Por qué olvidamos los sueños - La neurociencia de los recuerdos que desaparecen al despertar
«Soñamos» pero «no recordamos»
Durante el sueño REM, el cerebro está tan activo como en la vigilia, o incluso más. La corteza visual se activa, la amígdala (responsable de las emociones) se estimula y hasta la corteza motora funciona (a pesar de que el cuerpo está paralizado). El cerebro efectivamente está «experimentando» algo. Sin embargo, segundos después de despertar, la mayor parte del contenido del sueño se desvanece. Se estima que el 50 % del sueño se pierde en los primeros 5 minutos tras despertar, y el 90 % en 10 minutos.
¿Por qué el cerebro, a pesar de estar tan activo, no puede retener esas experiencias como recuerdos? La respuesta se encuentra en el entorno químico del cerebro durante el sueño.
Tres razones neurocientíficas por las que olvidamos los sueños
1. La ausencia de noradrenalina
La consolidación de la memoria (la transferencia de la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo) requiere un neurotransmisor llamado noradrenalina. Esta sustancia se libera desde el locus coeruleus durante la vigilia y facilita la codificación de recuerdos en el hipocampo. Los «eventos sorprendentes» o las «experiencias emocionalmente intensas» se recuerdan con claridad precisamente porque la liberación de noradrenalina es elevada.
Sin embargo, durante el sueño REM, la liberación de noradrenalina se detiene casi por completo. Las neuronas del locus coeruleus dejan de disparar durante esta fase. Esto significa que, por muy vívida y emocional que sea la experiencia del sueño, las condiciones químicas necesarias para consolidarla como recuerdo no están presentes. Los sueños se «experimentan», pero no se «registran». (Puedes profundizar en libros sobre ciencia del sueño)
2. La reducción funcional de la corteza prefrontal
Durante el sueño REM, la actividad de la corteza prefrontal (la región responsable del pensamiento lógico, la autoconciencia y la organización de la memoria) se reduce significativamente. En la vigilia, organizamos las experiencias junto con información contextual como «cuándo, dónde y qué ocurrió», pero durante los sueños esta función organizativa no opera.
Esta es también la razón por la que el contenido de los sueños es fragmentario e ilógico. En un momento estás volando, al siguiente estás en la escuela, y luego conversas con un abuelo fallecido. La corteza prefrontal en vigilia juzgaría que «esto no tiene sentido», pero durante el sueño esa función de juicio está suspendida, por lo que cualquier desarrollo ilógico se acepta como «algo natural». Y las experiencias fragmentarias registradas sin información contextual carecen de pistas para ser evocadas tras despertar.
3. El descubrimiento de las neuronas MCH: un «mecanismo activo de olvido»
En 2019, un equipo de investigación conjunto de la Universidad de Nagoya y SRI International reportó un descubrimiento revolucionario sobre el olvido de los sueños. Demostraron que las neuronas productoras de MCH (hormona concentradora de melanina), ubicadas en el hipotálamo, se activan durante el sueño REM y suprimen activamente la consolidación de la memoria en el hipocampo.
Este es un hallazgo importante. Olvidar los sueños no se debe solo a que «el mecanismo de registro no funciona» (olvido pasivo), sino a que «un mecanismo para olvidar trabaja activamente» (olvido activo). El cerebro está diseñado para olvidar los sueños.
¿Por qué el cerebro está diseñado para olvidar los sueños?
Si el cerebro promueve activamente el olvido de los sueños, debe haber una razón evolutiva. La hipótesis más aceptada es la «prevención de la contaminación de la memoria».
El contenido de los sueños consiste en fragmentos de recuerdos reales recombinados de forma ilógica: recuerdos de volar, conversaciones con personas fallecidas, eventos que desafían las leyes de la física. Si estas «experiencias falsas» se confundieran con recuerdos reales, el modelo preciso del entorno necesario para la supervivencia se contaminaría. Si el recuerdo de un sueño en el que «salté de ese acantilado y no pasó nada» influyera en decisiones reales, sería fatal.
El olvido activo mediado por las neuronas MCH posiblemente funciona como un «sistema de control de calidad» que impide que las experiencias oníricas se infiltren en la memoria a largo plazo.
¿Por qué a veces sí recordamos los sueños?
Aun así, hay sueños que recordamos con claridad. ¿Cómo se explica esto?
El caso más común es cuando despertamos brevemente durante el sueño REM. En el instante en que nos despertamos por la noche, la liberación de noradrenalina se reanuda y los fragmentos del sueño reciente se fijan en la memoria a corto plazo. Cuando nos despierta el despertador por la mañana, recordamos el sueño porque la transición del sueño REM a la vigilia es abrupta y la «imagen residual» del sueño aún permanece en la memoria a corto plazo. Sin embargo, esta imagen residual también desaparece en pocos minutos. Por eso se dice que el hábito de anotar los sueños inmediatamente al despertar (un diario de sueños) es el único método fiable para retener los recuerdos oníricos. (Los libros sobre la ciencia de los sueños también son una buena referencia)
Resumen
Olvidar los sueños es el resultado de la combinación de tres mecanismos: la detención de la consolidación de la memoria por la ausencia de noradrenalina, la falta de información contextual por la reducción funcional de la corteza prefrontal, y la promoción activa del olvido por las neuronas MCH. El cerebro está diseñado para olvidar los sueños, y esto posiblemente funciona como un sistema de control de calidad que impide que las experiencias falsas contaminen los recuerdos reales. Que no puedas recordar el sueño de esta mañana no es señal de mala memoria, sino evidencia de que tu cerebro funciona correctamente.