Que los libros en papel se recuerden mejor no es casualidad - La «ventaja del papel» que generan el tacto y la memoria espacial
El recuerdo de «la parte superior de la página izquierda»
Al leer un libro en papel, a veces memorizas de una forma curiosa. «Aquello estaba escrito en la segunda mitad del libro, en la parte superior de la página izquierda». Recuerdas no solo el contenido, sino también la posición física en la página. Con los libros electrónicos, esta sensación apenas se produce.
No es una impresión subjetiva: múltiples estudios han confirmado que existe una diferencia en la fijación de la memoria entre los libros en papel y los electrónicos.
El experimento de la Universidad de Stavanger
El equipo de investigación de Anne Mangen en la Universidad de Stavanger (Noruega) dividió a los participantes en dos grupos y les hizo leer el mismo relato corto en papel y en Kindle. Al preguntarles sobre el contenido de la historia después de la lectura, el grupo que leyó en papel mostró resultados significativamente mejores en la reconstrucción cronológica de los acontecimientos. (Puedes profundizar en libros sobre técnicas de lectura)
La diferencia fue especialmente notable en la memoria de la posición temporal y espacial: «¿En qué punto de la historia ocurrió este acontecimiento?». Quienes leyeron en papel pudieron reproducir los eventos en el orden correcto, mientras que quienes leyeron en Kindle mostraron menor precisión.
El tacto ayuda a la memoria
Al leer un libro en papel, el lector procesa inconscientemente mucha información táctil. El grosor de las páginas, la textura del papel, el peso del libro, la sensación de los dedos al pasar página. Y lo más importante: el cambio físico de que «a medida que avanzas, las páginas leídas en la mano izquierda se hacen más gruesas y las no leídas en la mano derecha se hacen más finas».
Este cambio proporciona al lector una sensación intuitiva de posición: «¿en qué punto de la historia me encuentro?». El cerebro memoriza el contenido del texto vinculándolo con información de posición física. En los libros electrónicos, la pantalla es siempre la misma. Al deslizar no hay cambio físico, y se pierde la pista espacial de «en qué parte del libro estoy».
Memoria espacial y el «palacio de la memoria»
El cerebro humano retiene con especial fuerza los recuerdos vinculados a información espacial. Esto es comprensible desde un punto de vista evolutivo. «Aquellos frutos están más allá de esa colina», «aquel animal peligroso estaba cerca de ese río». La capacidad de vincular espacio e información estaba directamente relacionada con la supervivencia.
La técnica de memoria de la antigua Grecia conocida como «palacio de la memoria» (method of loci) aprovecha esta fortaleza de la memoria espacial. Se colocan las informaciones que se quieren recordar en distintas habitaciones de un edificio imaginario. Para recordarlas, se «camina» por ese edificio visitando cada habitación. Que los libros en papel se recuerden mejor se basa en el mismo principio. Al estar el texto fijado en una posición concreta de la página, se activa la memoria espacial. (Los libros sobre técnicas de memoria también pueden ser de ayuda)
Los libros electrónicos no son inferiores
Sin embargo, los libros en papel no son siempre superiores. Capacidad de búsqueda, portabilidad, ajuste del tamaño de letra, función de diccionario: los libros electrónicos tienen muchas ventajas que el papel no ofrece. Además, hay informes que indican que la diferencia de memoria es especialmente notable en la «reconstrucción cronológica de la narrativa», mientras que en la memoria de información factual la diferencia es menor.
Lo importante es comprender que la forma de memorizar difiere entre papel y digital, y usar cada uno según el propósito. Una novela que quieres saborear, en papel; un libro técnico que necesitas consultar, en digital.
Conclusión
Que los libros en papel se recuerden mejor se debe a que la información táctil y la memoria espacial ayudan a fijar los recuerdos. El cambio de grosor de las páginas proporciona la sensación de posición de «en qué punto de la historia estoy», y el hecho de que el texto esté en una posición fija en la página activa la memoria espacial. En los libros electrónicos se pierden estas pistas, por lo que la diferencia es especialmente notable en la memoria cronológica. No se trata de cuál es mejor, sino de comprender las características de cada uno y usarlos según convenga.