Empatía
Capacidad de comprender las emociones y la perspectiva del otro y sentirlas como si fueran propias. Posee dos dimensiones - empatía cognitiva y empatía afectiva - y determina de raíz la calidad de las relaciones interpersonales.
Qué es la empatía
La empatía es la capacidad de comprender lo que otra persona siente y piensa, y de acompañar esas emociones. Si la «simpatía» consiste en mirar al otro desde arriba y pensar «pobre», la empatía implica situarse a su mismo nivel e intentar comprender su mundo desde dentro. La empatía es el adhesivo de las relaciones humanas y constituye la base de la confianza, la intimidad y la cooperación.
La empatía tiene dos grandes dimensiones. La «empatía cognitiva» es la capacidad de ponerse en el lugar del otro y pensar desde su perspectiva: comprender intelectualmente por qué siente lo que siente, teniendo en cuenta su contexto. La «empatía afectiva» es la capacidad de sentir en uno mismo las emociones del otro. Cuando un amigo está triste y en nuestro pecho se extiende también una tristeza suave, eso es empatía afectiva. Cuando ambas dimensiones funcionan en equilibrio, se construyen relaciones humanas profundas.
Las trampas de la empatía
La empatía suele considerarse una virtud, pero en exceso conlleva riesgos. Asumir el sufrimiento ajeno como propio puede conducir a la «fatiga por compasión». Profesionales sanitarios, terapeutas y cuidadores, que están expuestos a diario al dolor de otros, deben prestar especial atención. Además, cuando la empatía afectiva es demasiado intensa, uno puede verse arrastrado por las emociones del otro y perder la capacidad de juicio sereno. La empatía es importante, pero mantener la frontera entre las emociones propias y las ajenas lo es igualmente.
Cómo cultivar la empatía
La empatía no depende solo de cualidades innatas; puede desarrollarse con práctica consciente. El método más sencillo es «escuchar» al otro. Sin apresurarse a dar consejos o soluciones, simplemente recibir sus palabras y emociones tal como son. Frases como «Eso tuvo que ser muy duro» o «Es natural que te sientas así» transmiten al otro la seguridad de sentirse comprendido. Además, exponerse a historias de personas con trasfondos diferentes al propio - novelas, películas, documentales - es un medio eficaz para ampliar el alcance de la empatía.
Artículos relacionados
Cómo dar feedback que impulse el crecimiento del otro
Tu feedback hace que el otro se retraiga. Según cómo lo transmitas, una persona puede crecer o cerrarse en banda. Te explicamos técnicas concretas de feedback basadas en la psicología que promueven el cambio de comportamiento del otro.
Cómo superar las conversaciones incómodas
Cuando debes comunicar algo difícil de decir, tiendes a posponerlo. Explicamos el enfoque psicológico para afrontar las conversaciones incómodas en lugar de evitarlas, y la forma concreta de conducirlas.
Cómo decir «no» sin sentir culpa
No puedes rechazar peticiones y la culpa te persigue después de negarte. Explicamos los mecanismos psicológicos que dificultan decir «no» y un marco práctico para rechazar sin herir al otro y protegerte a ti mismo.
Por qué hablamos solos - Las personas más inteligentes hablan más consigo mismas
Murmurar la lista de la compra en el supermercado, decir en voz alta «a ver, lo siguiente es...» mientras trabajas. Hablar solo no es un hábito extraño, sino una herramienta poderosa que mejora el rendimiento del cerebro.