Prepararse para el cuidado de los padres - conocimientos y preparación para no verse desbordado cuando llega de repente
El cuidado comienza «de repente»
El cuidado de los padres, en la mayoría de los casos, comienza «de repente». Un ictus, una fractura por caída, una progresión repentina de los síntomas de demencia. Según una encuesta del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón, las principales causas de necesidad de cuidados son la demencia (aprox. 18%), las enfermedades cerebrovasculares (aprox. 15%) y las fracturas/caídas (aprox. 13%). Todas ocurren sin previo aviso, por lo que el cuidado que se pensaba «todavía lejano» se convierte un día en una realidad inmediata.
La duración media del cuidado es de unos 5 años, y en casos de alto grado de dependencia puede superar los 10 años. Para superar esta batalla a largo plazo, los conocimientos y la preparación previos son imprescindibles.
Conocimientos básicos del sistema de seguro de dependencia
Funcionamiento del seguro de dependencia
El sistema japonés de seguro de dependencia es un sistema de seguro social en el que los ciudadanos mayores de 40 años pagan primas y, a partir de los 65 años (asegurados de primera categoría), pueden utilizar servicios cuando necesitan cuidados. Los de 40 a 64 años (asegurados de segunda categoría) también pueden utilizarlos si la causa es una enfermedad específica (16 enfermedades como las cerebrovasculares o el cáncer terminal).
Porcentaje de copago
El copago de los servicios de cuidado es en principio del 10%, pero para personas con ingresos superiores a cierto nivel es del 20% o 30%. Por ejemplo, para un grado de dependencia 3, el límite mensual de prestación es de aproximadamente 270.000 yenes, y con un copago del 10% se pueden utilizar los servicios con un desembolso de unos 27.000 yenes. Lo que exceda el límite es íntegramente a cargo del usuario, por lo que el diseño del plan de cuidados es crucial.
El proceso de certificación del grado de dependencia
Desde la solicitud hasta la certificación
Para utilizar los servicios de cuidado, primero se solicita la certificación del grado de dependencia en la ventanilla del municipio. Tras la solicitud, un inspector de certificación visita el domicilio para evaluar el estado físico y mental de la persona. Basándose en los resultados de esta evaluación y en el informe del médico de cabecera, el comité de evaluación de la certificación de dependencia determina el grado. Desde la solicitud hasta la certificación suelen pasar unos 30 días, pero como los servicios se pueden utilizar retroactivamente desde la fecha de solicitud, conviene solicitarlo pronto cuando se perciba la necesidad.
Clasificación de los grados de dependencia
Se divide en 7 niveles: apoyo necesario 1-2 y cuidado necesario 1-5. El apoyo necesario corresponde a un estado que requiere asistencia parcial en la vida diaria; el cuidado necesario 1 requiere cuidados parciales; y el cuidado necesario 5 requiere cuidados en prácticamente todas las actividades de la vida diaria. Si no se está conforme con el resultado de la certificación, se puede presentar una reclamación en un plazo de 60 días. Para quienes deseen comprender la visión general del sistema de cuidados, se recomienda aprender los conocimientos básicos de forma sistemática con un libro introductorio sobre cuidados (Amazon).
El gestor de cuidados: un aliado valioso
Una vez obtenida la certificación de dependencia, el siguiente paso es elegir un gestor de cuidados (especialista en apoyo a los cuidados). El gestor de cuidados es un profesional que elabora el plan de cuidados (plan de servicios de atención) adaptado al estado del usuario y coordina con los proveedores de servicios.
Cómo identificar a un buen gestor de cuidados
El centro integral de apoyo comunitario puede facilitar la presentación de gestores de cuidados. Los puntos clave para elegir son: si escucha bien al usuario y a la familia, si presenta varias opciones y si es fácil de contactar. Si se siente que no encaja, es posible cambiarlo, así que no hay que dudar en consultarlo. El servicio del gestor de cuidados está íntegramente cubierto por el seguro de dependencia, por lo que no supone coste alguno para el usuario.
Comparación entre cuidado domiciliario e institucional
Ventajas e inconvenientes del cuidado domiciliario
La mayor ventaja del cuidado domiciliario es poder continuar viviendo en un entorno familiar. Combinando servicios como la atención domiciliaria, la enfermería a domicilio, los centros de día y las estancias temporales, se puede mantener la vida en el hogar aligerando la carga familiar. Por otro lado, cuando se necesita vigilancia las 24 horas o cuando la carga del cuidador familiar llega al límite, la continuidad del cuidado domiciliario se vuelve difícil.
Tipos de instituciones y costes
Las residencias especiales para mayores (tokuyou) tienen un coste relativamente bajo (entre 50.000 y 150.000 yenes mensuales aprox.), pero requieren un grado de dependencia 3 o superior para el ingreso, y en zonas con muchos solicitantes la espera puede ser de meses a años. Los centros de salud para mayores (rouken) son instituciones orientadas a la rehabilitación, con un período de ingreso en principio de 3 a 6 meses. Las residencias privadas para mayores varían ampliamente, con cuotas de entrada de 0 a decenas de millones de yenes y mensualidades de 150.000 a 300.000 yenes, y los servicios difieren mucho según la institución.
Evitar dejar el trabajo por el cuidado
Aproximadamente 100.000 personas al año dejan su empleo por motivos de cuidado. Sin embargo, dejar el trabajo no solo supone perder la base económica, sino que también conlleva el riesgo de aislamiento social y deterioro de la salud mental del propio cuidador.
Sistemas que se deben aprovechar
La excedencia por cuidado permite hasta 93 días acumulados por familiar dependiente, divisibles en hasta 3 períodos. Como prestación por excedencia de cuidado, el seguro de desempleo abona el 67% del salario. Los permisos de cuidado permiten hasta 5 días al año (10 días si hay 2 o más familiares dependientes), pudiendo tomarse en medias jornadas. Además, la ley reconoce la jornada reducida y la limitación de horas extraordinarias.
Como muchas personas dejan el trabajo sin conocer estos sistemas, es importante informarse sobre los recursos de la propia empresa antes de que comience el cuidado. Para quienes deseen conocer más sobre la actitud mental al enfrentarse al cuidado de los padres, el artículo relacionado también es una buena referencia.
Salud mental del propio cuidador
Estados en los que suele caer el cuidador
Se estima que aproximadamente el 60% de los cuidadores presentan algún tipo de síntoma de estrés. Especialmente las personas con un fuerte sentido de responsabilidad del tipo «tengo que hacerlo yo» tienen mayor riesgo de agotarse al cargar con todo. La depresión del cuidador no es infrecuente, y hay estudios que indican que aproximadamente el 25% de los cuidadores se encuentran en un estado clínico de depresión.
Tres principios para protegerse a uno mismo
Primero, «no cargar con todo solo». Hay que asegurar múltiples apoyos: hermanos, familiares, el centro integral de apoyo comunitario, asociaciones de cuidadores. Segundo, «no buscar la perfección». Ni siquiera los profesionales del cuidado logran un cuidado perfecto. Un «cuidado suficientemente bueno» es suficiente. Tercero, «reservar tiempo para uno mismo». Aprovechando las estancias temporales y los centros de día, hay que crear periódicamente momentos de descanso del cuidado. Para quienes deseen aprender sobre el autocuidado del cuidador, los libros sobre gestión del estrés en el cuidado (Amazon) son una buena referencia.
Conclusión: prepararse reduce la ansiedad
El cuidado de los padres es un tema inevitable, pero tener conocimientos previos reduce enormemente la ansiedad y la confusión cuando llega el momento. El funcionamiento del seguro de dependencia, el proceso de certificación, cómo aprovechar al gestor de cuidados, los sistemas para evitar dejar el trabajo: con solo conocer esto, se puede afrontar con serenidad un cuidado repentino. Y sobre todo, proteger la salud del propio cuidador es el factor más importante para hacer sostenible un cuidado a largo plazo.