Por qué no desaparecen las ojeras - Causas y cuidados eficaces según los 3 tipos
Las ojeras no desaparecen porque se está tratando el tipo equivocado
El corrector las cubre por la mañana pero reaparecen por la tarde; la crema de contorno de ojos más cara no produce cambios. La mayoría de las personas con ojeras no identifican correctamente su tipo. Existen tres tipos de ojeras (azuladas, marrones y oscuras por sombra), y las causas y tratamientos son completamente distintos para cada uno. Aplicar el cuidado equivocado no dará resultados.
El primer paso hacia la mejora es determinar con precisión a qué tipo pertenecen tus ojeras.
Cómo distinguir los 3 tipos
Para identificar las ojeras azuladas, se tira suavemente de la piel bajo el ojo: si el color se aclara, probablemente son azuladas. Se deben a que los vasos sanguíneos se transparentan a través de la piel, y la causa principal es la mala circulación.
Las ojeras marrones no cambian de color al estirar la piel. Su causa es la acumulación de melanina, provocada por la fricción y el daño ultravioleta acumulado. Su intensidad no varía al mirar hacia arriba o hacia abajo.
Las ojeras oscuras por sombra se atenúan al mirar hacia arriba y se acentúan al mirar hacia abajo. Se deben a la protrusión de la grasa orbitaria o a la flacidez que genera una sombra bajo el ojo, y su causa son cambios estructurales asociados al envejecimiento. En la práctica, es frecuente que coexistan dos o más tipos, requiriendo un enfoque combinado.
Ojeras azuladas: mejorar la circulación desde la raíz
La piel bajo los ojos es la más fina del rostro, con apenas 0,5 mm de grosor (frente a los 2 mm de las mejillas). Cuando la circulación en los capilares que discurren bajo esta piel tan fina se estanca, la hemoglobina reducida (de color rojo oscuro) se transparenta y se ve azul-negruzca. Eso son las ojeras azuladas.
Las causas son la falta de sueño, la fatiga ocular, la sensibilidad al frío y la alteración del sistema nervioso autónomo por estrés. El uso prolongado de móviles y ordenadores provoca simultáneamente tensión del músculo orbicular y mala circulación. En el artículo sobre cómo mejorar la calidad del sueño se explican métodos detallados.
Como medidas, lo primero es asegurar al menos 7 horas de sueño. Una máscara de calor ocular (40 grados, 10 minutos) antes de dormir mejora la circulación periocular con efecto inmediato; una toalla caliente también sirve. Las cremas de contorno de ojos con vitamina K refuerzan los capilares y se consideran un ingrediente específico para ojeras azuladas. Las cremas con cafeína también reducen temporalmente el tono azulado por su efecto vasoconstrictor.
Ojeras marrones: atenuar la hiperpigmentación
Las ojeras marrones son acumulación de melanina. Las causas principales son el hábito de frotarse los ojos, la fricción al desmaquillar, el rascado crónico por alergia o fiebre del heno, y el daño ultravioleta. Los restos de maquillaje de ojos mal retirados también agravan la pigmentación.
La mejora de las ojeras marrones requiere tiempo. Es necesario ir expulsando la melanina gradualmente a través de ciclos de renovación celular (28-40 días), por lo que se necesitan al menos 3 meses de cuidado continuado.
Los ingredientes eficaces son: derivados de vitamina C (inhiben la producción de melanina y la reducen), ácido tranexámico (bloquea la fase inicial de la producción de melanina), arbutina (inhibe la actividad de la tirosinasa) y niacinamida (impide la transferencia de melanina a la epidermis). Se aplican en cremas de contorno de ojos o sérums mañana y noche. Al mismo tiempo, hay que eliminar por completo la fricción en la zona ocular: desmaquillar con un producto específico para ojos, sin frotar. En época de alergias, usar colirio para calmar el picor y evitar rascarse. El artículo sobre hábitos diarios para prevenir el envejecimiento cutáneo también es de utilidad.
Ojeras oscuras por sombra: cómo afrontar los cambios estructurales
Las ojeras oscuras se deben a cambios estructurales asociados al envejecimiento y son el tipo más difícil de mejorar solo con cosmética. Comienzan a notarse a partir de los 35 años y se hacen evidentes a partir de los 40.
El mecanismo es el siguiente: con la edad, el septum orbitario que sostiene la grasa orbitaria se debilita y la grasa protruye hacia delante (bolsa de grasa). Al mismo tiempo, el colágeno y la elastina de la piel bajo el ojo disminuyen, generando flacidez, y bajo la grasa protruyente se forma una sombra. Esa sombra es la ojera oscura.
Lo que puede hacerse con cosmética es limitado, pero el retinol (derivado de vitamina A) estimula la producción de colágeno y mejora la firmeza de la piel. Las cremas de contorno de ojos con péptidos también contribuyen a mantener la elasticidad. Sin embargo, la protrusión de la grasa orbitaria no se resuelve con cosmética, por lo que para una mejora radical es necesario considerar medicina estética (inyección de ácido hialurónico, blefaroplastia inferior).
Estrategia contra las ojeras según la edad
En los 20 años predominan las ojeras azuladas. Revisar las horas de sueño y el tiempo de uso de dispositivos digitales suele bastar para una mejora notable. Adquirir el hábito de no frotar la zona ocular en esta etapa previene las ojeras marrones a partir de los 30.
En los 30 años aumentan los tipos mixtos de ojeras azuladas y marrones. Los cambios hormonales ralentizan la renovación celular y la eliminación de melanina no da abasto. Es el momento de incorporar derivados de vitamina C y retinol al cuidado del contorno de ojos.
A partir de los 40 se añaden las ojeras oscuras, y es frecuente la coexistencia de los tres tipos. Además de la cosmética, conviene considerar ejercicios de musculatura facial (fortalecimiento del orbicular) y opciones de medicina estética. La agravación de las ojeras azuladas por déficit de hierro tampoco debe pasarse por alto; se recomienda consultar el artículo sobre déficit de hierro para verificar el estado propio.
Técnicas de maquillaje con efecto inmediato
Dado que la mejora de fondo de las ojeras lleva tiempo, las técnicas de maquillaje también son importantes mientras tanto. Para las ojeras azuladas, un corrector de tono anaranjado es eficaz, ya que neutraliza el azul con su color complementario. Para las marrones, un corrector amarillo es el más adecuado. Para las oscuras, al ser una sombra, un corrector con partículas de perla que refleje la luz disimula la sombra.
La técnica de aplicación también tiene sus trucos. Se deposita una pequeña cantidad solo en la zona más oscura (el triángulo junto al lagrimal) y se difumina suavemente con el dedo anular. Aplicar en exceso sobre una zona amplia hace que el producto se acumule en las arrugas y resulte más visible. Un toque final de polvos sueltos mejora la duración.
Hábitos de vida necesarios para mejorar las ojeras
Lo que funciona para todos los tipos de ojeras es la mejora de los hábitos de vida. Dormir 7-8 horas y dejar el móvil al menos 1 hora antes de acostarse. La luz azul no solo causa fatiga ocular, sino que inhibe la secreción de melatonina y reduce la calidad del sueño.
En la alimentación, conviene consumir conscientemente vitamina C (pimiento, kiwi, brócoli), vitamina K (espinacas, natto), hierro (carne roja, hígado) y ácidos grasos omega-3 (pescado azul, nueces). Estos nutrientes intervienen en la mejora de la circulación, la inhibición de melanina y la producción de colágeno. Si la fatiga ocular es un problema, combinar con las medidas contra la fatiga ocular digital acelerará la mejora de las ojeras azuladas.