Crecimiento personal

Grit

La combinación de pasión y perseverancia hacia objetivos a largo plazo. Se sostiene que la capacidad de persistir predice el éxito mejor que el talento, aunque este concepto también entraña el riesgo de reducir la desigualdad estructural a una mera falta de esfuerzo individual.

La investigación de Duckworth - un desafío al mito del talento

El grit es un concepto propuesto por la psicóloga Angela Duckworth en su tesis doctoral de 2007. En su estudio sobre los cadetes que abandonaban el riguroso programa de entrenamiento «Beast Barracks» en la Academia Militar de West Point, Duckworth descubrió que la puntuación de grit predecía el abandono con mayor precisión que las calificaciones académicas o la aptitud física al ingreso. En investigaciones con participantes del National Spelling Bee, el grit también correlacionó más fuertemente con los resultados finales que el CI. Estos hallazgos constituyeron una poderosa refutación de la creencia de que «el talento lo determina todo», y atrajeron la atención mundial a través de su charla TED de 2013 y su libro de 2016 «Grit: El poder de la pasión y la perseverancia».

Pasión y perseverancia - los dos componentes del grit

Duckworth definió el grit como compuesto por dos elementos: «pasión» y «perseverancia». La pasión aquí no se refiere a un entusiasmo momentáneo, sino a la consistencia de mantener la misma dirección durante un período prolongado. La perseverancia es la capacidad de continuar esforzándose ante los reveses y fracasos. La Escala de Grit (Grit-S) desarrollada por Duckworth es un instrumento de autoinforme de 8 ítems que mide estos dos factores y se utiliza ampliamente en contextos educativos y de desarrollo organizacional. Un aspecto interesante es que la pasión y la perseverancia no siempre son elevadas simultáneamente. Hay personas con alta perseverancia pero sin una dirección definida, y otras con pasión pero que se quiebran ante las dificultades; el equilibrio entre ambos elementos varía según el individuo.

Críticas al grit - la invisibilización de la desigualdad estructural

El concepto de grit ha recibido múltiples críticas desde el ámbito académico. La más fundamental señala que atribuir el éxito a la «capacidad de persistir» del individuo oculta las desigualdades socioeconómicas y las barreras estructurales. El metaanálisis de Credé y Tynan de 2017 indicó que el poder predictivo del grit se solapa considerablemente con la escrupulosidad (conscientiousness) y que su capacidad explicativa independiente más allá de los Cinco Grandes rasgos de personalidad es limitada. Además, decirle a personas que enfrentan pobreza o discriminación que «les falta grit» conlleva el peligro de trasladar problemas estructurales a la responsabilidad individual. La propia Duckworth ha reconocido esta crítica y ha enfatizado repetidamente que el grit no pretende ignorar los factores ambientales.

Entornos y prácticas que cultivan el grit

Aun considerando las críticas, el concepto de grit ofrece una perspectiva útil en contextos educativos y de crecimiento personal. Duckworth señaló que las experiencias de enfrentarse a «desafíos difíciles pero interesantes» cultivan el grit, y destacó la importancia de la participación continuada en actividades extracurriculares durante más de dos años. La relación con la mentalidad de crecimiento de Carol Dweck es profunda: la creencia de que las capacidades pueden desarrollarse con esfuerzo constituye la base del grit. Sin embargo, simplemente decir «esfuérzate más» no es suficiente. El establecimiento de metas con un nivel de dificultad adecuado, la retroalimentación que transforma los fracasos en aprendizaje y, sobre todo, que la persona encuentre significado en sus objetivos son condiciones previas para una perseverancia sostenida.

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