Soltar la necesidad de ser «normal» - Afirmar tu propia forma de vivir
La ilusión de lo «normal»
«Conseguir un empleo normal, casarse de forma normal, tener hijos de forma normal, comprar una casa de forma normal». Este «curso vital normal» fue un modelo que funcionó durante el periodo de alto crecimiento económico en Japón, pero en la actualidad se está convirtiendo estadísticamente en una minoría. La tasa de soltería permanente es de aproximadamente el 28% en hombres y el 18% en mujeres. El empleo no regular ronda el 37%. La tasa de propiedad de vivienda está en descenso. La definición misma de «normal» se ha desmoronado, pero la ilusión sigue viva.
El sociólogo Durkheim denominó «hechos sociales» a las normas que la sociedad impone al individuo. Lo «normal» no es un hecho objetivo, sino una construcción social creada por una época y una cultura específicas. Lo «normal» de hace 50 años y lo «normal» de hoy son completamente diferentes, y dentro de 50 años habrá cambiado aún más.
La psicología de estar atado a lo «normal»
La necesidad de pertenencia
El ser humano es un animal social con una necesidad de pertenecer a un grupo (necesidad de pertenencia). Desviarse de lo «normal» puede significar la exclusión del grupo, lo cual se percibe evolutivamente como «peligroso». Este miedo impulsa el comportamiento de adaptarse a lo «normal» incluso en contra de los propios deseos.
La trampa de la comparación
Las redes sociales visibilizan los estándares de lo «normal» y fuerzan la comparación. Anuncios de boda, ascensos, fotos de hijos de personas de la misma edad. Cada vez que los ves, sientes que «voy retrasado». Sin embargo, lo que se publica en redes son solo los momentos destacados de la vida; las dificultades y ansiedades que hay detrás no se ven. (Los libros de psicología social ayudan a comprender la psicología de la comparación)
Cuatro pasos para soltar lo «normal»
1. Identificar el origen de lo «normal»
Cuando sientes que «debería casarme», pregúntate: ¿es un deseo propio, una expectativa de mis padres o una convención social? Identificar el origen de la voz permite distinguir entre tus propios deseos y las expectativas externas. En la mayoría de los casos, lo «normal» no es un criterio que hayas elegido tú, sino uno heredado inconscientemente de otros.
2. Encontrar modelos de personas «no normales»
Hay innumerables personas que viven felices fuera de lo «normal» de la sociedad. Personas solteras con vidas plenas, freelancers que trabajan con libertad, parejas que eligen no tener hijos, personas que viven en el extranjero. Conocer ejemplos concretos de vidas «no normales» amplía tus propias opciones.
3. Ajustar la distancia con quienes imponen lo «normal»
«¿Cuándo te casas?», «¿y los hijos?», «¿no vas a buscar un empleo fijo?». Reduce el contacto con quienes repiten estas preguntas, o establece un límite: «prefiero no responder a esa pregunta». No tienes la obligación de explicar a otros las decisiones sobre tu propia vida.
4. Clarificar tus propios valores
En lugar de lo «normal», clarifica lo que realmente te importa. «Tiempo libre», «trabajo creativo», «relaciones profundas», «aventura», «estabilidad». Lo que cada persona prioriza es diferente y no hay una respuesta correcta. Las decisiones basadas en tus propios valores, aunque se desvíen de lo «normal», generan menos arrepentimiento. (Los libros sobre vivir de forma auténtica también son de ayuda)
Conclusión
Lo «normal» es una ilusión que no conoce la respuesta correcta para tu vida. Soltar lo «normal» no es desviarse de la sociedad, sino el acto de elegir tu propia vida por ti mismo. Tu «anormalidad» es tu individualidad y tu fortaleza.