Trabajo

Cómo mantener la motivación en el trabajo

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Según una encuesta de Gallup, solo alrededor del 6% de los empleados en Japón están activamente comprometidos con su trabajo.

Comprender las causas de la pérdida de motivación

La causa de la pérdida de motivación laboral no es simplemente la pereza. Según la teoría de la autodeterminación del psicólogo Edward Deci, la motivación humana depende en gran medida de si se satisfacen tres necesidades básicas: «autonomía», «competencia» y «relación».

La autonomía es la sensación de elegir y actuar por uno mismo. En un trabajo donde solo recibes instrucciones detalladas de tu jefe, esta sensación se pierde. La competencia es la percepción de que tus habilidades se están aprovechando. Tanto un trabajo demasiado fácil como uno demasiado difícil perjudican la sensación de competencia. La relación es la sensación de estar conectado con las personas de tu entorno. En un ambiente aislado, la motivación tiende a disminuir.

Cómo potenciar la motivación intrínseca

Redescubrir el significado del trabajo

Por ejemplo, cuando te sumerges en la rutina diaria, pierdes de vista a quién beneficia tu trabajo. La investigación de Adam Grant demostró que los empleados que se reunieron directamente con los beneficiarios de su trabajo mejoraron significativamente su productividad. (Libros sobre teoría de la motivación)

Reflexiona periódicamente sobre qué valor aporta tu trabajo al equipo o a los clientes. Incluso las pequeñas contribuciones, al reconocer su significado, se convierten en fuente de motivación.

Establecer objetivos adecuados

Según la teoría del flujo del psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi, las personas se concentran más y obtienen mayor satisfacción cuando existe un equilibrio entre habilidad y desafío. Si el objetivo es demasiado alto, genera ansiedad; si es demasiado bajo, aburrimiento.

Es eficaz descomponer los grandes objetivos en pequeños hitos para experimentar la sensación de logro con frecuencia. El hábito de escribir 3 cosas que hayas conseguido al final de cada día también ayuda a reforzar la sensación de competencia.

Cómo relacionarse con la motivación extrínseca

Por ejemplo, las recompensas extrínsecas como el salario o los ascensos aumentan la motivación a corto plazo, pero las investigaciones muestran que su efecto se desvanece a largo plazo. Esto se denomina «adaptación hedónica». Aunque recibas un aumento, al cabo de un tiempo ese nivel salarial se convierte en lo normal y vuelves a sentir insatisfacción.

No es necesario ignorar completamente las recompensas extrínsecas, pero la clave está en tener un sistema de motivación que no dependa exclusivamente de ellas. Busca activamente oportunidades de aprendizaje donde puedas percibir tu propio crecimiento y trabajos con autonomía. También es útil aprender de forma sistemática el método de motivación que mejor se adapte a ti a través de libros sobre teoría de la motivación.

Organizar el entorno para proteger la motivación

Ser consciente de la gestión de la energía

La motivación no se puede mantener solo con fuerza de voluntad. La falta de sueño, la falta de ejercicio y una alimentación desequilibrada reducen la función del sistema de recompensa del cerebro y perjudican directamente la motivación.

El sueño es especialmente importante. Una investigación de la Universidad de California demostró que la falta de sueño reduce la actividad de la corteza prefrontal, dificultando el comportamiento orientado a objetivos. Asegurar más de 7 horas de sueño es la base para mantener la motivación.

Acumular pequeñas experiencias de éxito

Según la investigación de Teresa Amabile de la Harvard Business School, lo que más influye en la motivación laboral es la «percepción de progreso». No hace falta un gran logro; reconocer los pequeños avances diarios sostiene la motivación.

Divide las tareas en partes pequeñas y marca cada una al completarla. Este simple acto estimula la liberación de dopamina en el cerebro y genera motivación para la siguiente tarea.

Qué hacer cuando baja la motivación

Por mucho que te esfuerces, llegarán períodos de baja motivación. Lo importante entonces es no considerar anormal el estado de baja motivación. Las emociones tienen altibajos, y mantener siempre una alta motivación es poco realista. (Los libros relacionados también son una buena referencia)

Cuando la motivación es baja, empieza por la tarea más sencilla. Aprovecha el principio de la «activación conductual»: la acción cambia las emociones. No esperes a tener ganas para actuar; al actuar, surgen las ganas.

También es útil consultar abiertamente con un compañero o superior de confianza. Cuando cargas con todo solo, los problemas parecen más grandes de lo que realmente son.

Puntos clave de este artículo

  • Conocer los pasos concretos para potenciar la motivación intrínseca
  • Dominar los trucos para relacionarse con la motivación extrínseca
  • Organizar el entorno para proteger la motivación
  • Incorporar en el día a día el redescubrimiento del significado del trabajo

Resumen: construir una motivación sostenible

Mantener la motivación no se logra con técnicas puntuales, sino mediante hábitos diarios y el diseño del entorno. Encontrar significado en tu trabajo, establecer objetivos adecuados y cuidar la salud física y mental. Al ser consciente de estos tres pilares, puedes construir una motivación sostenible. Los libros sobre técnicas de trabajo y autogestión también son útiles para obtener nuevas perspectivas.

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