Cómo apoyar a un amigo en duelo - Aciertos y errores al acompañar
La buena intención puede herir
Te está cuidando desde el cielo. El tiempo lo cura todo. Hay gente que lo pasa peor. Estas palabras, pronunciadas con la intención de consolar a alguien que sufre, en realidad suelen herir. Estas frases tienden a tratar el duelo como algo que debería terminar pronto, enviando un mensaje que minimiza las emociones del otro.
Lo que una persona en duelo necesita no son soluciones ni frases positivas, sino simplemente que alguien esté ahí. No hay una duración correcta ni una forma correcta de duelo. Algunas personas lloran sin control mientras otras parecen calmadas pero se derrumban por dentro. No juzgues la profundidad del dolor de alguien solo por sus reacciones visibles.
Qué hacer
Escuchar, solo escuchar
Cuando la otra persona quiere hablar, escucha sin interrumpir. Aunque el silencio continúe no intentes llenarlo. Qué duro. Gracias por contármelo. Palabras breves son suficientes. Absténte de dar consejos a menos que te los pidan.
Escuchar significa recibir las palabras del otro sin cortarlas, sin relacionarlas con tu propia experiencia y sin juzgar. Aunque quieras decir te entiendo, a menos que hayas experimentado la misma pérdida, no lo entiendo pero te escucho es más honesto. Si repiten la misma historia eso es parte de la recuperación; no te aburras ni intentes redirigir.
Apoyar con acciones concretas
Dime si necesitas algo es bienintencionado, pero las personas en duelo carecen de energía para pedir ayuda. Mañana te llevo la cena. Voy a comprar, necesitas algo? Las ofertas concretas son más fáciles de aceptar. (Puedes aprender formas de acompañar en libros sobre apoyo al duelo)
Hacerse cargo de las tareas cotidianas (preparar comida, lavar ropa, llevar a los niños al colegio, trámites) proporciona un apoyo que va más allá de las palabras. En el duelo temprano la capacidad de juicio está gravemente deteriorada, así que decir me encargo de esto supone menos carga que ofrecer demasiadas opciones.
Mantener el contacto a largo plazo
Muchas personas acuden justo después del funeral, pero las que contactan un mes, tres meses, un año después disminuyen drásticamente. El duelo suele profundizarse más después de que el entorno vuelve a la normalidad. Simplemente preguntar cómo estás regularmente se convierte en un apoyo significativo.
Fechas relacionadas con el fallecido (aniversarios, cumpleaños, aniversarios de boda) son momentos en que el duelo tiende a resurgir. Un simple mensaje diciendo me acuerdo de hoy transmite la tranquilidad de no ser olvidado.
Qué no hacer
No compares el duelo (yo también pasé por algo parecido). No fuerces la positividad (no puedes estar triste para siempre). No evites el tema del fallecido; los deudos a menudo quieren hablar de ellos. No niegues sus emociones (no llores, tienes que ser fuerte).
Palabras como ya lo superaste? o hay alguien nuevo? intentan poner una fecha límite al duelo y acorralan a la persona. El ritmo de recuperación es individual, y aunque alguien parezca bien ahora desde fuera puede seguir en un duelo profundo. (Los libros sobre cuidado tras la pérdida también pueden ser de ayuda)
No olvides tu propio cuidado
Apoyar a una persona en duelo supone una carga psicológica también para quien apoya. La fatiga por compasión (agotamiento por empatizar continuamente con el sufrimiento ajeno) no es infrecuente. Reconoce tus límites y descansa cuando sea necesario.
No necesitas forzarte a ser un apoyo perfecto. Hacer lo que puedas, dentro de tu capacidad, durante mucho tiempo es el apoyo más valioso. En lugar de quemarte y desaparecer de repente, mantener un contacto fino pero prolongado proporciona más seguridad al otro.
Entender las diferencias individuales en el duelo
Las formas de expresar el duelo varían enormemente. Algunas personas lloran intensamente mientras otras parecen serenas. Algunas verbalizan sus sentimientos mientras otras se callan. Ninguna es la forma correcta de hacer duelo: cada persona procesa su pérdida a su manera. Simplemente mostrar con tu actitud que estás bien tal como eres es lo mejor.
Siguiente paso
Las palabras perfectas no existen. Lo importante es no negar el duelo del otro y estar presente a largo plazo. Hoy intenta enviar un mensaje corto a un amigo en duelo: estoy pensando en ti. Tu mera presencia es el mayor apoyo. No importa si no hay respuesta. No importa si el mensaje no se lee. El hecho de que alguien recuerda sostiene a una persona en la soledad.