Salud

La sequedad vaginal no es solo un problema de la menopausia - Causas y cuidados correctos

Este artículo se lee en unos 8 minutos

La sequedad vaginal no es un problema vergonzoso, sino médico

La sequedad vaginal es una preocupación que muchas mujeres experimentan sin atreverse a consultar a nadie. Dolor durante las relaciones sexuales, molestias cotidianas, picor, micción frecuente. Estos síntomas reducen significativamente la calidad de vida, pero tienden a ignorarse pensando «es cosa de la edad» o «me da vergüenza hablar de ello».

Sin embargo, la sequedad vaginal es un problema médico con causas claras y soluciones adecuadas. Aunque se asocia principalmente a mujeres en la menopausia, en realidad también puede afectar a mujeres jóvenes de 20-30 años. Comprendiendo correctamente las causas y aplicando los cuidados apropiados, los síntomas pueden mejorar considerablemente.

El mecanismo que mantiene la lubricación vaginal

La relación entre estrógenos y mucosa vaginal

La lubricación vaginal se mantiene principalmente por la acción de los estrógenos. Los estrógenos promueven la proliferación celular de la mucosa vaginal, manteniéndola gruesa. Además, hacen que las células de la mucosa vaginal acumulen glucógeno, que es descompuesto en ácido láctico por los lactobacilos, manteniendo el pH vaginal entre 3,8 y 4,5 (ácido). Este ambiente ácido previene la proliferación de patógenos y protege la salud vaginal.

Las dos fuentes de lubricación

La lubricación vaginal tiene dos orígenes. Uno es el trasudado de la pared vaginal, donde componentes plasmáticos de los vasos sanguíneos atraviesan la mucosa vaginal. Este se secreta constantemente y mantiene la lubricación cotidiana. El otro es la secreción que aumenta con la excitación sexual, procedente de las glándulas de Bartolino y de Skene. La sequedad vaginal suele referirse a la disminución de la secreción basal.

SGM: Síndrome Genitourinario de la Menopausia

Qué es el SGM

El SGM (Genitourinary Syndrome of Menopause) es el conjunto de síntomas genitourinarios causados por la disminución de estrógenos asociada a la menopausia. Es un concepto relativamente nuevo propuesto en 2014 por la Sociedad Internacional para el Estudio de la Salud Sexual de la Mujer y la Sociedad Norteamericana de Menopausia, que abarca un rango de síntomas más amplio que la antigua «vaginitis atrófica».

Síntomas del SGM

Sequedad vaginal, sensación de quemazón, picor, dolor durante las relaciones, sangrado poscoital, micción frecuente, urgencia miccional, infecciones urinarias recurrentes. Estos síntomas se presentan en aproximadamente el 50-70% de las mujeres posmenopáusicas, pero menos del 25% acude a un centro médico. A diferencia de los sofocos, el SGM no mejora espontáneamente con el tiempo y progresa si no se trata.

Sequedad vaginal en mujeres jóvenes: causas más allá de la menopausia

Efecto de la píldora anticonceptiva

La píldora anticonceptiva de baja dosis (ACO) contiene estrógenos y progestágenos para suprimir la ovulación, pero en algunas formulaciones puede disminuir la testosterona libre, afectando a la lubricación vaginal. Además, la cantidad de estrógenos en la píldora es menor que en el pico del ciclo menstrual natural, por lo que la estimulación de la mucosa vaginal puede ser insuficiente. Si notas sequedad vaginal mientras tomas la píldora, consulta con tu médico prescriptor sobre un cambio de formulación.

Estrés y desequilibrio del sistema nervioso autónomo

El estrés crónico suprime la función del eje hipotálamo-hipófisis-ovario (eje HPO), reduciendo la secreción de estrógenos. Además, la hiperactivación del sistema nervioso simpático por el estrés disminuye el flujo sanguíneo a la pared vaginal, reduciendo la secreción de trasudado. Que la sequedad vaginal empeore en períodos de mayor estrés laboral se debe a este mecanismo.

Higiene excesiva

El hábito de lavar el interior de la vagina con jabón o gel de ducha destruye los lactobacilos vaginales y altera el equilibrio del pH. La vagina tiene capacidad de autolimpieza y no necesita lavado interno. La vulva debe lavarse suavemente con agua tibia, evitando el uso de jabón en el interior vaginal. El uso excesivo de duchas vaginales (bidé) es igualmente perjudicial.

Cómo elegir hidratantes y lubricantes

Hidratantes (moisturizers)

Los hidratantes vaginales se utilizan de forma regular para mantener la humedad de la mucosa vaginal, independientemente de si se mantienen relaciones sexuales. Se aplican 2-3 veces por semana de forma regular. Los productos a base de ácido hialurónico son recomendables por su baja irritación de la mucosa. Los productos con alta concentración de glicerina pueden irritar la mucosa por efecto osmótico, por lo que conviene elegir los de baja concentración.

Lubricantes

Los lubricantes se utilizan para reducir la fricción durante las relaciones sexuales. Existen 3 tipos: a base de agua, de silicona y oleosos. Los de base acuosa son los más versátiles y compatibles con preservativos. Los de silicona tienen mayor duración pero son incompatibles con juguetes de silicona. Los oleosos deterioran los preservativos de látex, por lo que deben evitarse cuando se usan preservativos. (En libros sobre cuidado de la zona íntima puede encontrar información detallada sobre cómo elegir)

Terapia estrogénica local

Diferencia con la administración sistémica

La terapia estrogénica local administra estrógenos directamente en la vagina mediante óvulos, cremas o anillos vaginales. A diferencia de la terapia hormonal sustitutiva (THS) sistémica, apenas eleva los niveles de estrógenos en sangre, por lo que el riesgo de cáncer de mama o trombosis es extremadamente bajo. Está recomendada como tratamiento de primera línea del SGM en las guías de diversos países.

Eficacia y seguridad

Al iniciar la terapia estrogénica local, el grosor de la mucosa vaginal comienza a recuperarse en 2-4 semanas, y se puede esperar una mejora significativa de los síntomas en unos 3 meses. El pH vaginal se normaliza, los lactobacilos se recuperan y la frecuencia de infecciones urinarias también disminuye. Cada vez más expertos consideran que incluso mujeres con antecedentes de cáncer de mama pueden usar estrógenos locales a dosis bajas, aunque es necesario consultarlo con el médico.

Cuidados en la vida diaria

Elige ropa interior de algodón transpirable y evita el uso prolongado de vaqueros ajustados o medias. Al bañarte, no laves el interior de la vagina; limpia solo la vulva con agua tibia. Los productos de higiene íntima y protegeslips con fragancia irritan la mucosa, así que elige productos sin perfume. Una hidratación suficiente (1,5-2 litros al día) ayuda a mantener la lubricación de todas las mucosas del cuerpo. Si los síntomas son leves, a menudo se obtienen buenos resultados solo con estos cambios en los hábitos de vida y el uso de hidratantes. Si no hay mejora, acude al ginecólogo para consultar opciones de tratamiento que incluyan la terapia estrogénica local. (Los libros sobre salud femenina también pueden ser de ayuda)

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