo de confirmación), mientras que la información contradictoria se ignora, distorsiona o se trata como excepción. Además, los esquemas también influyen en el comportamiento. Una persona que cree «seré rechazada» se distancia primero para evitar el rechazo, y como resultado sus relaciones interpersonales realmente se empobrecen. Esta profecía autocumplida tiende a reforzar aún más el esquema.

Modificación de esquemas y sus límites

La terapia de esquemas de Jeffrey Young es un tratamiento centrado en los esquemas profundos (esquemas desadaptativos tempranos) que son difíciles de cambiar con la TCC convencional. Young identificó 18 esquemas desadaptativos tempranos y teorizó que cada uno surge de la insatisfacción de necesidades básicas en la infancia. En la terapia de esquemas se comprende el origen del esquema, se reconocen las situaciones en que se activa y se cambian gradualmente los patrones de comportamiento dominados por el esquema. Lo importante es que, según se describe, los esquemas profundamente arraigados no se eliminan por completo, sino que la mejora progresa en forma de disminución de la frecuencia e intensidad de su activación y de aumento de la capacidad para detectarlos y afrontarlos.

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