Belleza

Minimizar el daño térmico de planchas y rizadores - Uso científico para proteger el cabello

Este artículo se lee en unos 8 minutos

El mecanismo por el que el calor daña el cabello

La queratina, proteína principal del cabello, comienza a desnaturalizarse a partir de los 150 grados. La desnaturalización proteica es el fenómeno por el cual los enlaces aminoacídicos (enlaces disulfuro y puentes de hidrógeno) se rompen y reorganizan por la energía térmica. Es el mismo principio por el que un huevo se solidifica al calentarse: una vez desnaturalizada, la proteína no vuelve a su estado original. Esta es también la razón por la que se dice que el cabello es una célula muerta.

Además, la cutícula que recubre la superficie del cabello pierde su estructura escamosa al exponerse a altas temperaturas. Cuando la cutícula se daña, la humedad y las proteínas internas se escapan, causando sequedad, puntas abiertas y rotura. Comprender la ciencia del cuidado capilar es la clave para compatibilizar el peinado con calor y un cabello bonito.

La temperatura es el factor más importante

Muchas personas usan la plancha a la temperatura máxima (más de 200 grados), lo que causa un daño severo al cabello. Las temperaturas recomendadas según el tipo de cabello son: cabello fino o dañado, 130-150 grados; cabello normal, 150-170 grados; cabello grueso o muy rizado, 170-180 grados.

Temperaturas superiores a 180 grados deben evitarse con cualquier tipo de cabello. Es preferible pasar la plancha lentamente a la temperatura adecuada que usar alta temperatura durante un instante, ya que la duración del peinado también es mayor. Si tu plancha no tiene regulador de temperatura, considera sustituirla. Además, la temperatura real de la placa puede variar entre marcas y modelos; en productos económicos no es raro encontrar diferencias de 10-20 grados entre la temperatura configurada y la real, por lo que elegir un fabricante fiable también es un factor importante para proteger el cabello.

Uso correcto del protector térmico

El protector térmico forma una película termorresistente en la superficie del cabello que reduce el daño directo por calor. Los principales ingredientes activos son de dos tipos: siliconas (dimeticona, ciclopentasiloxano) y aceites naturales (aceite de argán, aceite de jojoba).

Hay tres puntos clave en su uso. Primero, aplicarlo sobre el cabello húmedo tras secarlo con toalla; sobre cabello seco no se distribuye uniformemente. Segundo, aplicar desde las puntas hasta la zona media, sin tocar las raíces, ya que en las raíces reduce el volumen. Tercero, secar completamente el cabello antes de usar la plancha; aplicar la plancha sobre cabello mojado provoca una evaporación brusca del agua que genera cavidades internas (bubbling), causando un daño grave.

Técnicas concretas de peinado

Pasar la plancha repetidamente por la misma zona es la principal causa de daño térmico. El objetivo es terminar cada sección en 1-2 pasadas. Para ello, es importante dividir el cabello en secciones pequeñas y peinar con seguridad en cada pasada.

El tiempo de contacto de la plancha con el cabello debe ser inferior a 3 segundos por zona. Si se mantiene más de 5 segundos en el mismo punto, la temperatura superficial supera la configurada y el daño de la cutícula se acelera drásticamente. Deslice la plancha con suavidad, sin detenerse en ningún punto.

Quienes usan la plancha a diario deberían establecer 1-2 días de descanso a la semana para favorecer la recuperación del cabello. En los días de descanso, aplique aceites o tratamientos capilares de forma intensiva para preparar el cabello para el peinado del día siguiente.

Cómo reparar el cabello dañado por calor

El cabello ya dañado no puede volver completamente a su estado original. Sin embargo, con los cuidados adecuados se puede mejorar notablemente su aspecto y tacto.

Los tratamientos 1-2 veces por semana son eficaces. Los tratamientos con queratina hidrolizada o ceramidas rellenan los huecos de la cutícula dañada y previenen la pérdida de humedad. Envolver el cabello con una toalla caliente durante 5 minutos tras la aplicación mejora la penetración de los ingredientes. Los tratamientos de salón (como el tratamiento ácido-térmico) reparan en profundidad donde el cuidado doméstico no llega, por lo que vale la pena considerar una sesión cada 3 meses aproximadamente.

Si el daño en las puntas es severo, el corte periódico (cada 6-8 semanas) para eliminar las zonas dañadas es el método más seguro. Si te preocupa la caída o el debilitamiento del cabello, es necesario revisar no solo el daño térmico sino también el estado del cuero cabelludo.

Cómo elegir plancha o rizador

El material de las placas influye en el grado de daño. Las placas de titanio tienen alta conductividad térmica y permiten un acabado rápido, reduciendo la carga sobre el cabello. Las placas de cerámica calientan de forma uniforme sin puntos calientes. El recubrimiento de teflón ofrece buen deslizamiento, pero si se desgasta puede convertirse en fuente de daño.

Las planchas con función de vapor protegen el cabello con vapor de agua durante el peinado, siendo eficaces para reducir el daño. Sin embargo, un exceso de vapor puede mojar el cabello y generar riesgo de bubbling, por lo que es importante respetar la cantidad adecuada. Los libros sobre selección de productos capilares también son una buena referencia.

Aumentar la resistencia al calor con el cuidado diario

Un cabello sano tiene mayor resistencia al daño térmico. El acondicionador después del champú es imprescindible: alisa la cutícula y forma una película protectora. El uso diario de un tratamiento sin aclarado (out-bath) protege también de la fricción cotidiana y la radiación ultravioleta.

El uso del secador también es importante. Manténgalo a más de 15 cm del cabello y no lo dirija al mismo punto más de 3 segundos. Cuando el cabello esté seco al 80%, cambie a aire frío para cerrar la cutícula y aportar brillo. Una dieta rica en proteínas también fortalece la estructura interna del cabello. En particular, la biotina (vitamina B7) interviene en la síntesis de queratina y se encuentra en huevos, frutos secos e hígado. La radiación ultravioleta también descompone las proteínas del cabello, por lo que en verano no olvide protegerlo con sombrero o spray con filtro UV.

Puntos clave de este artículo

  • La proteína de queratina se desnaturaliza irreversiblemente a partir de 150 grados
  • La temperatura adecuada según el tipo de cabello es lo más importante (cabello fino: 130-150 grados)
  • El protector térmico se aplica sobre el cabello húmedo tras secarlo con toalla
  • Máximo 1-2 pasadas por sección y menos de 3 segundos por zona

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