Rumiación
Patrón de pensamiento que consiste en reflexionar repetidamente sobre eventos pasados o emociones negativas sin llegar a una solución. Se conoce como factor de riesgo para la depresión y los trastornos de ansiedad.
Qué es la rumiación
La rumiación es un patrón de pensamiento en el que se repasa una y otra vez el mismo contenido sobre fracasos pasados, arrepentimientos, sucesos desagradables o los propios defectos. El término «rumiación» proviene originalmente de la acción de los rumiantes que devuelven a la boca el alimento ya ingerido para masticarlo de nuevo; en psicología se usa como metáfora de «volver a masticar» pensamientos negativos repetidamente.
La diferencia entre la rumiación y una reflexión normal radica en si «conduce o no a una solución». La reflexión constructiva lleva a preguntas concretas como «¿cuál fue el problema?» o «¿qué puedo hacer la próxima vez?» y desemboca en acciones. La rumiación, en cambio, da vueltas en círculo con las mismas preguntas - «¿por qué hice aquello?», «¿por qué soy así?» - sin llegar a ninguna conclusión ni acción. Cuanto más se piensa, más baja el ánimo, y cuanto más baja el ánimo, más se piensa: un círculo vicioso.
El impacto de la rumiación
La investigación de la psicóloga Susan Nolen-Hoeksema ha demostrado que la rumiación está fuertemente implicada en el inicio y la persistencia de la depresión. La rumiación fija la atención en la información negativa, reduce la capacidad de resolución de problemas y aleja el apoyo social. Además, mientras se está inmerso en la rumiación, es fácil caer en la ilusión de que «pensar equivale a abordar el problema», cuando en realidad el pensamiento gira en vacío y la situación no mejora en absoluto.
Romper la cadena de la rumiación
Lo más eficaz para afrontar la rumiación no es intentar cambiar el contenido del pensamiento, sino cambiar la relación con el pensamiento. La práctica del mindfulness cultiva la capacidad de observar los pensamientos como «eventos que pasan por la mente» en lugar de como «hechos». Además, mover el cuerpo (caminar, hacer ejercicio) es un método de efecto inmediato que desplaza el foco de atención del pensamiento a las sensaciones corporales. Preguntarse «¿este pensamiento me está siendo útil ahora mismo?» y, si la respuesta es «no», cambiar conscientemente a otra actividad: practicar esto repetidamente debilita la cadena de la rumiación.
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