Qué hace diferente al cerebro de los zurdos - El mecanismo que determina la lateralidad y la neurociencia del «10% minoritario»
Por qué el 90% de la humanidad es diestra
En prácticamente todas las culturas del planeta, la proporción de diestros ronda el 90% y la de zurdos el 10%, con una estabilidad sorprendente. Tanto en pueblos cazadores-recolectores de África como en países nórdicos desarrollados, esta proporción apenas varía. Más asombroso aún: un estudio que analizó los patrones de desgaste dental de neandertales de hace 500 000 años confirmó la tendencia al predominio de la mano derecha.
La razón por la que esta proporción 9:1 se ha mantenido evolutivamente estable no se ha esclarecido por completo. Sin embargo, existe una hipótesis sólida. Según el modelo matemático de Daniel Abrams y Mark Panaggio, de la Universidad de Groninga (Países Bajos), esta proporción se explica por el equilibrio entre el «beneficio de la cooperación» y el «beneficio de la competición».
En una sociedad que comparte herramientas, resulta más eficiente que todos usen la misma mano (las tijeras, los pomos de las puertas y los torniquetes del metro están diseñados para diestros). Este es el «beneficio de la cooperación», que empuja la proporción de diestros al alza. Por otro lado, en combates o competiciones deportivas, ser minoría supone una ventaja. Los boxeadores y esgrimistas zurdos son temibles porque sus rivales no están acostumbrados a enfrentarse a zurdos. Este es el «beneficio de la competición», que mantiene un porcentaje estable de zurdos. El equilibrio entre ambas fuerzas da como resultado la proporción 9:1.
Qué determina la lateralidad
Se suele pensar que la lateralidad «viene determinada por los genes», pero la realidad es más compleja. Incluso entre gemelos monocigóticos (con un ADN 100% idéntico), en aproximadamente el 25% de los casos uno es diestro y el otro zurdo. Los genes por sí solos no explican la lateralidad.
Según el conocimiento científico actual, la lateralidad se determina por la interacción de «múltiples genes» y el «entorno intrauterino». En 2019, un equipo de investigación de la Universidad de Oxford publicó un análisis genómico a gran escala que identificó varias variantes genéticas asociadas a la zurdera. Curiosamente, muchas de estas variantes estaban relacionadas con la asimetría cerebral (lateralización).
También se cree que influye la concentración de testosterona en el útero. Según la hipótesis de Norman Geschwind, la exposición a altas concentraciones de testosterona durante el periodo fetal inhibe el desarrollo del hemisferio izquierdo, favoreciendo el predominio del hemisferio derecho (es decir, la zurdera). Esta hipótesis es coherente con el hecho de que hay más zurdos entre los hombres (aproximadamente el 12%) que entre las mujeres (aproximadamente el 8%), aunque el debate sigue abierto. (En libros sobre neurociencia se puede profundizar en la asimetría cerebral)
En qué se diferencia estructuralmente el cerebro de los zurdos
En aproximadamente el 95% de las personas diestras, las funciones del lenguaje se localizan en el hemisferio izquierdo. En cambio, entre los zurdos, la proporción con el lenguaje localizado en el hemisferio izquierdo baja al 70%, y en el 30% restante las funciones lingüísticas se distribuyen entre el hemisferio derecho o ambos hemisferios.
Esta «distribución de funciones entre ambos hemisferios» es la característica más destacada del cerebro zurdo. Si el cerebro diestro es de tipo «especialización», el cerebro zurdo podría describirse como de tipo «procesamiento distribuido». También se ha informado de que el cuerpo calloso (el haz de fibras nerviosas que conecta ambos hemisferios) es, en promedio, más grueso en los zurdos, lo que sugiere una comunicación más estrecha entre los dos hemisferios.
Esta diferencia estructural podría influir en las características cognitivas de los zurdos. Las personas zurdas tienden a obtener puntuaciones más altas en pruebas de cognición espacial, dato coherente con las estadísticas que muestran una mayor proporción de zurdos entre arquitectos, artistas y matemáticos. No obstante, no se trata de una relación causal simple del tipo «ser zurdo equivale a ser genio», sino que la expresión más precisa sería: «al tener un patrón diferente de distribución funcional cerebral, tienden a adoptar enfoques distintos en determinadas tareas cognitivas».
Verificación de mitos sobre los zurdos
«Los zurdos tienen más genios»: parcialmente cierto
Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Beethoven, Einstein. La lista de genios zurdos es impresionante, pero estadísticamente no hay evidencia de que el CI medio de los zurdos sea superior al de los diestros. Sin embargo, sí existen estudios que indican que los zurdos están más representados en ambos extremos de la distribución del CI (tanto en el nivel más alto como en el más bajo). Quizá el cerebro zurdo tiende a ser «extremo» en lugar de «promedio».
«Los zurdos mueren antes»: desmentido
El estudio de Halpern y Coren publicado en 1991 afirmaba que la esperanza de vida media de los zurdos era 9 años menor que la de los diestros, lo que generó gran revuelo. Sin embargo, se han señalado defectos metodológicos en esta investigación. En generaciones pasadas existía la costumbre de corregir la zurdera, por lo que la proporción de zurdos entre los ancianos estaba artificialmente reducida. Estudios de seguimiento a gran escala posteriores no han encontrado una relación significativa entre la lateralidad y la longevidad.
«Los zurdos tienen ventaja en el deporte»: cierto con condiciones
En deportes de enfrentamiento directo (boxeo, esgrima, tenis, béisbol), los zurdos tienen una ventaja estadística. La proporción de zurdos entre los primeros puestos del ranking mundial de tenis profesional supera con creces el 10% de la población general. Esto se explica por el ya mencionado «beneficio de la minoría». Los jugadores diestros están acostumbrados a rivales diestros, por lo que les cuesta adaptarse a los movimientos de un zurdo. Sin embargo, en deportes individuales como la natación o el atletismo no se ha confirmado ninguna ventaja para los zurdos. (Los libros sobre ciencia del deporte también resultan útiles como referencia)
El cerebro zurdo en una sociedad de diestros
Tijeras, abrelatas, torniquetes del metro, la encuadernación de los cuadernos, el ratón del ordenador. En un mundo de herramientas y entornos diseñados para diestros, las personas zurdas se ven obligadas a «adaptarse» constantemente. Esta adaptación continua podría estar cultivando en el cerebro zurdo una flexibilidad cognitiva propia. El proceso de dominar con la mano izquierda herramientas pensadas para diestros equivale a un entrenamiento diario que obliga al cerebro a «resolver problemas de formas no convencionales».
Resumen
La zurdera es el producto complejo de la genética y el entorno intrauterino, y el patrón de distribución funcional del cerebro difiere del de los diestros. El mito de que hay más genios entre los zurdos es una simplificación excesiva, pero la existencia de diferencias en las características cognitivas cuenta con respaldo científico. Los zurdos, que representan el 10% de la población mundial, forman parte de un mecanismo evolutivo que mantiene la diversidad cognitiva de la humanidad.