Fortalecer el suelo pélvico para mejorar las relaciones sexuales - La forma correcta de hacer ejercicios de Kegel
El suelo pélvico es el "protagonista oculto" del sexo
El suelo pélvico es un grupo de músculos que sostiene los órganos internos en la base de la pelvis como una hamaca. No solo interviene en el control urinario, sino que también está profundamente relacionado con el placer sexual. En las mujeres es responsable de las contracciones vaginales durante el orgasmo, y en los hombres participa en el mantenimiento de la erección y el control de la eyaculación.
La forma correcta de hacer ejercicios de Kegel
1. Identificar el músculo correcto
El músculo que se utiliza para detener la orina a mitad de la micción es el suelo pélvico (sin embargo, esto solo debe hacerse para identificar el músculo; evite detener la orina habitualmente). Intente captar la sensación de contraer solo el suelo pélvico sin usar los músculos del abdomen, los glúteos ni los muslos.
2. Entrenamiento básico
Contraiga el suelo pélvico durante 5 segundos y relaje durante 5 segundos. Realice 10 repeticiones como una serie, 3 series al día. Cuando se acostumbre, extienda el tiempo de contracción a 10 segundos. En el transporte público, durante el trabajo de escritorio, viendo la televisión: la ventaja de los ejercicios de Kegel es que se pueden hacer en cualquier momento y lugar. (Los libros sobre suelo pélvico también son útiles como referencia)
3. Efectos en la vida sexual
Mujeres: las contracciones vaginales durante el orgasmo se fortalecen, aumentando el placer. La mejora del tono vaginal también incrementa el placer de la pareja. Hombres: mejora la dureza y duración de la erección, y se facilita el control del momento de la eyaculación. También se han reportado efectos en la mejora de la eyaculación precoz. (En los libros sobre salud sexual y corporal se pueden aprender ejercicios específicos)
Resumen
Los ejercicios de Kegel para el suelo pélvico, al identificar el músculo correcto y practicar diariamente, mejoran el placer sexual tanto en hombres como en mujeres. Es un músculo invisible, pero sus efectos son seguros.