El enrojecimiento facial que no desaparece - Causas y cuidado de la piel con rosácea
Qué es la rosácea
La rosácea es una enfermedad cutánea que produce enrojecimiento crónico en la zona central del rostro (mejillas, nariz, frente y mentón). En Occidente se reconoce como una afección común que afecta a aproximadamente el 5 % de los adultos. La rosácea es una enfermedad progresiva: si no se trata, el enrojecimiento se vuelve persistente y aparecen telangiectasias (capilares visibles) y pápulas (granitos).
El problema de la rosácea es que se confunde fácilmente con el acné o la dermatitis seborreica. Si se usan productos agresivos para el acné, los síntomas empeoran, por lo que un diagnóstico preciso es el primer paso del tratamiento. Si el enrojecimiento facial persiste más de 3 meses, acuda al dermatólogo sospechando rosácea. Aunque es difícil de curar por completo, con un tratamiento y cuidado adecuados los síntomas se pueden controlar significativamente. Cuanto antes se actúe, más fácil será frenar la progresión.
Los 4 subtipos de la rosácea
La rosácea se clasifica en 4 subtipos según los síntomas. El tipo 1 (eritematotelangiectasico) presenta enrojecimiento persistente y dilatación de capilares en la zona central del rostro; es el más común. El tipo 2 (papulopustuloso) muestra, además del enrojecimiento, pápulas y pústulas similares al acné.
El tipo 3 (fimatoso) se caracteriza por el engrosamiento de la piel de la nariz con irregularidades, y es más frecuente en hombres. El tipo 4 (ocular) cursa con enrojecimiento ocular, sequedad y sensación de cuerpo extraño; aproximadamente el 50 % de los pacientes con rosácea presentan síntomas oculares. No es raro que coexistan varios subtipos simultáneamente.
Desencadenantes que agravan la rosácea
Los síntomas de la rosácea empeoran con determinados desencadenantes. Los más habituales son la radiación ultravioleta, los ambientes calurosos (sauna, baños muy calientes), la comida picante, el alcohol y el estrés emocional. La relación entre el estrés y la piel es estrecha: las hormonas del estrés promueven la vasodilatación y agravan el enrojecimiento.
Los ingredientes irritantes de los cosméticos también actúan como desencadenantes. El alcohol (etanol), el mentol, las fragancias, el hamamelis y los retinoides (en alta concentración) son ingredientes que irritan fácilmente la piel con rosácea. Los cambios bruscos de temperatura (pasar del frío exterior a un interior con calefacción) también provocan una dilatación vascular repentina.
Para identificar sus propios desencadenantes, se recomienda llevar un «diario de rosácea» registrando las circunstancias cuando los síntomas empeoran (comida, entorno, cosméticos utilizados). Tras 2-3 meses de registro, se hacen visibles los patrones de desencadenantes individuales.
Cuidado de la piel para la rosácea
La piel con rosácea tiene la función barrera debilitada y reacciona a ingredientes que no causarían problemas en una piel sana. La estrategia básica del cuidado es la «sustracción»: minimizar el número de productos y mantener las formulaciones simples.
Para la limpieza, use un limpiador suave y agua tibia (32-34 grados). No frote con la toalla; presione suavemente para secar. Para la hidratación, son adecuados los productos con ceramidas, ácido hialurónico y niacinamida. La niacinamida en particular tiene propiedades antiinflamatorias y varios estudios demuestran que reduce el enrojecimiento de la rosácea.
El protector solar es el producto más importante en el manejo de la rosácea. La radiación ultravioleta es el principal desencadenante, y debe aplicarse a diario incluso en días nublados. Los protectores solares físicos (no químicos) a base de óxido de zinc o dióxido de titanio son menos irritantes y más recomendables. Construir una rutina de cuidado sencilla es la base del manejo de la rosácea.
Tratamientos dermatológicos
El tratamiento de la rosácea se realiza en el dermatólogo. Para el tipo 2 (papulopustuloso), el metronidazol tópico y el ácido azelaico son la primera elección. El ácido azelaico posee propiedades antiinflamatorias y antibacterianas, y es eficaz tanto contra las pápulas como contra el enrojecimiento.
Para el enrojecimiento persistente, la brimonidina tópica contrae temporalmente los vasos sanguíneos y reduce la rojez. Su efecto aparece a los 30 minutos de la aplicación y dura unas 12 horas. Sin embargo, se han reportado casos de rebote (aumento del enrojecimiento al cesar el efecto), por lo que la frecuencia de uso debe seguir las indicaciones del médico.
En casos graves puede prescribirse doxiciclina a dosis baja (dosis antiinflamatoria). No se usa con fin antibacteriano, sino aprovechando su acción antiinflamatoria. El tratamiento con láser (láser de colorante pulsado, IPL) destruye selectivamente los capilares dilatados y mejora el enrojecimiento a largo plazo. Requiere varias sesiones, pero su efecto es duradero y ofrece una mejora fundamental. El coste no está cubierto por el seguro, por lo que conviene informarse previamente.
Cómo disimular el enrojecimiento con maquillaje
El enrojecimiento de la rosácea se puede disimular eficazmente con una base correctora verde. El verde es el color complementario del rojo y neutraliza la rojez, unificando el tono de la piel. Aplique la base en capa fina y superponga la base de maquillaje para un acabado natural.
La base de maquillaje mineral es la más adecuada para la piel con rosácea. Sus ingredientes principales son óxido de zinc y dióxido de titanio, poco irritantes y con ligero efecto de protección solar. Si usa base líquida, elija productos sin alcohol ni fragancia.
Para desmaquillar, los limpiadores en leche o crema son menos agresivos que los aceites. Evite los desmaquillantes de tipo toallita, ya que generan mucha fricción.
Enfermedades que se confunden con la rosácea
Varias enfermedades presentan síntomas similares a la rosácea. La dermatitis seborreica produce enrojecimiento con descamación alrededor de la nariz y el entrecejo, pero su tratamiento es diferente. La dermatitis de contacto es una reacción alérgica a un cosmético o ingrediente concreto y mejora al eliminar la sustancia causante.
El lupus eritematoso sistémico (LES) se caracteriza por un eritema en mariposa en las mejillas, pero es una enfermedad autoinmune con síntomas sistémicos. Si el enrojecimiento facial persiste durante un periodo prolongado, no se autodiagnostique: acuda al dermatólogo para obtener un diagnóstico preciso. También es necesario diferenciarlo de la dermatitis atópica, ya que el atópico adulto tiende a manifestarse en el rostro.
Puntos clave de este artículo
- La rosácea es progresiva: si el enrojecimiento facial dura más de 3 meses, acuda al dermatólogo
- Los principales desencadenantes son los rayos UV, el estrés, la comida picante y el alcohol
- El cuidado se basa en la sustracción; la niacinamida y el protector solar físico son eficaces
- Una base correctora verde disimula eficazmente el enrojecimiento