Relaciones

Controlar los celos en el amor - Qué hacer cuando no puedes dejar de sentir celos de tu pareja

Este artículo se lee en unos 7 minutos

Los celos no son prueba de amor

«Siento celos porque te quiero». Esta frase se usa a menudo para justificar los celos, pero desde el punto de vista psicológico no es precisa. La intensidad de los celos no es proporcional a la profundidad del amor. Los celos son «miedo a perder», una emoción esencialmente distinta del amor.

Un grado moderado de celos muestra interés por la relación, pero cuando evoluciona hacia comportamientos como vigilar las acciones de la pareja, prohibir el contacto con personas del otro sexo o restringir sus amistades, deja de ser amor para convertirse en control. Muchas personas que sufren de celos son conscientes de que su comportamiento hiere al otro, pero cargan con el sufrimiento de no poder detenerse.

Mecanismo psicológico que genera los celos

En la base de los celos subyace una baja autoevaluación: «no valgo lo suficiente para retener a mi pareja». Precisamente porque falta confianza en uno mismo, surge el miedo de «si aparece alguien más atractivo, me la quitarán». Es decir, el problema de los celos no está en el comportamiento de la pareja, sino en la relación con uno mismo.

Desde la perspectiva de la teoría del apego, se sabe que las personas con apego ansioso son más propensas a sentir celos. La experiencia de un amor inestable por parte del cuidador en la infancia forma la creencia de «la persona que amo acabará marchándose», que se manifiesta como celos en las relaciones de pareja adultas.

Además, los traumas de relaciones pasadas (como haber sido víctima de una infidelidad) también refuerzan los celos. Una experiencia de traición genera un estado de hipervigilancia de «quizá me vuelvan a traicionar», proyectando el comportamiento de la pareja anterior sobre la actual.

Comprender el ciclo de los celos

Los celos siguen un ciclo típico. Primero aparece un disparador: la pareja habla animadamente con un compañero del otro sexo, recibe un «me gusta» de alguien en redes sociales, dice que va a una cena con amigos. A continuación, surge una mezcla de ansiedad e ira.

Ante esta emoción se produce un «comportamiento de verificación»: revisar el móvil, interrogar sobre sus acciones, preguntar «¿qué relación tienes con esa persona?». Si la pareja demuestra su inocencia, se obtiene un alivio temporal, pero esta tranquilidad solo dura de unas horas a unos días. Pronto aparece el siguiente disparador y el ciclo se repite.

Lo más grave es que los comportamientos de verificación escalan. Lo que empezó como una pregunta casual se convierte en exigir la contraseña del móvil, comprobar la ubicación por GPS o prohibir el contacto con personas del otro sexo. La pareja siente que no se confía en ella y la relación se deteriora.

Enfoque cognitivo para controlar los celos

El enfoque más eficaz para controlar los celos es la aplicación de técnicas de terapia cognitivo-conductual. Cuando sientes celos, primero separa «hechos» de «interpretaciones». «Mi pareja fue a cenar con alguien del otro sexo» es un hecho. «Seguro que me está siendo infiel» es una interpretación.

A continuación, verifica los fundamentos de esa interpretación. «¿Qué pruebas tengo de infidelidad?» «¿Qué otras interpretaciones son posibles?» «¿Qué diría un amigo de confianza si le consultara?». Al verificar con calma, casi siempre las interpretaciones basadas en los celos carecen de fundamento.

También resulta útil imaginar concretamente el «peor escenario». «Si realmente me fueran infiel, ¿qué me pasaría?». La mayoría de las personas llegan a la conclusión de «sería doloroso, pero seguiría adelante» o «estaría bien solo/a». Imaginar concretamente lo peor y confirmar que aun así estarás bien reduce el miedo difuso.

Estrategias a nivel de comportamiento

En paralelo al enfoque cognitivo, las estrategias a nivel de comportamiento también son importantes. Empieza por «reducir los comportamientos de verificación». Cuando sientas el impulso de revisar el móvil, aguanta solo 5 minutos. Si pasados 5 minutos sigues queriendo hacerlo, puedes. En la mayoría de los casos, el impulso se debilita tras 5 minutos.

Lo siguiente es «enriquecer tu propio tiempo». Si tienes tiempo para vigilar las acciones de tu pareja, es porque tu propia vida está vacía. Al dirigir la atención hacia aficiones, tiempo con amigos y actividades de crecimiento personal, la atención excesiva hacia la pareja disminuye de forma natural.

También es eficaz acordar con la pareja «reglas de tranquilidad». «Me gustaría que me avisaras antes de ir a cenar a solas con alguien del otro sexo», «me gustaría un mensaje si vas a llegar tarde». Se establecen reglas dentro de un rango aceptable para ambos. Sin embargo, esto no es para restringir el comportamiento del otro, sino un mecanismo para gestionar tu propia ansiedad.

Aumentar la autoestima

La solución de raíz a los celos requiere mejorar la autoestima. Si puedes creer de corazón que «valgo lo suficiente para que mi pareja quiera quedarse conmigo», los celos se reducen enormemente. Para aumentar la autoestima, es eficaz obtener logros en ámbitos ajenos al amor. (Aumentar la autoestima obteniendo logros fuera del ámbito romántico es eficaz)

Mejorar en el trabajo, probar una nueva afición, ejercitar el cuerpo, profundizar en las amistades. A través de estas actividades se acumula la sensación de «soy una persona valiosa». No hacer depender la autoestima únicamente de la valoración de la pareja es la clave para liberarse de los celos.

Controlar los celos no se logra de la noche a la mañana. Sin embargo, al tomar conciencia de tus propios patrones y probar nuevas estrategias una a una, el cambio se produce con certeza. De una relación dominada por los celos a una relación basada en la confianza. Esa transición comienza por revisar la relación contigo mismo.

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