Trabajo

Pensamiento grupal

Fenómeno por el cual la presión por mantener la cohesión del grupo suprime el pensamiento crítico y conduce a decisiones irracionales. Incluso individuos brillantes reunidos pueden llegar, por la dinámica grupal, a conclusiones que ninguno de ellos tomaría en solitario.

La investigación de Janis y la invasión de Bahía de Cochinos

El pensamiento grupal (groupthink) es un concepto propuesto en 1972 por el psicólogo social Irving Janis. Janis tomó como punto de partida el análisis de la invasión de Bahía de Cochinos de 1961. El presidente Kennedy y su brillante equipo de asesores aprobaron una operación de invasión de Cuba llevada a cabo por exiliados cubanos para derrocar al régimen de Castro, pero la operación terminó en un fracaso catastrófico. Janis se preguntó por qué unos asesores individualmente inteligentes habían aprobado un plan tan deficiente, y teorizó el mecanismo por el cual la cohesión grupal suprime el pensamiento crítico. El propio Kennedy reflexionó después: «¿Cómo pudimos ser tan estúpidos?».

Los ocho síntomas del pensamiento grupal

Janis identificó ocho síntomas comunes en los grupos que caen en el pensamiento grupal: ilusión de invulnerabilidad (optimismo excesivo), racionalización colectiva (ignorar las señales de alarma), creencia en la moralidad del grupo (convicción de estar en lo correcto), estereotipos sobre el exogrupo (subestimación del adversario), presión sobre los disidentes, autocensura (no expresar las dudas), ilusión de unanimidad (interpretar el silencio como acuerdo) y guardianes autodesignados (bloqueo de información incómoda). Estos síntomas se refuerzan mutuamente y encierran al grupo en un entorno informativo cerrado. En el caso de Bahía de Cochinos, solo se compartieron los informes optimistas de la CIA y la información que señalaba los defectos fatales del plan fue sistemáticamente excluida.

La trampa de la cohesión - por qué los grupos unidos son peligrosos

El aspecto más paradójico del pensamiento grupal es que el riesgo aumenta cuanto mayor es la cohesión del grupo (la fuerza del vínculo entre sus miembros). En equipos con buenas relaciones, organizaciones con alta confianza mutua o grupos que comparten valores, expresar una opinión discrepante se percibe como una «traición», lo que suprime las voces críticas. Janis señaló como condiciones previas del pensamiento grupal, además de la cohesión, el aislamiento de la información externa, un liderazgo directivo (el líder expresa su opinión primero) y la ausencia de procedimientos sistemáticos de toma de decisiones. Los consejos de administración, los comités de política gubernamental y las sesiones clínicas de equipos médicos - todos ellos grupos con alta cohesión y carácter cerrado - son susceptibles de caer en el pensamiento grupal.

Prevención - el abogado del diablo y la disidencia estructural

Janis propuso varios métodos para prevenir el pensamiento grupal. El más conocido es la designación de un «abogado del diablo» (devil's advocate): se asigna a un miembro del grupo el papel de expresar deliberadamente opiniones contrarias, convirtiendo la disidencia en una función institucional y no en una traición personal. Kennedy aprendió del fracaso de Bahía de Cochinos y, durante la crisis de los misiles de Cuba al año siguiente, asignó a su hermano Robert el papel de abogado del diablo y él mismo se ausentó de las reuniones iniciales para fomentar la discusión libre. En las organizaciones actuales, también se consideran eficaces los sistemas de retroalimentación anónima, la incorporación de expertos externos y la creación de equipos rojos (equipos que buscan las debilidades del plan desde la perspectiva del adversario). Lo fundamental es incorporar institucionalmente una cultura que acoja la disidencia.

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