Música y arte

Empezar a tocar un instrumento de adulto - Cómo elegir y practicar sin experiencia previa

Este artículo se lee en unos 6 minutos

Por qué los adultos pueden disfrutar más de un instrumento

Los niños a veces practican a regañadientes porque sus padres les obligan, pero los adultos empiezan por voluntad propia. Tienen gustos musicales definidos y piezas que quieren tocar. Esta diferencia en la motivación es la mayor ventaja del aprendizaje instrumental en la edad adulta.

Además, los adultos tienen años de "escucha acumulada". Unos oídos entrenados con miles de canciones ya comprenden intuitivamente el ritmo y el flujo melódico. Mientras los niños construyen la sensibilidad musical desde cero, los adultos parten con un terreno musical rico ya preparado.

Un error frecuente: "Sin oído musical no se puede tocar"

Algunas personas creen que "soy desafinado, así que los instrumentos no son para mí", pero esto es un gran error. El oído absoluto efectivamente se forma en la infancia, pero tocar un instrumento no requiere oído absoluto. Lo que se necesita es oído relativo (la capacidad de distinguir relaciones entre notas), que se puede entrenar y mejorar a cualquier edad.

Lo mismo ocurre con el sentido del ritmo. El ritmo es una división matemática y se adquiere de forma fiable mediante la comprensión lógica y la repetición corporal. No es que "no tengas ritmo"; simplemente "aún no lo has practicado".

Tres claves para elegir un instrumento y practicar

1. Empieza por un instrumento "fácil de hacer sonar"

Ukelele, piano digital, cajón. Son instrumentos con los que puedes producir sonido desde el primer día. Los instrumentos en los que "producir sonido ya es difícil en sí mismo", como el violín o la trompeta, tienen una tasa de abandono más alta. Primero, disfruta del placer de producir sonido.

2. Ponte como meta tocar una canción que te guste

En lugar de seguir los ejercicios de un método en orden, elige una canción que quieras tocar y practica de forma intensiva solo las técnicas necesarias para esa pieza. La satisfacción de tocar una canción que te gusta genera la motivación para la siguiente. Los libros de iniciación a instrumentos musicales también pueden servir de referencia

3. Convierte los 10 minutos diarios en un hábito

Practicar 10 minutos cada día es más efectivo que 2 horas el fin de semana. Aunque sea poco tiempo, tocar todos los días hace que los movimientos de los dedos se interioricen. Reducir la barrera de la práctica es la clave para la continuidad. En libros sobre cómo disfrutar de la música puedes encontrar nuevas perspectivas

El cerebro adulto aprende "de forma diferente"

Se dice a menudo que "los niños progresan más rápido con los instrumentos", y esto es parcialmente cierto y parcialmente erróneo. El cerebro infantil tiene mayor neuroplasticidad y la adquisición de patrones motores es efectivamente más rápida. Sin embargo, el cerebro adulto tiene fortalezas que los niños no poseen: la capacidad de comprender la teoría musical, la capacidad de reconocer patrones y la capacidad de entender lógicamente "por qué es necesario este ejercicio".

En el aprendizaje instrumental adulto, conviene aprovechar estas fortalezas. En lugar de repetir a ciegas, analizar: "no puedo tocar esta parte de esta pieza porque al dedo anular de la mano izquierda le falta independencia", y practicar de forma focalizada. Este ciclo de "análisis, práctica concentrada" lo pueden ejecutar los adultos con una eficiencia incomparablemente mayor.

Autodidacta frente a clases: una comparación

Cuando un adulto empieza con un instrumento, puede dudar entre el autoaprendizaje y las clases. Cada opción tiene ventajas claras.

  • Autodidacta: avanzar a tu ritmo, menor coste, practicar solo las canciones que te gustan. Sin embargo, es más fácil que se fijen posturas incorrectas y resulta más difícil encontrar soluciones cuando te atascas
  • Clases: corrección postural inmediata, orientación sobre el orden de práctica eficiente, apoyo motivacional. Sin embargo, tienen coste y requieren ajustar horarios

Lo recomendable es el modelo híbrido: clases durante los primeros 3 meses para consolidar los fundamentos y después continuar de forma autodidacta. Una vez que la postura básica está fijada, se puede avanzar perfectamente por cuenta propia.

Soluciones realistas para el entorno de práctica

El mayor obstáculo para un adulto que empieza con un instrumento no es la técnica, sino el entorno de práctica. En pisos y apartamentos hay problemas de ruido, y el tiempo disponible es limitado. Si no se resuelve este problema práctico, el instrumento acabará siendo un objeto decorativo.

Con un piano digital o una guitarra eléctrica puedes practicar con auriculares incluso de madrugada. Para instrumentos acústicos, los karaokes son un lugar de práctica sorprendentemente útil. Por unos pocos euros la hora puedes alquilar una cabina insonorizada, con barra de bebidas incluida. Los estudios de alquiler específicos para práctica instrumental también han aumentado, disponibles por entre 5 y 10 euros la hora. "No tengo dónde practicar" es un problema que, con un poco de ingenio, tiene solución.

Conclusión

Elige un instrumento fácil de hacer sonar, ponte como meta una canción que te guste y practica 10 minutos al día. Con estas tres claves, los adultos pueden disfrutar plenamente de un instrumento. La edad no es una barrera; es una ventaja que permite saborear la música con mayor profundidad.

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