Vida digital

Doom scrolling

Acto de desplazarse interminablemente por noticias negativas o información alarmante, aun sabiendo que no se puede parar. Es especialmente frecuente en redes sociales y aplicaciones de noticias.

El «recorrido de malas noticias» que no puedes detener

En la cama a altas horas de la noche, o en el tren camino al trabajo, te das cuenta de que llevas rato leyendo una noticia sombría tras otra. Guerras, desastres, crímenes, incertidumbre económica. «Debería dejar de mirar», piensas, pero los dedos no se detienen. El doom scrolling se refiere a este comportamiento de consumir compulsivamente información catastrófica o pesimista. Es un neologismo que combina doom (fatalidad) y scrolling (desplazamiento), y su uso se difundió ampliamente a partir de la pandemia de 2020. No es lo mismo que simplemente «perder el tiempo con el móvil». Se describe como un círculo vicioso en el que se busca información para aliviar la ansiedad, pero esa información puede no calmarla e incluso intensificarla.

¿Por qué las personas buscan deliberadamente información que les hace sentir mal? Como trasfondo se señala el sesgo de negatividad, una característica descrita como propia del cerebro humano. Se explica que el cerebro, al haber evolucionado para procesar prioritariamente la información sobre amenazas con el fin de sobrevivir, se ve atraído por las noticias que señalan peligros. El impulso instintivo de «tengo que saberlo» y «tengo que prepararme» impide detener el desplazamiento. Además, los algoritmos de las redes sociales muestran prioritariamente el contenido con mayor engagement, es decir, publicaciones que provocan ira o miedo. Se señala que la combinación de las características del cerebro y el diseño de la tecnología está detrás de este comportamiento.

El daño que deja en cuerpo y mente

El impacto del doom scrolling puede no limitarse a «sentirse un poco decaído». Se señalan efectos como la secreción crónica de hormonas del estrés, el deterioro de la calidad del sueño, el aumento de la ansiedad, la disminución de la concentración y la acumulación de sensación de impotencia. A medida que uno sigue expuesto a los problemas del mundo, puede aparecer la sensación de que no puede hacer nada al respecto, algo que, según se indica, alimenta la apatía. Se indica que el doom scrolling antes de acostarse mantiene el cerebro en estado de alerta, dificulta conciliar el sueño y puede afectar al estado del día siguiente.

Estrategias concretas para dejar de desplazarse

Lo primero que hay que reconocer es que el doom scrolling no es una cuestión de falta de voluntad, sino un comportamiento que se explica por el funcionamiento del cerebro y el diseño de la tecnología. Por eso, en lugar de intentar combatirlo solo con fuerza de voluntad, se recomienda modificar el entorno. Configurar el límite de tiempo de pantalla del smartphone, dejar el móvil fuera del dormitorio una hora antes de acostarse, decidir consultar las noticias solo dos veces al día. Estos mecanismos físicos pueden actuar como un dique frente a los impulsos del cerebro. Y conviene tener preparada una actividad alternativa para cuando surja la tentación de desplazarse. Respirar profundamente, hacer estiramientos o escuchar una canción que te guste. No es necesario aislarse de la información del mundo. Lo importante es llegar a poder elegir por uno mismo la forma de relacionarse con la información.

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