Autoeficacia
La creencia de «yo puedo hacerlo». Mientras que la autoestima es una valoración del propio valor, la autoeficacia se refiere a la convicción en la capacidad de ejecutar una tarea específica.
Qué es la autoeficacia
La autoeficacia es un concepto propuesto por el psicólogo Albert Bandura que se refiere a la convicción subjetiva de que uno puede realizar con éxito una determinada conducta. A diferencia de la autoestima (sentir que uno tiene valor), la autoeficacia está vinculada a situaciones y tareas específicas. Por ejemplo, es perfectamente posible tener una alta autoeficacia para hablar en público y, al mismo tiempo, una baja autoeficacia para cocinar.
Las cuatro fuentes de la autoeficacia
Bandura identificó cuatro factores que fortalecen la autoeficacia. El más poderoso es la «experiencia de dominio», es decir, haber logrado algo por uno mismo. Le sigue la «experiencia vicaria», observar a alguien en circunstancias similares alcanzar el éxito. En tercer lugar está la «persuasión verbal», recibir de una persona de confianza un «tú puedes hacerlo». Y en cuarto lugar, el «estado fisiológico y emocional», encontrarse en buenas condiciones físicas y mentales. De todos ellos, la experiencia de dominio tiene una influencia abrumadoramente mayor. Es decir, la autoeficacia no es un pensamiento mágico de «si lo crees, se cumple», sino una confianza empírica que se construye acumulando pequeños éxitos.
Por qué la autoeficacia es importante
El nivel de autoeficacia influye directamente en la dificultad de los retos que uno se atreve a asumir, en la perseverancia ante las dificultades y en la velocidad de recuperación tras un fracaso. Las personas con baja autoeficacia perciben las tareas difíciles como «amenazas» y las evitan, interpretando los fracasos como «falta de capacidad». En cambio, quienes tienen alta autoeficacia perciben esas mismas tareas como «desafíos» e interpretan los fracasos como «falta de esfuerzo o de estrategia». Esta diferencia en la interpretación marca enormemente la trayectoria de crecimiento a largo plazo. Lo fundamental es que la autoeficacia no es un rasgo fijo de personalidad, sino una creencia dinámica que cambia con la experiencia.
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