Belleza

La ciencia del daño capilar - Entender la estructura de la cutícula para elegir el cuidado adecuado

Este artículo se lee en unos 7 minutos

Comprender las 3 capas del cabello

El cabello está compuesto por tres capas, de fuera hacia dentro: cutícula, córtex y médula. La cutícula es la capa más externa, formada por 5-10 capas de células transparentes superpuestas en forma de escamas. Si lo comparamos con un maki, la cutícula sería el alga. La cutícula actúa como barrera protectora del interior del cabello frente a agresiones externas y genera brillo al reflejar la luz.

El córtex constituye aproximadamente el 85-90% del cabello y es la capa intermedia, donde las fibras de proteína de queratina se disponen en haces longitudinales. La resistencia, elasticidad y color (pigmento de melanina) del cabello provienen del córtex. La médula es la estructura hueca central del cabello; está presente en cabellos gruesos pero puede estar ausente en cabellos finos. Su función no está completamente esclarecida, aunque se cree que interviene en el aislamiento térmico.

El daño capilar consiste en el deterioro de esta estructura de 3 capas. Un daño leve se limita al desprendimiento de la cutícula, pero cuando es severo, las proteínas del córtex se pierden y el cabello pierde resistencia y elasticidad.

El mecanismo del daño por calor

El calor del secador, la plancha y el rizador es uno de los principales factores que causan daño irreversible al cabello. La proteína de queratina del cabello comienza a desnaturalizarse a unos 150 grados y se carboniza por encima de 230 grados. Las planchas convencionales se ajustan entre 160-200 grados, rango en el que la desnaturalización proteica avanza de forma segura.

El daño por calor progresa por etapas. Primero se disuelve la capa lipídica de la cutícula y la estructura escamosa se desordena. Después se debilita la adhesión entre cutículas y comienza el desprendimiento. Si avanza más, la humedad interna del córtex se evapora bruscamente, formando cavidades (burbujas) en el interior. Estas cavidades dispersan la luz de forma irregular, eliminando el brillo del cabello y causando sequedad.

Para minimizar el daño por calor, ajuste la plancha a menos de 160 grados y no la mantenga más de 3 segundos en el mismo punto. Mantenga el secador a más de 15 cm del cabello y alterne aire caliente y frío para limitar el aumento de temperatura en la superficie capilar.

El impacto de la coloración en el cabello

El tinte capilar (colorante oxidativo) funciona abriendo la cutícula con un agente alcalino, decolorando el pigmento de melanina con peróxido de hidrógeno y luego haciendo penetrar el colorante oxidativo en el interior. En este proceso, la cutícula se abre forzosamente, por lo que el daño estructural es inevitable.

La decoloración (bleach) es el tratamiento que más daña el cabello. Al descomponer el pigmento de melanina con peróxido de hidrógeno y agentes alcalinos, también se rompen los enlaces disulfuro del córtex. Los enlaces disulfuro son cruciales para la resistencia y elasticidad del cabello, y una vez rotos no se reparan completamente. Que el cabello decolorado repetidamente se estire como goma se debe a esta pérdida de enlaces disulfuro.

Se recomienda teñir el cabello cada 2 meses aproximadamente. Utilizando retoques (solo raíces) y evitando la aplicación repetida de producto en las puntas, se puede limitar la acumulación de daño. Si te preocupa la caída o el debilitamiento del cabello, consulta también cómo afrontar la alopecia femenina.

La verdad sobre siliconas vs. sin siliconas

La idea de que las siliconas son malas para el cabello está extendida, pero no es científicamente precisa. Las siliconas (técnicamente siliconas) recubren la superficie del cabello, reducen la fricción, aportan brillo y protegen del calor. Las siliconas más comunes incluyen dimeticona, ciclopentasiloxano y amodimeticona.

La razón por la que se critican las siliconas es la acumulación (build-up). Si se usan champús con bajo poder limpiador de forma continuada, las siliconas pueden acumularse en el cabello, haciéndolo pesado o graso. Sin embargo, con un champú de poder limpiador normal, las siliconas se eliminan sin problema.

Los champús sin siliconas recubren el cabello con aceites vegetales o polímeros catiónicos en lugar de siliconas. Para cabello sano con poco daño, los productos sin siliconas son suficientes, pero para cabello dañado por coloración o permanente, los productos con siliconas ofrecen mayor protección. La elección correcta depende del tipo de cabello y el grado de daño.

Cómo elegir el tratamiento adecuado

Los tratamientos se dividen en dos grandes tipos: de aclarado (in-bath) y sin aclarado (out-bath). Los tratamientos de aclarado penetran a través de los huecos de la cutícula para reparar el daño interno. Los principales ingredientes reparadores son la queratina hidrolizada (reposición proteica), las ceramidas (refuerzo de la adhesión intercuticular) y el CMC (reparación del complejo de membrana celular).

Los tratamientos sin aclarado recubren la superficie del cabello para protegerlo de agresiones externas. Los de tipo aceite tienen alta capacidad hidratante y son adecuados para cabello seco o dañado. Los de tipo leche ofrecen un acabado ligero, ideales para cabello fino o suave. Los de tipo spray son los más ligeros y apropiados para la protección diaria de cabello sano.

Si empiezan a aparecer canas, la relación con la coloración también es importante. Comprender el mecanismo de aparición de las canas permite diseñar una estrategia de coloración que minimice el daño.

Proteger el cabello con el cuidado diario

El daño capilar es acumulativo. La cutícula y el córtex dañados pueden repararse temporalmente con tratamientos, pero no vuelven completamente a su estado original. Por eso, el cuidado diario preventivo es lo más importante.

Lave el cabello con agua tibia a unos 38 grados, sin usar las uñas, masajeando el cuero cabelludo con las yemas de los dedos. Al secar con toalla, presione sin frotar para absorber el agua, y dirija el secador desde las raíces hacia las puntas. Al dormir, recoja el cabello suavemente o use una funda de almohada de seda para reducir la fricción. Para información detallada sobre los patrones de alopecia femenina y sus tratamientos, consulte patrones de alopecia femenina y tratamientos. El cuidado basado en conocimientos correctos es la mejor forma de mantener un cabello sano a largo plazo.

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