Autoestima
La valoración subjetiva del propio valor y las propias capacidades. A diferencia de la confianza condicionada, se refiere a la capacidad de aceptarse y respetarse tal como uno es.
Qué es la autoestima
La autoestima es el cimiento emocional que permite sentir «tengo valor» o «estoy bien tal como soy». No se trata de una sensación de omnipotencia ni de una confianza respaldada por logros. Es la capacidad de afirmar la propia existencia tanto en los momentos de éxito como en los de fracaso - esa es la esencia de la autoestima.
Las personas con una autoestima estable, cuando fracasan, no niegan toda su persona pensando «soy un desastre», sino que pueden acotar el problema: «esta parte no salió bien». Ante las críticas, no se desestabilizan en exceso y tienen la serenidad de recibirlas como retroalimentación constructiva. En cambio, cuando la autoestima es baja, uno se vuelve hipersensible a la opinión ajena, se hiere profundamente por errores insignificantes y tiende a evitar los desafíos.
Cómo se forma la autoestima
La base de la autoestima se forma en gran medida durante el entorno de crianza en la infancia. Los niños que fueron aceptados incondicionalmente, que recibieron el mensaje «me alegra que existas», tienden a desarrollar una autoestima estable. Por el contrario, crecer en un ambiente de amor condicionado (ser elogiado solo por buenas notas, ser reconocido solo al cumplir expectativas) favorece la formación de la creencia «si no logro algo, no tengo valor».
Reconstruirla en la edad adulta
Aunque no se haya podido cultivar una autoestima suficiente en la infancia, es posible reconstruirla en la edad adulta. El primer paso es tomar conciencia de la voz crítica interior. Cuando se escucha «he vuelto a fracasar, soy un desastre», cabe preguntarse: «¿es un hecho o un patrón de pensamiento habitual?». Registrar conscientemente los pequeños éxitos, valorar las relaciones con personas que reconocen nuestras fortalezas y practicar el perdón hacia uno mismo cuando no se es perfecto son acciones que, poco a poco, van restaurando la autoestima.
Artículos relacionados
Cómo entrenar el pensamiento creativo
La creatividad no es un talento especial, sino una habilidad que se puede desarrollar con práctica. Presentamos métodos concretos de entrenamiento basados en la ciencia cognitiva y la investigación sobre creatividad para fortalecer el pensamiento creativo en la vida cotidiana.
Guía práctica para construir un hábito de aprendizaje diario
Quienes siguen aprendiendo se adaptan mejor a los cambios y amplían sus opciones profesionales. Presentamos métodos prácticos, basados en la ciencia cognitiva y la investigación sobre formación de hábitos, para construir un hábito de aprendizaje diario sin esfuerzo excesivo. Explicamos por qué el aprendizaje continuo es importante y los cinco pasos para lograrlo.
Cómo organizar tus pensamientos con el hábito del journaling
Escribir aclara el pensamiento y ayuda a gestionar las emociones y reducir el estrés. Explicamos cómo empezar y mantener un hábito de journaling basándonos en la terapia cognitivo-conductual y la psicología positiva.
Cómo cultivar la paciencia contigo mismo
Te frustras cuando no ves resultados inmediatos, te culpas cada vez que fallas. Para quienes sienten que les falta paciencia consigo mismos, explicamos los mecanismos psicológicos de la impaciencia y métodos concretos para aceptar tu propio ritmo.