Guía práctica del sexo oral - Comunicación para aumentar el placer mutuo
La realidad del sexo oral
Según una encuesta del CDC (Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.), aproximadamente el 85 % de los estadounidenses de entre 18 y 44 años tienen experiencia con el sexo oral. En Japón, el sexo oral también se practica ampliamente como parte de las relaciones sexuales. Sin embargo, el sexo oral que se muestra en la pornografía difiere enormemente de la realidad, y no son pocos los casos en que una práctica basada en conocimientos erróneos causa incomodidad o dolor a la pareja.
Sobre la seguridad
Riesgo de ITS
El sexo oral suele considerarse «seguro», pero existe riesgo de infecciones de transmisión sexual (ITS). El herpes, la gonorrea, la sífilis y el VPH pueden transmitirse a través del sexo oral. En particular, el VPH ha cobrado relevancia como factor de riesgo de cáncer orofaríngeo. El uso de barreras de látex (para el sexo oral a los genitales femeninos) o preservativos (para el sexo oral al pene) reduce significativamente el riesgo.
Higiene
Ducharse antes del sexo oral aumenta la comodidad y la tranquilidad de ambas partes. Sin embargo, no es necesario lavar el interior de la vagina con jabón (ya que interfiere con su capacidad de autolimpieza). Basta con lavar suavemente la vulva. (Puedes aprender prácticas seguras en libros sobre salud sexual en Amazon)
Para aumentar el placer de la pareja
Sexo oral a la mujer (cunnilingus)
El clítoris es la zona más sensible, pero en lugar de estimularlo directamente desde el principio, se recomienda un acercamiento gradual desde la cara interna de los muslos, la vulva y los labios. Los movimientos de la lengua deben ser lentos al principio, con presión suave. Observa las reacciones de tu pareja y pregunta: «¿te gusta?», «¿más fuerte?». Si tu pareja dice «así, no cambies», lo más importante es mantener el ritmo y la presión sin modificarlos.
Sexo oral al hombre (felación)
El glande, especialmente el frenillo (la parte inferior), es la zona más sensible. Se utilizan los labios y la lengua, teniendo cuidado de que los dientes no rocen. La garganta profunda (deep throat) se espera a menudo por influencia de la pornografía, pero conlleva riesgo de reflejo nauseoso y no es necesario forzarla. Combinando la mano y la boca se puede proporcionar una estimulación suficiente sin depender de la profundidad.
La comunicación es la clave
Comunicar las preferencias
«Qué resulta placentero» varía completamente de una persona a otra. Preguntar a la pareja y comunicar las propias preferencias es el «técnica» más eficaz. Si existe resistencia a la comunicación verbal durante el sexo, también hay métodos no verbales como guiar la cabeza de la otra persona con la mano, o expresar la respuesta mediante la voz y la respiración.
El derecho a decir que no
Sentir que «no quiero practicar sexo oral» es perfectamente legítimo. Preocupaciones higiénicas, traumas pasados, simplemente no ser de tu agrado. Sea cual sea la razón, siempre existe el derecho a negarse. Respetar la negativa de la pareja y buscar juntos formas alternativas de intimidad es la base de una relación sana. (Los libros sobre sexualidad en Amazon también pueden ser de ayuda)
Resumen
En el sexo oral, la comunicación es más importante que la técnica. Observar las reacciones de la pareja, preguntar por sus preferencias y cuidar la seguridad. Estos tres elementos crean una experiencia cómoda y satisfactoria para ambos.