El origen del «espasmo» al dormirse - Los sacudones hípnicos son una falsa alarma del cerebro
¿Qué es ese «espasmo»?
Te has metido en la cama, la conciencia se va difuminando. Estás a punto de caer dormido, justo en ese instante. De repente, todo el cuerpo se sacude con un espasmo y te despiertas. El corazón late con fuerza. «¿Qué ha pasado?». Quizá estabas soñando que tropezabas en unas escaleras o que caías por un precipicio.
Este fenómeno se denomina «mioclonía hípnica» (hypnic jerk), conocido coloquialmente como «sacudón hípnico». Se estima que entre el 60 y el 70% de los adultos lo han experimentado alguna vez, lo que lo convierte en un fenómeno extremadamente común.
La causa: un «error de conmutación» del cerebro
Cuando nos dormimos, el cerebro pasa del «modo vigilia» al «modo sueño». Este cambio no ocurre de forma instantánea, sino que avanza por etapas. Puede imaginarse como si las distintas áreas del cerebro se fueran apagando una tras otra.
Se cree que el sacudón hípnico se produce cuando, durante este proceso de conmutación, el «control motor» y la «conciencia» se desactivan con un desfase temporal. La conciencia ya ha entrado casi en el sueño, pero una parte del tronco encefálico que controla el movimiento sigue en estado de vigilia. En esta situación, el tronco encefálico interpreta erróneamente la relajación muscular (los músculos se relajan al entrar en el sueño) como una «caída del cuerpo» y contrae los músculos de forma refleja. Este es el origen del «espasmo». (Puede profundizar en este tema con libros sobre la ciencia del sueño)
¿De dónde viene el «sueño de caer»?
No es el sacudón el que provoca el sueño, sino al revés.
La sensación del espasmo corporal es interpretada por el cerebro semidormido como una «caída», y este genera instantáneamente imágenes coherentes con esa interpretación (escaleras, precipicios). El cerebro es un genio creando «historias» a posteriori para las sensaciones corporales. Contracción muscular del espasmo, interpretación de «estoy cayendo», sueño de «he tropezado en las escaleras»: toda esta secuencia se procesa en fracciones de segundo.
Condiciones que favorecen los sacudones hípnicos
Los sacudones hípnicos pueden ocurrirle a cualquiera, pero hay condiciones que los hacen más probables.
En primer lugar, la cafeína. Consumir cafeína antes de acostarse mantiene activo el sistema de vigilia del cerebro al entrar en el sueño, lo que facilita los «errores de conmutación».
En segundo lugar, la falta de sueño. Cuando se está extremadamente cansado, el cerebro intenta pasar al modo sueño de forma acelerada. Esta «prisa excesiva» genera más fácilmente desajustes en la conmutación.
En tercer lugar, los horarios de sueño irregulares. Cuando el reloj biológico está alterado, todo el sistema de conmutación vigilia-sueño del cerebro se vuelve inestable y aumenta la frecuencia de los sacudones. (Crear una rutina de relajación antes de dormir es una medida eficaz)
¿Hay motivo de preocupación?
En resumen, en la gran mayoría de los casos no hay de qué preocuparse. Los sacudones hípnicos son un fenómeno fisiológico normal y no son signo de enfermedad. Si la frecuencia es alta y afecta a la calidad del sueño, resultan eficaces medidas como revisar el horario de consumo de cafeína, mantener un horario de sueño regular y establecer una rutina de relajación antes de acostarse.
Resumen
El «espasmo» al dormirse es una «falsa alarma» que se produce cuando el cerebro pasa del modo vigilia al modo sueño. El tronco encefálico interpreta erróneamente la relajación muscular como una caída y contrae los músculos de forma refleja. El «sueño de caer» que lo acompaña es el resultado de que el cerebro interpreta a posteriori la sensación del espasmo. Es un fenómeno normal que experimenta el 60-70% de los adultos, así que no se preocupe y vuelva a cerrar los ojos.