Salud

Causas y soluciones del bruxismo - Cómo el estrés se manifiesta en la boca

Este artículo se lee en unos 9 minutos

Clasificación del bruxismo: diferencias entre el nocturno y el diurno

El bruxismo es el término médico que engloba actividades anormales de los músculos masticatorios, como rechinar o apretar los dientes. Se clasifica en dos tipos según el momento en que se produce. El bruxismo del sueño consiste en frotar los dientes con fuerza (grinding) o apretarlos (clenching) de forma inconsciente durante el sueño. El bruxismo de vigilia es el acto de apretar los dientes inconscientemente durante el día, especialmente en situaciones de estrés o concentración.

El bruxismo del sueño afecta a aproximadamente el 8-13% de los adultos, mientras que el de vigilia es aún más frecuente, con cerca del 20% de los adultos afectados. Muchas personas no son conscientes de que padecen bruxismo. Lo habitual es descubrirlo por la fatiga mandibular al despertar, el dolor en las sienes, la sensibilidad dental o porque la pareja señala que se oyen ruidos de rechinar durante la noche.

La relación entre el estrés y el bruxismo

El estrés es el desencadenante más importante del bruxismo. Estudios indican que las personas con niveles elevados de estrés psicológico tienen un riesgo aproximadamente 6 veces mayor de desarrollar bruxismo. Cuando se experimenta estrés, la amígdala cerebral se activa y el sistema nervioso simpático se vuelve dominante. En este estado aumenta la tensión muscular general, y los músculos masticatorios (masetero y temporal) no son una excepción.

El bruxismo del sueño se produce con mayor frecuencia durante las fases ligeras del sueño (estadios 1-2 del sueño no REM) o en las transiciones del sueño REM al sueño ligero. La disminución de la calidad del sueño provocada por el estrés incrementa la proporción de sueño ligero y, con ello, la frecuencia del bruxismo. Además, los pacientes con trastornos de ansiedad o depresión presentan una mayor prevalencia de bruxismo, y se ha documentado que ciertos antidepresivos como los ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) pueden inducirlo.

Los efectos del estrés crónico sobre el organismo se abordan de forma integral en el impacto del estrés crónico en el cuerpo.

Daño dental y trastornos temporomandibulares

La fuerza de mordida durante el bruxismo alcanza entre 2 y 10 veces la de la masticación normal. Mientras que la fuerza masticatoria habitual es de unos 10-30 kg, durante el bruxismo puede superar los 100 kg. La aplicación repetida de esta fuerza anormal provoca desgaste dental (pérdida de esmalte), fracturas dentales (grietas y astillamientos), sensibilidad dental y daño en los tejidos periodontales.

El trastorno temporomandibular (TTM) es también una complicación importante del bruxismo. La articulación temporomandibular se sitúa delante del oído, y la tensión excesiva de los músculos masticatorios puede causar desplazamiento del disco articular, inflamación articular, limitación de la apertura bucal y chasquidos. Los TTM se asocian con cefaleas, acúfenos y tensión en los hombros, reduciendo significativamente la calidad de vida. Sobre la relación con las cefaleas, consulte también las diferencias entre cefalea tensional y migraña.

La relación entre la mandíbula ancha y el bruxismo

No son pocos los casos en los que la preocupación por tener una mandíbula ancha se debe, en realidad, no a la estructura ósea sino a la hipertrofia del masetero causada por el bruxismo. El masetero se inserta en el ángulo mandibular (la zona del "ángulo de la mandíbula") y, cuando se somete crónicamente a una carga excesiva por el bruxismo, se hipertrofia por el mismo principio que el entrenamiento muscular.

La hipertrofia del masetero hace que la mitad inferior del rostro parezca más cuadrada. Para distinguirla de una mandíbula ancha de origen óseo, se observa si al apretar los dientes con fuerza la zona del ángulo mandibular se endurece y se abomba notablemente. Si es así, la hipertrofia del masetero es probablemente la causa principal. En estos casos, el tratamiento del bruxismo puede provocar la atrofia del masetero y afinar el contorno facial.

Férula de descarga: la primera opción para proteger los dientes

La férula de descarga (protector bucal nocturno) es el tratamiento más habitual y eficaz para el bruxismo del sueño. Es un dispositivo de plástico que se coloca sobre la arcada superior o inferior, evita el contacto directo entre los dientes y distribuye las fuerzas de mordida.

Existen férulas blandas (material flexible) y duras (material rígido). Las blandas ofrecen mayor comodidad y son adecuadas para principiantes, pero pueden inducir el apretamiento, por lo que en casos graves se recomiendan las duras. Las férulas confeccionadas a medida en la clínica dental ofrecen un ajuste y una durabilidad superiores a las comerciales, y en Japón pueden fabricarse con cobertura del seguro (aproximadamente 3.000-5.000 yenes con copago del 30%).

La férula no detiene el bruxismo en sí, sino que es una "medida de protección" que reduce el daño dental. Para una mejora de raíz, es necesario abordar la gestión del estrés y la revisión de los hábitos de vida.

El potencial del tratamiento con toxina botulínica

La inyección de toxina botulínica (bótox) en el masetero ha ganado atención en los últimos años como tratamiento del bruxismo. La toxina botulínica inhibe la liberación de acetilcolina en la unión neuromuscular, reduciendo la capacidad de contracción del músculo. Al inyectarla en el masetero, disminuye la fuerza de mordida durante el bruxismo y se reduce el daño sobre los dientes y la articulación temporomandibular.

Los efectos aparecen entre 1 y 2 semanas después de la inyección y duran de 3 a 6 meses. Entre los efectos secundarios se encuentran una disminución temporal de la fuerza masticatoria y la hinchazón o hematomas en el punto de inyección, aunque los efectos adversos graves son infrecuentes. El tratamiento con toxina botulínica no está cubierto por el seguro y tiene un coste aproximado de 30.000-50.000 yenes por sesión. Dado que también puede mejorar la mandíbula ancha causada por la hipertrofia del masetero, cada vez más personas lo solicitan con fines estéticos.

Autocuidado diario y prevención

Para el bruxismo de vigilia, la "toma de conciencia" es la medida más eficaz. Coloque recordatorios con el mensaje "separa los dientes" en el monitor del ordenador o en el móvil, y cada vez que los vea compruebe si sus dientes superiores e inferiores están en contacto. En la posición de reposo oral normal, los dientes deben estar separados entre 1 y 3 mm.

La relajación antes de acostarse también es importante. Tras el baño, realice un masaje de 2-3 minutos alrededor de la mandíbula (aflojando el masetero con movimientos circulares de los dedos) para aliviar la tensión muscular. Incorporar técnicas de respiración para reducir el estrés también resulta eficaz. Pruebe a incluir métodos de respiración para gestionar el estrés en su rutina antes de dormir. La cafeína y el alcohol empeoran el bruxismo del sueño, por lo que se recomienda evitar su consumo desde 4 horas antes de acostarse. El bruxismo es una señal de que el cuerpo intenta procesar el estrés. No ignore esa señal y abórdela adecuadamente: esa es la clave para proteger tanto sus dientes como su salud general.

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