Cuál es tu ojo dominante - El desconocido mundo de la «lateralidad ocular»
Conoces tu mano dominante, pero no tu ojo dominante
Si te preguntan «cuál es tu mano dominante», cualquiera responde al instante. Pero si te preguntan «cuál es tu ojo dominante», la mayoría no sabe qué contestar. Sin embargo, al igual que con las manos, los ojos también tienen un «ojo dominante (dominant eye)».
Cómo averiguar tu ojo dominante
Existe un método sencillo que puedes probar ahora mismo. Extiende ambos brazos hacia delante y forma un pequeño triángulo con los pulgares y los índices. Encuadra dentro de ese triángulo un objeto pequeño situado a varios metros de distancia (un reloj, un pomo de puerta, etc.). Desde esa posición con ambos ojos abiertos, cierra un ojo y luego el otro alternativamente.
Al cerrar uno de los ojos el objeto permanecerá dentro del triángulo, y al cerrar el otro se desplazará. El ojo con el que el objeto se mantiene en su sitio es tu ojo dominante. (En libros sobre visión se puede profundizar en el tema)
El ojo dominante es el «canal prioritario» del cerebro
Los seres humanos vemos con dos ojos, pero el cerebro no procesa la información de ambos por igual. La información del ojo dominante se procesa de forma prioritaria, mientras que la del otro ojo se utiliza como apoyo.
El principio es el mismo que el de la mano dominante. Como los recursos del cerebro son limitados, resulta más eficiente concentrar la inversión en un lado. También en el procesamiento de la información visual, el cerebro utiliza un ojo como «cámara principal» y el otro como «cámara secundaria».
Estadísticamente, aproximadamente el 65% de la población tiene dominancia del ojo derecho, alrededor del 32% del ojo izquierdo, y el 3% restante no presenta una dominancia clara. Alrededor del 75% de las personas diestras tienen dominancia del ojo derecho, pero el 25% restante tiene dominancia del ojo izquierdo. La mano dominante y el ojo dominante no siempre coinciden.
Situaciones sorprendentes en las que influye el ojo dominante
El ojo dominante afecta a situaciones cotidianas que no imaginarías.
Fotografía. Al mirar por el visor de una cámara, la mayoría de las personas usa inconscientemente su ojo dominante. Quienes tienen dominancia del ojo derecho miran con el derecho, y quienes la tienen del izquierdo, con el izquierdo. Como las cámaras están diseñadas para personas con dominancia del ojo derecho, quienes tienen dominancia del izquierdo sufren la pequeña incomodidad de que la nariz choca contra la parte trasera de la cámara al mirar por el visor.
Deporte. En disciplinas como el tiro, el tiro con arco o los dardos, donde se apunta con un solo ojo, la coincidencia entre ojo dominante y mano dominante es crucial. Las personas diestras con dominancia del ojo izquierdo (dominancia cruzada) tienden a desviarse en la puntería y pueden necesitar corrección. En el bateo de béisbol, también se considera ventajoso que el ojo dominante esté del lado del lanzador, ya que permite seguir la pelota durante más tiempo. (Los libros sobre ciencia del deporte también resultan útiles como referencia)
Se puede cambiar el ojo dominante
Al igual que la mano dominante, cambiar el ojo dominante mediante entrenamiento es difícil. La prioridad del procesamiento visual del cerebro se establece en la infancia temprana, y modificarla en la edad adulta no resulta realista. No obstante, existen entrenamientos para mejorar el equilibrio entre ambos ojos, y algunos deportistas los incorporan para mejorar sus capacidades visuales.
Resumen
Al igual que con las manos, los ojos tienen un «ojo dominante», y el cerebro procesa de forma prioritaria la información visual procedente de ese ojo. Aproximadamente el 65% de la población tiene dominancia del ojo derecho, y no siempre coincide con la mano dominante. Desde la fotografía hasta el deporte o la dirección de la mirada en el día a día, el ojo dominante influye en aspectos que pasan desapercibidos. Prueba primero el test del triángulo para descubrir tu ojo dominante. Seguro que descubres algo nuevo sobre tu propio cuerpo.