Empezar a tocar un instrumento para sanar la mente - El efecto terapéutico de la música y cómo comenzar
Por qué tocar música beneficia la salud mental
Cuando tocas un instrumento, el cerebro activa simultáneamente múltiples regiones. La corteza motora, la corteza auditiva, la corteza visual y la corteza prefrontal trabajan de forma coordinada, lo que podría describirse como un «ejercicio de cuerpo entero» para el cerebro. Esta actividad cerebral compleja produce una reducción de las hormonas del estrés, una estimulación de la secreción de dopamina y una disminución de la ansiedad.
Merece especial atención la facilidad para entrar en «estado de flujo». Tocar un instrumento ofrece un nivel de dificultad adecuado y retroalimentación inmediata, lo que lo convierte en una actividad propicia para la experiencia de inmersión. En el estado de flujo, la rumiación mental se detiene y es posible concentrarse plenamente en el «aquí y ahora».
Instrumentos recomendados para principiantes
Ukelele
Tiene solo 4 cuerdas suaves que no hacen daño en los dedos. Con aprender 3 acordes ya puedes tocar canciones. Su precio es asequible y es fácil de transportar. Es la opción ideal como primer instrumento.
Kalimba (piano de pulgar)
Como las notas están dispuestas en escala, incluso tocando al azar se producen sonidos agradables. Su estructura hace difícil producir «notas equivocadas», por lo que incluso las personas perfeccionistas pueden relajarse y disfrutar. (Los libros y kalimbas están disponibles fácilmente en tiendas)
Handpan
Basta con golpearlo de forma intuitiva para que resuenen hermosos armónicos. Su timbre meditativo tiene un alto efecto relajante, y tocar en sí mismo se convierte en una práctica de mindfulness.
Claves para mantener la constancia
No te pongas como objetivo mejorar. En lugar de «ser mejor», céntrate en «disfrutar del tiempo que pasas produciendo sonido». Si adquieres el hábito de tocar el instrumento aunque sea 5 minutos al día, eso ya es cuidado mental. No te compares con los demás; disfruta de tu propio sonido. (En libros sobre musicoterapia puedes aprender en detalle sobre sus efectos)
Conclusión
Tocar un instrumento es una de las formas de autocuidado más eficaces y accesibles. No se necesita talento. No se necesita perfección. Con solo disfrutar de producir sonido, la mente se alivia de forma segura.