Salud

Medidas prácticas para aliviar las alergias estacionales

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El mecanismo de la fiebre del heno

La fiebre del heno es una reacción excesiva del sistema inmunitario. Aproximadamente el 40% de los japoneses desarrollan fiebre del heno, y solo por el polen de cedro, el número de pacientes asciende a unos 30 millones. Por ejemplo, en las zonas urbanas los gases de escape se combinan con el polen y agravan los síntomas, por lo que la tasa de incidencia tiende a ser mayor en las ciudades que en las zonas rurales.

Por qué el sistema inmunitario confunde amigo con enemigo

El polen es, por naturaleza, una sustancia inofensiva. Sin embargo, cuando el sistema inmunitario identifica erróneamente las proteínas del polen como invasores peligrosos, produce anticuerpos IgE en masa y libera sustancias químicas como la histamina. Esta histamina es la responsable de la mucosidad nasal, los estornudos y el picor de ojos. Una vez que el sistema ha memorizado el polen como enemigo, repite la misma reacción cada año, razón por la cual la fiebre del heno rara vez se cura por sí sola.

Medidas que no dependen excesivamente de medicamentos

Equilibrar la flora intestinal

Aproximadamente el 70% de las bacterias intestinales están involucradas en la función inmunitaria. Por ejemplo, según investigaciones, el consumo diario de alimentos fermentados como yogur y natto reduce los síntomas alérgicos. Entre las bacterias lácticas, las cepas L-92 y BB536 se consideran eficaces para aliviar los síntomas. La clave es mantener la salud intestinal durante todo el año, no solo durante la temporada de polen. Los cambios en la flora intestinal tardan varias semanas, por lo que empezar a tomar alimentos fermentados solo cuando el polen ya está en el aire llega demasiado tarde.

Gestionar el ambiente interior

Lo básico es quitarse la chaqueta en la entrada al llegar a casa para no introducir polen en el interior. Instalar un purificador de aire en el dormitorio mejora los síntomas nocturnos. La ropa se tiende en interior y para los futones se utiliza una secadora. Si se necesita abrir las ventanas, elegir la primera hora de la mañana o los días de lluvia cuando la concentración de polen es baja, y mantener las cortinas visillo cerradas durante la ventilación, reduce la cantidad de polen que entra.

Alimentación y suplementos

Alimentos con propiedades antiinflamatorias

El EPA y DHA contenidos en el pescado azul tienen efecto antiinflamatorio, y su consumo 3 o más veces por semana reduce los síntomas de congestión nasal. La deficiencia de vitamina D agrava los síntomas alérgicos, por lo que se recomienda consumir setas y yema de huevo. Además, la quercetina (abundante en cebollas y brócoli) inhibe la liberación de histamina y está ganando atención como un alimento antihistamínico natural fácil de incorporar a la dieta diaria.

Alimentos que conviene evitar

El alcohol promueve la secreción de histamina y agrava los síntomas. Durante la temporada de polen se recomienda moderar el consumo. Los aditivos y las grasas trans de los alimentos procesados alteran la salud intestinal y pueden agravar indirectamente las reacciones alérgicas. Mejorar conscientemente la calidad de la dieta aunque sea solo durante la temporada ayuda a mantener los síntomas más leves que si se depende exclusivamente de la medicación.

Ejercicio y alergias

El ejercicio aeróbico moderado (caminar, yoga) ayuda a regular el equilibrio inmunitario y puede aliviar los síntomas alérgicos. Sin embargo, hacer ejercicio intenso al aire libre durante las horas de máxima concentración de polen aumenta el volumen respiratorio y la cantidad de polen inhalado, produciendo el efecto contrario. Haz ejercicio al aire libre a primera hora de la mañana o después de la lluvia cuando la concentración de polen es baja, o utiliza gimnasios o piscinas cubiertas.

Ideas erróneas comunes

La creencia de que la alergia es constitucional y nada se puede hacer es un mito; los cambios en los hábitos de vida afectan genuinamente la intensidad de los síntomas. Por el contrario, depositar una esperanza excesiva en un solo alimento pensando que si como yogur me curaré también es un error. Combinar mejoras en la dieta, gestión del ambiente interior, medicación y hábitos de ejercicio permite un control global de los síntomas.

Aumento de las alergias infantiles

Las tasas de fiebre del heno entre los niños en edad escolar han ido en aumento. Entre los factores se encuentran la sensibilización temprana a los ácaros del polvo y el moho en viviendas modernas herméticas, y un entrenamiento inmunitario insuficiente por la reducción del juego al aire libre. Como los niños tienen dificultad para verbalizar sus síntomas, si se frotan la nariz o los ojos de forma persistente conviene consultar pronto al otorrinolaringólogo.

Medidas preventivas antes de la temporada

La terapia inicial, que consiste en comenzar a tomar antihistamínicos 2 semanas antes de que empiece la dispersión de polen, reduce notablemente los síntomas durante la temporada. Lo ideal es visitar al otorrinolaringólogo a finales de enero o principios de febrero cada año para que te receten la medicación adecuada. Con la terapia inicial, los síntomas se mantienen más leves incluso los días que olvidas tomar la medicación.

Aplicar una fina capa de vaselina en la entrada de las fosas nasales antes de los días de alta concentración de polen es un método sencillo para impedir físicamente que las partículas contacten la mucosa. Los libros sobre ciencia del sueño también son una buena referencia. Un sueño adecuado es esencial para regular el equilibrio inmunitario; la falta crónica de sueño amplifica las reacciones alérgicas. El uso de productos para mejorar el descanso también es útil.

Puntos clave de este artículo

Aproximadamente el 40% de los japoneses desarrollan fiebre del heno. Mantener la salud intestinal durante todo el año con alimentos fermentados es fundamental. La gestión del ambiente interior y los purificadores de aire reducen los síntomas nocturnos. La terapia inicial 2 semanas antes de la temporada atenúa notablemente los síntomas. Combinando medicación y hábitos de vida se puede afrontar la temporada de polen con mayor tranquilidad.

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