Música y arte

Empezar a tocar un instrumento de adulto - Cómo elegir y practicar sin experiencia previa

Este artículo se lee en unos 4 minutos

Por qué los adultos pueden disfrutar más de un instrumento

Los niños a veces practican a regañadientes porque sus padres les obligan, pero los adultos empiezan por voluntad propia. Tienen gustos musicales definidos y piezas que quieren tocar. Esta diferencia en la motivación es la mayor ventaja del aprendizaje instrumental en la edad adulta.

Tres claves para elegir un instrumento y practicar

1. Empieza por un instrumento «fácil de hacer sonar»

Ukelele, piano digital, cajón. Son instrumentos con los que puedes producir sonido desde el primer día. Los instrumentos en los que «producir sonido ya es difícil en sí mismo», como el violín o la trompeta, tienen una tasa de abandono más alta. Primero, disfruta del placer de producir sonido.

2. Ponte como meta tocar una canción que te guste

En lugar de seguir los ejercicios de un método en orden, elige una canción que quieras tocar y practica de forma intensiva solo las técnicas necesarias para esa pieza. La satisfacción de tocar una canción que te gusta genera la motivación para la siguiente. (Los libros de iniciación a instrumentos musicales también pueden servir de referencia)

3. Convierte los 10 minutos diarios en un hábito

Practicar 10 minutos cada día es más efectivo que 2 horas el fin de semana. Aunque sea poco tiempo, tocar todos los días hace que los movimientos de los dedos se interioricen. Reducir la barrera de la práctica es la clave para la continuidad. (En libros sobre cómo disfrutar de la música puedes encontrar nuevas perspectivas)

El cerebro adulto aprende «de forma diferente»

Se dice a menudo que «los niños progresan más rápido con los instrumentos», y esto es parcialmente cierto y parcialmente erróneo. El cerebro infantil tiene mayor neuroplasticidad y la adquisición de patrones motores es efectivamente más rápida. Sin embargo, el cerebro adulto tiene fortalezas que los niños no poseen: la capacidad de comprender la teoría musical, la capacidad de reconocer patrones y la capacidad de entender lógicamente «por qué es necesario este ejercicio».

En el aprendizaje instrumental adulto, conviene aprovechar estas fortalezas. En lugar de repetir a ciegas, analizar: «no puedo tocar esta parte de esta pieza porque al dedo anular de la mano izquierda le falta independencia», y practicar de forma focalizada. Este ciclo de «análisis, práctica concentrada» lo pueden ejecutar los adultos con una eficiencia incomparablemente mayor.

Soluciones realistas para el entorno de práctica

El mayor obstáculo para un adulto que empieza con un instrumento no es la técnica, sino el entorno de práctica. En pisos y apartamentos hay problemas de ruido, y el tiempo disponible es limitado. Si no se resuelve este problema práctico, el instrumento acabará siendo un objeto decorativo.

Con un piano digital o una guitarra eléctrica puedes practicar con auriculares incluso de madrugada. Para instrumentos acústicos, los karaokes son un lugar de práctica sorprendentemente útil. Por unos pocos euros la hora puedes alquilar una cabina insonorizada, con barra de bebidas incluida. Últimamente también han aumentado los estudios de alquiler específicos para práctica instrumental, disponibles por entre 5 y 10 euros la hora. «No tengo dónde practicar» es un problema que, con un poco de ingenio, tiene solución.

Conclusión

Elige un instrumento fácil de hacer sonar, ponte como meta una canción que te guste y practica 10 minutos al día. Con estas tres claves, los adultos pueden disfrutar plenamente de un instrumento.

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