Escuchar a alguien que sufre - Qué hacer cuando no sabes qué decir
«No saber qué decir» es normal
Cuando alguien importante para ti está sufriendo, es natural sentir la urgencia de «decir algo apropiado». Sin embargo, lo que más necesita una persona que sufre no son las palabras perfectas, sino la sensación de «estar siendo escuchada». Las investigaciones en psicología del counseling muestran que aproximadamente el 30% del efecto terapéutico se atribuye a la «calidad de la relación terapéutica» (la sensación de ser escuchado).
Es decir, simplemente «escuchar» es mucho más importante que encontrar las palabras perfectas.
Qué debes hacer
1. Cerrar la boca y escuchar
Cuando la otra persona habla, no interrumpas. Si se produce un silencio, no intentes llenarlo a la fuerza. El silencio no es «tiempo en el que no pasa nada», sino tiempo en el que la otra persona está organizando sus emociones. Tolerar el silencio es la forma de escuchar más difícil y más valiosa.
2. Reflejar las emociones
«Eso debe ser muy duro», «es normal que sientas rabia», «qué triste». Devolver con palabras las emociones del otro, lo que se llama «reflejo emocional», es una técnica básica del counseling. La otra persona siente que «sus emociones han sido comprendidas» y le resulta más fácil hablar de aspectos más profundos. (Los libros sobre escucha activa permiten aprender técnicas concretas)
3. No usar «pero»
«Entiendo que es duro, pero...». Este «pero» se percibe como un mensaje que niega las emociones del otro. «Pero piensa en positivo», «pero hay gente que lo pasa peor», «pero el tiempo lo cura todo». Todo con buena intención, pero todo minimiza el dolor del otro.
4. Abstenerse de dar consejos
Ante alguien que sufre, es un impulso natural querer ofrecer soluciones. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la otra persona no busca consejos. Quiere «ser escuchada», no «que le resuelvan el problema». Los consejos solo se ofrecen cuando la otra persona pregunta explícitamente «¿qué crees que debería hacer?».
Qué no debes hacer
No comparar
«A mí me pasó lo mismo», «hay gente que lo pasa peor». Comparar el sufrimiento minimiza el dolor del otro. Aunque hayas tenido una experiencia similar, el sufrimiento del otro es único y propio.
No imponer positividad
«Piensa en positivo», «seguro que vendrán cosas buenas», «todo tiene un sentido». Estas palabras se denominan «positividad tóxica» y funcionan como un mensaje que niega las emociones negativas del otro.
No desviar la conversación hacia ti
Mientras escuchas al otro, puede que empieces a contar «en realidad yo también...» y a hablar de tu propia experiencia. Aunque sea con intención de empatizar, para el otro se siente como que «le han robado la conversación». Ahora es su momento. (Los libros sobre comunicación también son una buena referencia)
No olvides cuidarte a ti mismo
Escuchar continuamente el sufrimiento ajeno también supone una carga psicológica para quien escucha. Para prevenir lo que se conoce como «fatiga por compasión», cuida también de ti mismo. Tómate tiempo después de escuchar para procesar tus propias emociones, habla con alguien de confianza sobre cómo te sientes, y si es necesario, di con honestidad «hoy no puedo escuchar más».
Resumen
No existen las palabras perfectas para alguien que sufre. Lo necesario es cerrar la boca y escuchar, reflejar las emociones y abstenerse de dar consejos. Tu «actitud de escucha» en sí misma es el mayor apoyo para la otra persona.