Empezar una actividad creativa desde cero - Receta para quienes creen que no tienen talento
«No tengo talento» es una creencia errónea
La mayoría de las personas que sienten que «no tienen talento para crear» no carecen de talento, sino de experiencia. Si nunca has dibujado, es natural que no dibujes bien, y eso no es falta de talento sino falta de práctica.
Como muestra la investigación de la psicóloga Carol Dweck, la mentalidad fija de «el talento es innato» se convierte en causa para evitar los desafíos. En cambio, quienes tienen una mentalidad de crecimiento («las capacidades se desarrollan con el esfuerzo») pueden seguir disfrutando aunque sean principiantes.
Tres efectos de la actividad creativa
Reducción del estrés
Actividades creativas como dibujar, modelar arcilla o escribir reducen el cortisol (hormona del estrés), según múltiples estudios. No importa si lo haces bien o mal: el propio proceso creativo tiene efecto reductor del estrés.
Experiencia de flujo
Cuando te sumerges en la creación, a veces entras en un «estado de flujo» donde pierdes la noción del tiempo y la autoconciencia se desvanece. Este estado se correlaciona fuertemente con la felicidad y se convierte en un tiempo valioso de desconexión total del estrés cotidiano.
Abrir el canal de la expresión personal
Al expresar con colores, formas, sonidos o palabras emociones y pensamientos que no puedes verbalizar, profundizas en la comprensión de ti mismo. La creación es también un medio de diálogo interior.
Cuatro consejos para dar el primer paso
1. Bajar el listón al mínimo
El objetivo no es «terminar una obra» sino «tocar la creación durante 5 minutos». Garabatear en un cuaderno, hacer una foto con el móvil, escribir solo 3 líneas de diario. Sin buscar calidad, simplemente «tocar» la creación. (Los libros de introducción a la creación también son una buena referencia)
2. No obsesionarse con las herramientas
No necesitas materiales caros ni instrumentos de calidad. Un cuaderno de un euro y un bolígrafo, la cámara del móvil, una app gratuita. Con lo que tengas a mano es suficiente. Si preparar las herramientas se convierte en el objetivo, la creación en sí nunca empieza.
3. No compararte con los demás
Las redes sociales están llenas de obras de profesionales y expertos. Si te comparas con ellos siendo principiante, es normal desanimarse. Con quien debes compararte es solo con tu yo de ayer. Si has mejorado aunque sea un poco respecto a hace un mes, eso es un crecimiento real.
4. Declarar «está bien hacerlo mal»
Si intentas hacerlo bien desde el principio, te paralizas. Darte permiso de «está bien hacerlo mal, lo importante es disfrutar» es el mayor secreto para seguir creando. El perfeccionismo es el mayor enemigo de la creación. (Puedes descubrir nuevos géneros con libros sobre aficiones y creación)
Resumen
Para la actividad creativa no se necesita talento. Lo único necesario es un pequeño valor de «voy a intentarlo». Tocar durante 5 minutos, empezar con lo que tengas a mano, no compararte con los demás, permitirte hacerlo mal. Si sigues estas cuatro reglas, la creación deja de ser algo para personas especiales y se convierte en parte de la vida cotidiana que cualquiera puede disfrutar.