Asertividad
Estilo de comunicación que permite expresar las propias opiniones, emociones y derechos de forma directa y honesta, sin vulnerar los derechos del otro. Se sitúa entre la agresividad y la pasividad.
Qué es la asertividad
La asertividad es la capacidad de comunicar los propios pensamientos, sentimientos y deseos con honestidad y respetando al interlocutor. Aunque a veces se traduce simplemente como «autoafirmación», difiere esencialmente de imponer la propia opinión. La comunicación asertiva se fundamenta en la actitud de considerar a uno mismo y al otro como seres igualmente dignos de respeto.
Los estilos de comunicación suelen clasificarse en tres categorías. El estilo «pasivo», que reprime la propia opinión para complacer al otro; el estilo «agresivo», que intimida al otro para imponer la propia voluntad; y el estilo «asertivo», situado entre ambos. La persona pasiva sacrifica sus necesidades; la agresiva pisotea las del otro. La persona asertiva respeta las necesidades de ambas partes y busca soluciones constructivas.
Por qué cuesta ser asertivo
Muchas personas encuentran difícil la comunicación asertiva porque albergan creencias como «si doy mi opinión, me rechazarán», «no hay que crear conflictos» o «debo anteponer los sentimientos del otro». En culturas que valoran la armonía, la autoafirmación tiende a percibirse negativamente. Sin embargo, reprimir constantemente lo que uno piensa tiende a conducir a largo plazo a la acumulación de resentimiento y a relaciones vacías, y también se señala su relación con el deterioro físico y emocional.
Técnicas para comunicar de forma asertiva
La base de la comunicación asertiva es el «mensaje yo». En lugar de «Tú siempre haces...» (mensaje tú), se dice «Yo siento...», «Yo necesito...», poniendo el foco en uno mismo. Por ejemplo, en vez de «Siempre incumples tus promesas», se expresa: «Cuando no se cumple lo acordado, siento que no me valoran». Esto reduce el tono acusatorio y abre espacio al diálogo. La asertividad no se entiende como un rasgo fijo de personalidad, sino como una habilidad que se puede desarrollar con la práctica. El ritmo de aprendizaje y las situaciones en las que resulta más sencilla varían de una persona a otra, pero ampliar el repertorio de formas de decir las cosas es algo que se puede empezar desde cualquier punto de partida.
Artículos relacionados
Por qué hablamos solos - Cómo decir las cosas en voz alta ordena el pensamiento
Murmurar la lista de la compra en el supermercado, decir en voz alta «a ver, lo siguiente es...» mientras trabajas. Hablar solo no es un hábito extraño, sino una herramienta poderosa que mejora el rendimiento del cerebro.
Desarrollar la escucha activa - La técnica de «escuchar» de verdad a tu pareja
¿Crees que escuchas a tu pareja, pero en realidad solo estás «esperando tu turno»? Basándonos en la teoría de la escucha activa de Carl Rogers, presentamos cinco técnicas concretas para mejorar la capacidad de escucha, el uso de la comunicación no verbal y los pasos prácticos para profundizar en la relación.
El arte de disculparse - La ciencia de una disculpa que llega al corazón
¿Alguna vez has dicho «lo siento» sin que te perdonaran? Descubre los 6 elementos de una disculpa eficaz según la investigación de la Universidad Estatal de Ohio, cómo evitar los patrones de no-disculpa que arruinan tu mensaje y los pasos concretos para reparar relaciones, todo basado en evidencia psicológica.
Cómo mejorar la calidad de tus conversaciones con buenas preguntas
Desde el uso de preguntas abiertas hasta técnicas de profundización, te explicamos de forma concreta cómo ganar la confianza del otro a través de las preguntas.