Causas del vértigo y los mareos - Cómo distinguir el vértigo posicional paroxístico benigno de la anemia
Comprender los 3 tipos de mareo
Los mareos se clasifican en tres grandes tipos. El vértigo rotatorio (vertigo) es la sensación de que uno mismo o el entorno giran, y se debe a anomalías del oído interno o del nervio vestibular. El mareo flotante (dizziness) es una sensación de inestabilidad, como si se flotara, y puede estar relacionado con problemas del tronco encefálico o el cerebelo, efectos secundarios de medicamentos o factores psicológicos. El presíncope (presyncope) es la sensación de que se oscurece la vista o se pierde la conciencia, causada por una disminución del flujo sanguíneo al cerebro.
Distinguir entre estos tipos es fundamental para el diagnóstico. En lugar de englobar todo bajo la palabra «mareo», identificar a qué tipo corresponden los síntomas es el primer paso para encontrar el especialista y el tratamiento adecuados. Las mujeres tienen una prevalencia de mareos entre 2 y 3 veces mayor que los hombres, con factores como las fluctuaciones hormonales, la anemia y la hipotensión como trasfondo.
Características del vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB)
El VPPB es la enfermedad vertiginosa más frecuente y representa entre el 20 y el 30 % de los pacientes con vértigo. Se produce cuando otolitos (cristales de carbonato cálcico) se desplazan al interior de los canales semicirculares del oído interno, generando un flujo anormal de endolinfa al cambiar la posición de la cabeza, lo que provoca un vértigo rotatorio.
Los síntomas característicos son episodios de vértigo rotatorio intenso que duran varias decenas de segundos al realizar cambios posturales específicos de la cabeza: al girarse en la cama, al incorporarse, al mirar hacia arriba o hacia abajo. A menudo se acompaña de náuseas, pero no de pérdida auditiva ni acúfenos. El pico de incidencia se sitúa entre los 50 y los 60 años y es más frecuente en mujeres. La osteoporosis, el déficit de vitamina D y los traumatismos craneales son factores de riesgo.
Enfermedad de Ménière y neuritis vestibular
La enfermedad de Ménière se produce por una acumulación excesiva de líquido en el oído interno (hidropesía endolinfática), que provoca episodios de vértigo rotatorio, hipoacusia, acúfenos y sensación de plenitud ótica. Los episodios de vértigo duran entre 20 minutos y varias horas, siendo más prolongados que los del VPPB. Con la repetición de los episodios, la audición se deteriora progresivamente.
La neuritis vestibular es una enfermedad en la que una infección vírica u otra causa inflama el nervio vestibular, provocando un vértigo rotatorio intenso y repentino que persiste durante varios días. No se acompaña de pérdida auditiva; la fase aguda mejora en 1-2 semanas, pero la inestabilidad puede persistir durante semanas o meses.
Hipotensión ortostática y presíncope al ponerse de pie
La causa más frecuente del presíncope al levantarse es la hipotensión ortostática. Se define como una caída de la presión arterial sistólica de 20 mmHg o más, o de la diastólica de 10 mmHg o más, al pasar de la posición sentada o acostada a la bipedestación. Al ponerse de pie, la gravedad desplaza la sangre hacia la mitad inferior del cuerpo; normalmente, un reflejo del sistema nervioso autónomo aumenta la frecuencia cardíaca y contrae los vasos periféricos para mantener la presión arterial. Cuando este reflejo es insuficiente, se produce el presíncope.
Entre las causas se encuentran la deshidratación, el reposo prolongado en cama, los efectos secundarios de antihipertensivos, la neuropatía autonómica (como la diabética) y la disminución del reflejo barorreceptor por envejecimiento. Las medidas incluyen mover los tobillos varias veces antes de levantarse, incorporarse lenta y gradualmente, usar medias de compresión e ingerir suficiente agua y sal.
Mareo por anemia ferropénica
La anemia ferropénica es una causa oculta de mareos y sensación de inestabilidad en mujeres que a menudo se pasa por alto. La combinación de pérdidas regulares de sangre por la menstruación, el aumento de la demanda de hierro durante el embarazo y la lactancia, y la ingesta insuficiente de hierro por dietas restrictivas hace que entre el 20 y el 25 % de las mujeres japonesas se encuentren en estado de ferropenia.
El mareo por anemia se produce porque la disminución de hemoglobina reduce el aporte de oxígeno al cerebro. No es rotatorio, sino que se manifiesta como una sensación flotante o inestabilidad al moverse. Si se acompaña de fatiga, disnea, palidez, deformación de las uñas (uñas en cuchara) o deseo de comer hielo (pica), se debe sospechar anemia. Para una explicación detallada sobre la ferropenia, consulte la realidad de la ferropenia oculta.
Cómo identificar un mareo peligroso
La mayoría de los mareos son benignos, pero en ocasiones pueden deberse a enfermedades urgentes como un ictus o un tumor cerebral. Preste atención a las siguientes señales de alarma conocidas como «HINTS»: cefalea intensa y repentina, dificultad para articular palabras o entumecimiento/parálisis de extremidades, visión doble (diplopía), dificultad marcada para caminar, alteración del nivel de conciencia.
Si se presentan estos síntomas, existe la posibilidad de un accidente cerebrovascular y se requiere atención de urgencias de inmediato. Deben tener especial precaución las personas mayores de 50 años con factores de riesgo vascular como hipertensión, diabetes o dislipidemia. Por otro lado, un vértigo provocado por cambios posturales de la cabeza que cede en unas decenas de segundos, como el VPPB, no es urgente y basta con solicitar cita en otorrinolaringología.
Relación entre estrés, ansiedad y mareo
El mareo psicógeno (mareo postural perceptivo persistente, PPPD) es un estado en el que la sensación de mareo persiste después de que la enfermedad orgánica se ha curado. Presenta una alta comorbilidad con trastornos de ansiedad y pánico, formándose un círculo vicioso en el que el miedo al mareo mantiene la hipersensibilidad del sistema vestibular. Se agrava al estar de pie, en movimiento o en entornos visualmente complejos (estanterías de supermercado, pantallas con desplazamiento). El tratamiento eficaz combina ISRS con rehabilitación vestibular.
Medidas contra el mareo que se pueden aplicar en casa
Para el VPPB, la maniobra de Epley (reposicionamiento de otolitos) puede realizarse en casa. Su eficacia para el VPPB del canal semicircular posterior es de aproximadamente el 80-90 %. El procedimiento consiste en sentarse en el borde de la cama, girar la cabeza 45 grados hacia el lado afectado y tumbarse rápidamente boca arriba, esperar 30 segundos; luego girar la cabeza 90 grados hacia el lado contrario y esperar 30 segundos; finalmente girar todo el cuerpo de lado, esperar 30 segundos y levantarse lentamente.
La rehabilitación vestibular (RV) es una terapia de ejercicios eficaz para la inestabilidad crónica. Consiste en ejercicios como mover la cabeza de lado a lado manteniendo la mirada fija, mantenerse sobre un pie y caminar en tándem (colocando el talón contra la punta del otro pie), durante 10-15 minutos diarios. Mejorar la calidad del sueño también contribuye a aliviar los mareos. Para más información, consulte cómo mejorar la calidad del sueño.
Como primeros auxilios cuando se produce un episodio de mareo, lo primero es sentarse o tumbarse en un lugar seguro. Cerrar los ojos, no mover la cabeza y realizar respiraciones profundas repetidas. Si hay náuseas, acostarse de lado. Evitar movimientos bruscos hasta que los síntomas remitan e ir bebiendo pequeñas cantidades de agua. La mayoría de los mareos mejoran con el tratamiento adecuado, por lo que si se repiten es importante acudir al otorrinolaringólogo para recibir un tratamiento acorde a la causa.