Causas y prevención de las puntas abiertas y el cabello quebradizo - Cuidado capilar para minimizar el daño
Cómo se producen las puntas abiertas y el cabello quebradizo
El cabello está compuesto por tres capas desde el exterior: cutícula, córtex y médula. Las puntas abiertas se producen cuando, tras desprenderse la cutícula, el córtex expuesto se desgarra en dirección longitudinal. El cabello quebradizo es un fenómeno en el que los enlaces proteicos dentro del córtex se destruyen y el cabello se rompe en dirección transversal.
La cutícula del cabello sano se superpone en 6 a 8 capas como escamas de pez, protegiendo el interior. Sin embargo, cuando se acumula el daño por calor, fricción o tratamientos químicos, la cutícula se levanta y finalmente se desprende. Una vez desprendida, la cutícula no se regenera, por lo que la prevención es la medida más importante. Comprender la estructura del cabello es el primer paso para el cuidado del daño capilar.
Impacto del daño térmico y medidas preventivas
El calor del secador, la plancha y el rizador es la principal causa de puntas abiertas y cabello quebradizo. La proteína del cabello (queratina) comienza a desnaturalizarse a partir de 150 grados, y por encima de 180 grados sufre daños irreversibles. Existen informes de investigación que indican que el uso diario de la plancha reduce la densidad proteica de las puntas en más de un 30%.
Como medida preventiva, se debe configurar la plancha a menos de 150 grados y no mantenerla en el mismo punto durante más de 3 segundos. El secador debe usarse a más de 20 cm de distancia y, cuando el cabello esté seco al 80%, cambiar al aire frío. Aplicar un spray termoprotector antes de usar calor forma una película protectora en la superficie del cabello que reduce el daño. Conocer en detalle los mecanismos del daño térmico ayuda a evitar dañar el cabello inconscientemente durante el peinado diario.
Prevención de la fricción y el daño físico
El cabello mojado tiene la cutícula abierta y es más de 3 veces más susceptible al daño que el cabello seco. Frotar vigorosamente con una toalla es el peor hábito, ya que arranca forzosamente la cutícula abierta. Para secar con toalla, se debe envolver el cabello y presionar suavemente para absorber la humedad.
El cepillado también es causa de fricción. Tirar del cabello enredado a la fuerza provoca roturas. Se debe desenredar poco a poco desde las puntas, avanzando gradualmente hacia las raíces. También es importante elegir un cepillo que no dañe el cabello, como un peine de púas anchas o un Tangle Teezer. La fricción con la almohada durante el sueño también se acumula y puede causar un daño considerable, por lo que cambiar a una funda de almohada de seda o recoger el cabello suavemente al dormir puede reducirlo.
Cómo afrontar el daño por radiación ultravioleta y factores ambientales
La radiación ultravioleta rompe los enlaces de cistina (enlaces entre aminoácidos que componen la queratina) del cabello, reduciendo su resistencia. Por eso el cabello tiende a resecarse más en verano. Los rayos UVB afectan principalmente a la cutícula, mientras que los UVA penetran hasta el interior del córtex, descomponiendo la melanina y provocando también la decoloración del color del cabello.
Lo más eficaz es bloquear físicamente la radiación ultravioleta con un sombrero o una sombrilla. Los sprays y tratamientos capilares con filtro UV también pueden usarse como complemento. El agua de mar y el cloro de las piscinas también desnaturalizan las proteínas del cabello, por lo que mojar el cabello con agua dulce antes de entrar al agua reduce la absorción de cloro.
Gestión del daño por coloración y permanentes
La coloración capilar es un proceso que abre forzosamente la cutícula con productos químicos, decolora la melanina interna e introduce el tinte. En este proceso, la estructura de la cutícula se daña y las proteínas y la humedad internas se pierden con facilidad. La decoloración es aún más agresiva: en un solo tratamiento se pierde entre el 20% y el 30% de las proteínas del córtex.
Para minimizar el daño, se debe espaciar la coloración al menos 2 meses y utilizar retoques (teñir solo la raíz) para reducir el contacto del producto con las puntas. Se debe evitar realizar permanente y coloración al mismo tiempo, dejando un intervalo mínimo de 2 semanas. Abstenerse de lavar el cabello durante las 48 horas posteriores al tratamiento permite que el producto se fije, mejorando la duración del color y alargando el tiempo hasta el siguiente tratamiento.
Uso correcto de tratamientos y aceites
Los tratamientos rellenan temporalmente los huecos de la cutícula dañada y mejoran la textura al tacto. Sin embargo, no existe ningún producto que repare las puntas abiertas una vez que se han formado. Es necesario entender que la función del tratamiento es la prevención para evitar más daño, no la reparación.
El tratamiento de aclarado (tipo que se enjuaga) se aplica principalmente en las puntas y se deja actuar unos 5 minutos antes de enjuagar. El tratamiento sin aclarado se usa sobre el cabello húmedo después de secarlo con toalla, protegiendo del calor del secador. El aceite capilar se aplica en pequeña cantidad sobre las puntas del cabello seco como acabado para controlar el encrespamiento. Se debe evitar aplicarlo en el cuero cabelludo.
Frecuencia de corte y hábitos preventivos diarios
Una vez que se forman las puntas abiertas, la grieta avanza desde las puntas hacia arriba, por lo que cortarlas periódicamente es la única solución. Si las puntas abiertas son una preocupación, cortar entre 1 y 2 cm cada 6 a 8 semanas detiene el avance del daño.
Como hábitos preventivos diarios, al recoger el cabello se deben usar accesorios de baja fricción como coleteros de tela o gomas en espiral, evitando atar siempre en el mismo punto y con demasiada tensión. Si se usa una pinza, las de resina son menos agresivas que las metálicas. Después del baño, se debe secar rápidamente evitando el secado al aire. Dejar el cabello mojado prolonga el estado de cutícula abierta, haciéndolo más vulnerable al daño por fricción.
Puntos clave de este artículo
- Las puntas abiertas se producen cuando el córtex se desgarra longitudinalmente tras la pérdida de la cutícula
- La plancha debe usarse a menos de 150 grados y no más de 3 segundos en el mismo punto
- El cabello mojado es más de 3 veces más susceptible al daño que el seco
- Reparar las puntas abiertas es imposible: cortar cada 6 a 8 semanas detiene su avance