Estilo de vida

Efectos de las mascotas en la salud mental - La ciencia de cómo el contacto con animales sana el corazón

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Cambios fisiológicos que produce el contacto con animales

Se ha confirmado en múltiples estudios que acariciar perros o gatos reduce el cortisol (hormona del estrés) y aumenta la oxitocina (hormona del apego) en solo 15 minutos. Este cambio ocurre simultáneamente no solo en el lado humano, sino también en el animal.

En una investigación de la Universidad Estatal de Washington, el cortisol en la saliva de estudiantes universitarios disminuyó significativamente después de 10 minutos de contacto con perros y gatos. Lo interesante es que simplemente ver fotos de animales o ver vídeos no produce un efecto equivalente, siendo el contacto físico directo lo importante. La sensación de calidez y suavidad a través del tacto es la clave para activar el sistema nervioso parasimpático.

Mecanismos por los que las mascotas reducen la soledad

Las mascotas son seres que ofrecen aceptación incondicional. En las relaciones humanas siempre hay evaluación y juicio, pero las mascotas muestran un apego constante independientemente de tu estatus social, apariencia, éxitos o fracasos. Esta incondicionalidad alivia la sensación de aislamiento social.

Además, la rutina de cuidar a una mascota da estructura y propósito a la vida. Incluso cuando estás en un estado depresivo sin ganas de hacer nada, la responsabilidad de "tengo que darle de comer" impulsa a la acción. Pasear al perro crea obligatoriamente oportunidades de salir y hacer ejercicio, y también se convierte en una ocasión para conversar con los vecinos. Las mascotas funcionan como catalizadores de conexión social.

Perros y gatos: diferencias en sus efectos curativos

Perros y gatos ofrecen una calidad de curación diferente a sus dueños. Los perros afirman la existencia del dueño con expresiones activas de afecto (mover la cola, saltar, lamer la cara) y proporcionan oportunidades de ejercicio e interacción social a través de los paseos.

Los gatos ofrecen una curación más tranquila. El ronroneo del gato es una vibración de baja frecuencia de 25 a 50 Hz, y se ha demostrado que esta banda de frecuencia promueve la densidad ósea y la reparación de tejidos. El peso y la calidez de un gato durmiendo en tu regazo produce un efecto sedante similar al de una manta con peso. Los perros proporcionan curación activa y los gatos curación estática; es importante elegir el animal que se adapte a tu estilo de vida. Los conejos, hámsters y aves también ofrecen diferentes formas de curación. Los animales pequeños son una opción realista para los habitantes urbanos con espacio limitado. Se ha informado que incluso observar un acuario reduce la presión arterial y la ansiedad; los acuarios proporcionan curación como "pinturas en movimiento". Sea cual sea el animal que elijas, comprender sus hábitos y necesidades y proporcionarle un entorno adecuado es la base de una relación saludable tanto para humanos como para animales.

Evidencia clínica de la terapia con animales

La terapia asistida con animales (TAA) se investiga como terapia complementaria para diversas enfermedades mentales como la depresión, el TEPT, los trastornos de ansiedad y el trastorno del espectro autista. Los metaanálisis han demostrado que la TAA reduce los síntomas depresivos con un tamaño del efecto moderado.

Especialmente destacable es su efecto en el TEPT. En estudios con veteranos de guerra, vivir con un perro de asistencia redujo la frecuencia de pesadillas, alivió los síntomas de hiperactivación y mejoró la conducta de evitación social. Se cree que la presencia del animal refuerza la sensación de "estar seguro" y alivia el estado de vigilancia excesiva.

Alternativas para quienes no pueden tener mascotas

Las personas que no pueden tener mascotas por su vivienda, alergias o razones económicas también pueden beneficiarse del contacto con animales. Los cafés de animales (cafés de gatos, cafés de perros) son una opción accesible.

El voluntariado en refugios de animales permite combinar el contacto con animales y la contribución social. También existen opciones como ayudar a pasear las mascotas de amigos o vecinos, o registrarse como cuidador de mascotas. Se ha informado de efectos de reducción del estrés incluso con el contacto indirecto con animales salvajes, como observar peces en un acuario u observar aves en el parque. Crear activamente oportunidades de contacto con animales contribuye a la salud mental.

Casos en que tener mascotas puede ser contraproducente para la salud mental

Las mascotas no son una curación universal. La carga económica, el duelo por la enfermedad o muerte de la mascota, y el estrés por la responsabilidad del cuidado son casos en que tener mascotas puede empeorar la salud mental.

En particular, acoger una nueva mascota en un estado de depresión grave en el que ni siquiera puedes cuidar de ti mismo puede generar presión por el peso de la responsabilidad. La esperanza de vida de las mascotas es más corta que la humana, y la separación es inevitable. El duelo por la pérdida de una mascota es una reacción de duelo legítima que no debe minimizarse. Antes de acoger una mascota, es importante evaluar con calma si estás en condiciones de asumir la responsabilidad a largo plazo.

Mindfulness que aprendemos de los animales

Los animales viven siempre en "el momento presente". No se arrepienten del pasado ni se preocupan por el futuro. La imagen de un perro olisqueando alegremente durante el paseo, o de un gato completamente relajado al sol, son ejemplos vivos de mindfulness.

El tiempo que pasas con tu mascota puede aprovecharse como una oportunidad para practicar la concentración en el "aquí y ahora". Cuando acaricias al perro, dirige tu atención a la textura del pelo, la temperatura corporal, el ritmo de la respiración. Escucha atentamente el ronroneo del gato. Este contacto consciente con los animales es una forma de mindfulness que se puede practicar en la vida cotidiana. Valorar el tiempo que pasas con los animales alivia el estrés diario.

Resumen: el vínculo con los animales es una curación respaldada por la ciencia

Los efectos positivos de las mascotas en la salud mental están respaldados científicamente de forma multifacética: secreción de oxitocina, reducción del cortisol, disminución del aislamiento social y provisión de estructura vital. Quienes tienen un entorno adecuado para tener mascotas, profundicen conscientemente ese vínculo. Quienes no pueden tenerlas, incorporar oportunidades de contacto con animales en la vida diaria puede ser una ayuda para la salud mental. La relación con los animales no es tan compleja como las relaciones humanas; se basa en un apego y una confianza simples. Quizás esa simplicidad sea la fuente del poder que sana los corazones agotados en la compleja sociedad moderna.

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