Crecimiento personal

Autosabotaje

Un patrón de comportamiento por el cual uno arruina inconscientemente los resultados que desea. Suele tener como trasfondo el miedo al éxito o una baja valoración personal.

Qué es el autosabotaje

El autosabotaje es un patrón psicológico en el que, a pesar de estar avanzando hacia la consecución de metas o la realización de la felicidad, uno repite conductas que obstaculizan su propio progreso. Trasnochar la víspera de una presentación importante, provocar una pelea innecesaria en una relación que va bien, perder repentinamente la motivación cuando se acerca una oportunidad de ascenso. Estos comportamientos parecen irracionales a primera vista, pero en su base suele yacer una creencia profunda: «no merezco el éxito» o «esto no puede salir bien».

La mayor parte del autosabotaje ocurre de forma inconsciente. La persona no es consciente de lo que está haciendo, o lo racionaliza con un «simplemente tuve mala suerte» o «estaba demasiado ocupado». Sin embargo, si el mismo patrón se repite, no es casualidad sino un problema estructural psicológico. Experiencias de la infancia en las que se escuchó repetidamente «tú no puedes» o situaciones en las que el éxito condujo al aislamiento social pueden haber formado inconscientemente el aprendizaje de que «el éxito es peligroso».

Patrones típicos del autosabotaje

El autosabotaje adopta diversas formas. La procrastinación (postergar intencionadamente lo que se debe hacer), el perfeccionismo (la actitud de «si no puedo hacerlo perfecto, no empiezo»), la elección de relaciones autodestructivas y la dependencia de hábitos que dañan la salud física son ejemplos representativos. Lo que todos comparten es una estructura en la que, a corto plazo, se evita la ansiedad o el miedo, pero a largo plazo se estrechan las propias posibilidades.

Cómo superar el autosabotaje

El primer paso para superar el autosabotaje es reconocer honestamente el propio patrón. Cuando uno se da cuenta de que «estoy haciendo lo mismo otra vez», en lugar de culparse, puede preguntarse con curiosidad: «¿de qué me está intentando proteger esta conducta?». En muchos casos, el autosabotaje fue en algún momento del pasado una estrategia racional de autoprotección. Pero cuando se comprende que ya no es una defensa necesaria para el yo actual, se abre el espacio para elegir nuevas conductas. La terapia cognitivo-conductual y la práctica de la autocompasión son herramientas eficaces para apoyar este proceso.

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