Pareja

Masturbarse teniendo pareja está bien - Cómo compatibilizar la autoestimulación y la vida sexual sin culpa

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La naturaleza de la culpa

No son pocas las personas que sienten culpa por masturbarse teniendo pareja. "¿No es una falta de respeto hacia mi pareja?", "¿tendré un deseo sexual excesivo?", "¿pensará que no estoy satisfecho/a con él/ella?". Estas inquietudes nacen de la premisa errónea de que "si tienes pareja, la masturbación debería ser innecesaria".

Las investigaciones a gran escala sobre sexualidad muestran que aproximadamente el 70% de los adultos con pareja se masturban de forma regular. Incluso entre quienes están satisfechos con su vida sexual en pareja, esta proporción apenas varía. Es decir, la masturbación no es un "sustituto" del sexo en pareja, sino un acto sexual independiente. Se da de forma natural incluso en relaciones con alta satisfacción.

Por qué se necesitan ambos

Satisfacen necesidades diferentes

El sexo con la pareja proporciona intimidad, conexión y experiencia compartida. La masturbación, por su parte, ofrece tiempo a solas, autoexploración y alivio del estrés. Estas dos prácticas no compiten entre sí, sino que se complementan. Del mismo modo que leer un libro y ver una película son ambas formas de "disfrutar una historia" pero experiencias distintas, el sexo en solitario y el sexo en pareja satisfacen necesidades diferentes.

Un medio para conocer tu propio cuerpo

La masturbación es la forma más segura de conocer las reacciones de tu propio cuerpo. Dónde te gusta que te toquen, qué ritmo prefieres, qué fantasías te excitan. Este autoconocimiento mejora la calidad del sexo con tu pareja. Si no conoces tus propias preferencias, tampoco podrás comunicárselas. Una mayor comprensión de tu propia sexualidad eleva tu satisfacción sexual global. (Los libros sobre sexualidad (Amazon) pueden ayudarte a profundizar en la comprensión)

Absorber el desfase en el deseo sexual

Es raro que el deseo sexual de ambos miembros de la pareja coincida perfectamente en el tiempo. Que uno desee cuando el otro no está de humor es algo cotidiano. Ajustar este desfase mediante la masturbación es una forma saludable de gestión que no presiona a la otra persona. Forzar la sincronización genera una sensación de obligación que puede tensar la relación. Que cada uno pueda satisfacer sus necesidades de forma autónoma contribuye a la estabilidad a largo plazo de la pareja.

Mitos comunes y trampas

"Quien se masturba mucho está insatisfecho/a con su pareja"

Una frecuencia alta no es señal de insatisfacción. La intensidad del deseo varía entre personas, y la frecuencia de masturbación es independiente de la satisfacción en la relación. Los estudios no han encontrado correlación negativa entre ambas medidas.

"Satisfacerse antes que la pareja es una traición"

No se están vulnerando los derechos sexuales de la pareja. No es ignorar al otro, sino una decisión autónoma sobre tu propio cuerpo. Igual que picar algo a solas no niega la cena en pareja, la actividad sexual individual no niega la intimidad compartida.

Trampa: la dependencia de la pornografía

La masturbación en sí es saludable, pero depender excesivamente de la pornografía para excitarse puede elevar el umbral de excitación en el sexo real. Si resulta cada vez más difícil sentir satisfacción con la pareja, revisar el consumo de pornografía puede ser útil.

El diálogo con la pareja

¿Hay que mantenerlo en secreto?

Mantener la masturbación en secreto no es un problema en sí mismo. La privacidad debe respetarse incluso en una relación sana. Sin embargo, si la culpa de "estar ocultándolo" ensombrece la relación, hablar abiertamente puede resolverlo. El problema central no es el secreto en sí, sino la culpa que este genera.

Claves para comunicarlo

Deja claro que "no es porque esté insatisfecho/a contigo". "Para conocer mi propio cuerpo", "para aliviar el estrés", "para que nuestro sexo sea aún mejor". Transmitirlo en un contexto positivo reduce la ansiedad de la otra persona. Si tu pareja reacciona negativamente ante la masturbación, es importante empatizar con la inseguridad que hay detrás ("¿es que no soy suficiente?"). No desestimes su reacción; primero reconócela y luego comparte tu perspectiva. (Los libros sobre comunicación en pareja (Amazon) también pueden ser de ayuda)

El equilibrio al que prestar atención

Si la masturbación está "sustituyendo" al sexo con la pareja, es necesario revisar el equilibrio. Si se recurre a la masturbación para evitar las relaciones sexuales con la pareja, puede haber un problema relacional de fondo. Además, si la dependencia de la pornografía está vinculada a la masturbación, se requiere un abordaje específico.

Señales de alerta

  • Rechazas cada vez más las propuestas de tu pareja
  • Sientes que la actividad en solitario es más fácil o atractiva que el sexo en pareja
  • Evitas por completo el contacto físico con tu pareja

Si reconoces varios de estos puntos, considera abordar la dinámica de la relación mediante terapia de pareja.

El siguiente paso

La masturbación y el sexo en pareja son ambas expresiones sexuales saludables. No hay motivo para sentir culpa por compatibilizarlas. Conocer tu propio cuerpo, ajustar los desfases de deseo y valorar también la intimidad con tu pareja. Esta compatibilidad es la base de una vida sexual plena. Comienza anotando por qué sientes culpa y verifica si esa premisa se basa en hechos reales.

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