Filosofía

Filosofía estoica

Sistema filosófico de la antigua Grecia fundado por Zenón en el siglo III a.C. Su enseñanza - «distingue lo que puedes controlar de lo que no, y concéntrate en lo que puedes controlar» - es también la fuente de la terapia cognitivo-conductual moderna.

Qué es la filosofía estoica

La filosofía estoica es un sistema filosófico fundado hacia el año 300 a.C. por Zenón de Citio en Atenas. Produjo practicantes como Séneca, Epicteto y Marco Aurelio, y tras más de 2.000 años vuelve a recibir atención en la actualidad. El núcleo del estoicismo es sorprendentemente simple: «La causa del sufrimiento no son los acontecimientos en sí, sino nuestro juicio sobre ellos». Que llueva no es bueno ni malo en sí mismo. Es nuestro juicio de que la lluvia es «algo desagradable» lo que genera el malestar. Esta intuición sería sistematizada científicamente 2.000 años después como terapia cognitivo-conductual.

La dicotomía del control

Epicteto clasificó la experiencia humana en dos categorías: «lo que está en nuestro poder» (juicio, voluntad, deseo, aversión) y «lo que no está en nuestro poder» (cuerpo, posesiones, reputación, conducta ajena). La práctica de la filosofía estoica consiste en aplicar esta distinción a cada situación de la vida cotidiana. Cuando nos irritamos en un atasco, el atasco no está en nuestro poder. Pero cómo reaccionamos ante él sí lo está. Cuando esta distinción se convierte en hábito, disminuye la resistencia inútil contra lo incontrolable y aumenta la energía disponible para lo que sí podemos controlar.

Visualización negativa

Una de las técnicas prácticas del estoicismo es la «visualización negativa» (premeditatio malorum): imaginar intencionadamente el peor escenario posible. Perder la salud, perder el trabajo, perder a un ser querido. No se trata de pesimismo. Es una técnica para redescubrir el valor de lo que ya tenemos y recuperar el sentimiento de gratitud. El ser humano, por la adaptación hedónica, tiende a dar por sentado lo que posee. La visualización negativa reinicia intencionadamente esa adaptación. Además, imaginar previamente el peor escenario tiene el efecto de amortiguar el impacto psicológico en caso de que realmente ocurra.

Aplicación en la actualidad

La razón por la que la filosofía estoica es revalorizada en la actualidad es su carácter práctico. No ofrece metafísica abstracta, sino técnicas concretas de aplicación inmediata en la vida diaria. La meditación matutina (anticipar las dificultades que pueden surgir hoy y prepararse mentalmente), la reflexión nocturna (examinar los juicios y acciones del día), la pausa ante situaciones incómodas (examinar el propio juicio antes de reaccionar de forma refleja). Todas estas prácticas se solapan con la terapia cognitivo-conductual y el mindfulness. La filosofía estoica no es una reliquia de la antigüedad, sino el prototipo de una sabiduría que la psicología moderna ha respaldado científicamente.

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