Afrontar la disfunción eréctil (DE) - Para no perder la confianza como hombre
La DE no es algo raro
Según estimaciones de la Sociedad Japonesa de Función Sexual, el número de pacientes con DE en Japón asciende a unos 11,3 millones. Aproximadamente el 20% de los hombres en sus 40, el 40% en sus 50 y el 60% en sus 60 experimentan algún grado de síntomas de DE. Además, en los últimos años la DE juvenil (20-30 años) también muestra una tendencia al alza.
La DE no es "el fin como hombre". Sin embargo, muchos hombres lo sienten así y, por vergüenza, no pueden consultarlo con nadie, comenzando a evitar la relación sexuales con su pareja. Esta conducta de evitación genera un círculo vicioso de deterioro de la relación y mayor pérdida de autoestima.
Si la DE se considera solo un problema "sexual", su abordaje tiende a retrasarse. En realidad, también es un indicador de salud que refleja el estado de los vasos sanguíneos de todo el cuerpo. Los urólogos a veces describen la DE como "la tarjeta amarilla del cuerpo", ya que puede servir como oportunidad para una intervención temprana al detectar enfermedades del estilo de vida.
Causas de la DE
Orgánica (causas físicas)
Arteriosclerosis, diabetes, hipertensión, dislipidemia. Estas enfermedades relacionadas con el estilo de vida dañan la salud vascular y reducen el flujo sanguíneo al pene. Se dice que la DE es una señal de alerta temprana de enfermedad cardiovascular, y no son pocos los casos en que una enfermedad del estilo de vida se descubre a raíz de la DE. El descenso de testosterona por envejecimiento también es un factor.
Las arterias del pene son extremadamente estrechas, con un diámetro de 1 a 2 mm, lo que las hace más susceptibles a los efectos de la arteriosclerosis que las arterias coronarias del corazón (3 a 4 mm). Por ello, la DE puede aparecer entre 3 y 5 años antes del riesgo de infarto o ictus, lo que significa que buscar atención médica por DE puede salvar la vida.
Psicógena (causas psicológicas)
Ansiedad de rendimiento, estrés laboral, depresión, problemas en la relación de pareja. La mayoría de la DE juvenil es de origen psicógeno. La ansiedad de "¿y si no se me levanta?" activa el sistema nervioso simpático e inhibe la función del sistema parasimpático necesaria para la erección. Un solo fallo genera ansiedad ante el siguiente, entrando fácilmente en un círculo vicioso.
Lo complicado de la DE psicógena es su estructura de "cuanto más piensas, peor se pone". Cuando durante la actividad sexual se activa una conciencia de monitoreo sobre "si funcionará" (spectatoring), se impide la relajación corporal. Para liberarse de la ansiedad de rendimiento, la terapia cognitivo-conductual y las técnicas de mindfulness son eficaces, y también se puede consultar con un psiquiatra.
Farmacológica
Antidepresivos (ISRS), antihipertensivos, antiandrógenos, diuréticos: muchos medicamentos tienen la DE como efecto secundario. Si estás tomando algún medicamento, no lo suspendas por tu cuenta; consulta con tu médico. El cambio a medicamentos alternativos o el ajuste de dosis frecuentemente conduce a mejoras. Los libros sobre DE (Amazon) permiten comprender las causas en detalle
Conceptos erróneos comunes
"Es la edad, no hay nada que hacer"
El envejecimiento es un factor de riesgo, pero la edad por sí sola no determina la DE. Hay hombres de 80 años que disfrutan de una vida sexual activa, mientras que algunos de 40 desarrollan DE grave. Los hábitos de vida y la edad vascular importan más que la edad cronológica. La respuesta más peligrosa es resignarse pensando "es cosa de la edad" y no buscar atención médica.
"Una vez que empiezas con la medicación, no puedes dejarla"
Los inhibidores de PDE5 no son medicamentos adictivos. Se usan cuando se necesitan, y una vez que la ansiedad disminuye y desaparece la ansiedad de rendimiento, muchos hombres recuperan la capacidad de lograr erecciones sin medicación. Los fármacos son como muletas: una vez que se produce la recuperación, se pueden dejar.
Formas de abordarlo
1. Acudir al urólogo
La DE es una enfermedad tratable médicamente. Los inhibidores de la PDE5 (Viagra, Cialis, Levitra) son eficaces en aproximadamente el 70-80% de los pacientes. Los genéricos también están disponibles, reduciendo la barrera económica respecto al pasado. Cada vez más clínicas ofrecen prescripción mediante consulta online, lo que facilita dar el primer paso a quienes tienen resistencia a hablar en persona.
2. Mejorar los hábitos de vida
Hay estudios que indican que el ejercicio aeróbico regular (150 minutos o más por semana) tiene un efecto comparable al de la medicación en la mejora de la DE. Dejar de fumar, consumo moderado de alcohol, sueño suficiente, alimentación equilibrada. Mejorar la salud vascular es el abordaje fundamental de la DE. Dejar de fumar en particular produce resultados rápidos: la mejora de la función vascular comienza entre 2 y 3 meses después de dejar el tabaco.
3. Hablar abiertamente con la pareja
Seguir ocultando la DE daña la confianza con la pareja. Comunicar honestamente "últimamente tengo dificultades" puede disipar la ansiedad de la pareja de "¿es que ya no le resulto atractivo/a?". Afrontar la DE como un problema de los dos puede incluso fortalecer la relación. El mejor momento para hablar del tema no es durante la actividad sexual, sino en un ambiente relajado durante el día.
4. Ampliar la definición de sexo
La erección y la penetración no son lo único que es sexo. Sexo oral, caricias manuales, masajes, besos. Independientemente de si hay erección o no, existen innumerables formas de compartir intimidad y placer. Soltar la idea fija de que "si no hay penetración no es sexo" reduce enormemente la presión causada por la DE. Los libros sobre relaciones de pareja (Amazon) también pueden ser de ayuda
El siguiente paso
Cuanto más tiempo se deja sin abordar la DE, más fuertes se vuelven los patrones de evitación psicológica y menor es la motivación para el tratamiento. La expectativa de que "se arreglará solo con el tiempo" casi siempre se ve defraudada. El primer paso más eficaz es reservar una cita con un urólogo o una clínica online "hoy mismo". La consulta en sí suele durar solo entre 10 y 15 minutos y resulta mucho menos intimidante de lo que la mayoría imagina.
Conclusión
La DE no es un secreto vergonzoso, sino una condición médica tratable. Consultar al médico, revisar los hábitos de vida, dialogar con la pareja y ampliar la definición de sexo. Estos cuatro enfoques son la clave para recuperar una vida que no esté dominada por la DE.