Mentalidad

Represión emocional

Proceso psicológico de intentar excluir las emociones desagradables de la conciencia. Mientras que la «represión» freudiana es un mecanismo de defensa inconsciente, la «supresión» es un control emocional consciente, y la distinción entre ambas es clínicamente relevante.

Diferencia entre represión y supresión

Para comprender la represión emocional, es necesario distinguir primero entre la «represión (repression)» freudiana y la «supresión (suppression)» consciente. La represión definida por Freud es un mecanismo de defensa inconsciente que bloquea automáticamente el acceso a la conciencia de emociones y recuerdos inaceptables. La persona no es consciente de que está reprimiendo. En cambio, la supresión es una estrategia consciente de regulación emocional en la que se decide intencionadamente contener la expresión emocional: «ahora no debo llorar», «voy a no mostrar mi enfado». La supresión puede ser una respuesta adaptativa según la situación, pero la represión, al operar a nivel inconsciente, escapa al control de la persona y tiende a provocar efectos imprevistos en la salud física y mental.

El modelo de proceso de regulación emocional de Gross

James Gross, de la Universidad de Stanford, propuso un modelo integral de proceso de regulación emocional. En este modelo, se utilizan diferentes estrategias de regulación en cada etapa del proceso en que surge la emoción: selección de la situación (evitar situaciones que provocan emociones), modificación de la situación (cambiar la situación), despliegue atencional (desviar la atención), cambio cognitivo (cambiar la interpretación) y modulación de la respuesta (cambiar la expresión). La supresión emocional corresponde a la última etapa, «modulación de la respuesta», y es una estrategia que inhibe la expresión después de que la emoción ya se ha generado. La investigación de Gross ha demostrado repetidamente que la supresión, en comparación con la reevaluación cognitiva (cambio cognitivo), no reduce el malestar subjetivo, deteriora la memoria y perjudica las relaciones sociales.

La somatización de la represión

La represión crónica de emociones puede manifestarse como síntomas físicos. Esto se denomina «somatización» y es el fenómeno por el cual el sufrimiento psicológico se convierte en síntomas corporales como dolores de cabeza, trastornos gastrointestinales, tensión muscular crónica o fatiga inexplicable. La investigación neurocientífica muestra que la supresión emocional impone una carga sostenida sobre la corteza prefrontal y altera el equilibrio del sistema nervioso autónomo. La investigación de James Pennebaker demostró que escribir sobre experiencias traumáticas (escritura expresiva) mejora la función inmunitaria y reduce las visitas médicas. El proceso de verbalizar las emociones facilita el procesamiento de las emociones reprimidas y alivia la carga sobre el cuerpo.

El equilibrio entre represión y expresión emocional

Que la represión emocional sea perjudicial no significa que todas las emociones deban expresarse tal cual. Descargar la ira impulsivamente destruye las relaciones, y sumergirse sin límite en la tristeza profundiza la depresión. Lo importante es distinguir entre «sentir» una emoción y «expresarla». Reconocer y aceptar internamente la emoción es siempre beneficioso, pero la forma de expresarla debe elegirse según la situación. La terapia dialéctico-conductual (DBT) de Marsha Linehan enseña de forma sistemática la habilidad de aceptar las emociones sin negarlas y al mismo tiempo elegir formas eficaces de expresión. El objetivo no es ni la represión emocional ni el desbordamiento emocional, sino construir una relación saludable con las emociones.

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