Viajar con mascotas - guía de preparación para un viaje seguro y cómodo
Viajar con mascota: la preparación es el 90% del éxito
Viajar con tu mascota es divertido, pero sin una preparación adecuada puede convertirse en una fuente de estrés tanto para la mascota como para el dueño. Con una buena planificación previa, ambos pueden disfrutar del viaje con comodidad.
Un error común es pensar que mi mascota es tranquila, así que no habrá problema. Incluso las mascotas normalmente calmadas pueden comportarse de forma impredecible en entornos desconocidos. Los casos de perros que entran en pánico repentino en el coche o que no dejan de ladrar en el alojamiento no son excepcionales. No es el carácter, sino la familiaridad con el cambio de entorno lo que determina la comodidad del viaje.
Tres cosas que preparar antes de salir
1. Verificar la política de mascotas del alojamiento
Incluso en alojamientos que admiten mascotas, existen restricciones por raza o tamaño, cargos adicionales y zonas donde no se permiten animales. Lo más seguro es confirmar por teléfono directamente al reservar. Basarse únicamente en la información de la web de reservas puede acabar con un no se admiten perros grandes a la llegada. Sobre todo en temporada alta, las habitaciones que aceptan mascotas son limitadas, por lo que lo ideal es completar la reserva con dos meses de antelación.
2. Medidas de seguridad durante el desplazamiento
En coche, asegura a la mascota con un transportín o arnés de cinturón de seguridad para garantizar su protección en caso de frenada brusca. Haz paradas frecuentes para ofrecer agua y oportunidades de ir al baño. En tren, consulta previamente las normas de cada compañía ferroviaria sobre el transporte de mascotas. Las guías sobre viajes con mascotas resumen la normativa de cada medio de transporte.
Un punto que suele pasarse por alto es la importancia de los viajes de práctica. En lugar de intentar un trayecto largo por primera vez el día del viaje, exponer gradualmente a la mascota a desplazamientos en coche de 15 minutos, luego 30 minutos, reduce significativamente su ansiedad.
3. Hacer una lista de equipaje
Pienso, agua, comedero, correa, artículos para las necesidades, medicación habitual, certificado de vacunación, contacto del veterinario de cabecera. Para evitar olvidos, es tranquilizador tener preparada una lista de equipaje exclusiva para la mascota.
Algo que se olvida con sorprendente facilidad es una lista de clínicas veterinarias en el destino. En caso de que la mascota enferme en una zona donde no se puede contactar con el veterinario habitual, investigar 2 o 3 clínicas veterinarias con atención nocturna cerca del alojamiento aporta tranquilidad.
Mareo y golpe de calor: gestión de riesgos durante el desplazamiento que protegen la vida de tu mascota
Se estima que alrededor del 30% de los perros experimentan mareo en coche. Los síntomas son babeo, bostezos y vómitos, y son especialmente frecuentes en cachorros y perros no acostumbrados al coche. Como medidas preventivas, es eficaz no alimentar al animal de 2 a 3 horas antes de salir, abrir un poco la ventanilla para ventilar y hacer paradas cada 30 minutos. Si consultas al veterinario, en algunos casos puede recetar medicación contra el mareo.
En verano, la temperatura interior del coche puede superar los 50 grados en 15 minutos tras apagar el aire acondicionado. Incluso solo unos minutos para entrar a una tienda, dejar a la mascota dentro del coche es un acto que pone en riesgo su vida. Los perros no pueden sudar como los humanos y solo regulan su temperatura mediante el jadeo (respiración con la boca abierta), por lo que el golpe de calor progresa con extrema rapidez. En las paradas en áreas de servicio, asegúrate siempre de bajar con la mascota o de volver en poco tiempo dejando el aire acondicionado encendido.
No ignores las señales de estrés de tu mascota en el destino
Para la mascota, un viaje es tanto una aventura divertida como ansiedad ante un entorno desconocido. En el caso de los perros, bajar la cola, echar las orejas hacia atrás, agacharse, lamerse en exceso o perder el apetito son señales de estrés. En los gatos, se observa que se esconden y no salen, aumenta el acicalamiento o tienen accidentes con sus necesidades.
Si detectas estas señales, no fuerces el turismo y dedica tiempo a descansar en el alojamiento. Objetos traídos de casa como mantas o juguetes con olores familiares tienen un efecto calmante sobre la ansiedad de la mascota. También es útil organizar el itinerario alternando días de desplazamiento con días de descanso para distribuir la carga sobre la mascota.
Errores frecuentes y siguientes pasos
El error más común de los dueños es organizar un horario centrado en el humano. Visitar tres lugares turísticos en un día o estar fuera de mañana a noche es una sobrecarga para la mascota. La regla de oro del viaje con mascotas es salidas de medio día como máximo, la otra mitad relajándose con la mascota. Que exista este margen o no cambia la satisfacción general del viaje.
Como siguiente paso, empieza por una excursión de un día a un lugar cercano. Elige un parque o instalación con zona canina a menos de una hora en coche y permite que tu mascota acumule experiencia con los desplazamientos en vehículo y las salidas. Esta acumulación de pequeños éxitos hace que los futuros viajes con pernocta sean mucho más fluidos.
Resumen
Viajar con tu mascota se vuelve cómodo con tres preparativos: verificar el alojamiento, tomar medidas de seguridad durante el desplazamiento y hacer una lista de equipaje. Para la mascota, un entorno nuevo también es una experiencia estimulante. Acumulando experiencia de forma gradual y sin prisas, tanto el dueño como la mascota pueden disfrutar de verdad del viaje.