Cómo apoyar a un amigo en duelo - Aciertos y errores al acompañar
La buena intención puede herir
«Te está cuidando desde el cielo», «El tiempo lo cura todo», «Hay personas que están peor que tú». Estas palabras, pronunciadas con la intención de consolar a alguien que sufre, en realidad suelen causar más daño. Lo que una persona en duelo necesita no son soluciones ni frases positivas, sino simplemente que alguien esté a su lado.
Lo que sí debes hacer
Escuchar, solo escuchar
Cuando la otra persona quiera hablar, escúchala sin interrumpir. Si se produce un silencio, no intentes llenarlo a la fuerza. «Debe ser muy duro», «Gracias por contármelo». Unas pocas palabras bastan. No des consejos a menos que te los pidan.
Apoyar con acciones concretas
«Si necesitas algo, dímelo» es bienintencionado, pero quien está en duelo a menudo ni siquiera tiene energía para pedir ayuda. «Mañana te llevo la cena», «Voy al supermercado, ¿necesitas algo?». Las propuestas concretas son más fáciles de aceptar. (Puedes aprender formas de acompañar en libros sobre apoyo al duelo)
Mantener el contacto a largo plazo
Justo después del funeral, muchas personas se acercan, pero al cabo de un mes, tres meses o un año, quienes siguen en contacto se reducen drásticamente. El dolor suele ser más profundo cuando el entorno ya ha vuelto a su rutina. Un simple «¿Cómo estás?» de vez en cuando puede ser un gran apoyo.
Lo que no debes hacer
No compares el dolor («A mí también me pasó»). No fuerces el optimismo. No evites hablar de la persona fallecida (los familiares a menudo desean hablar de ella). No niegues las emociones del otro («No llores»). (Los libros sobre cuidado tras la pérdida también pueden ser de ayuda)
Conclusión
No existen las palabras perfectas. Lo importante es no negar el dolor del otro y permanecer a su lado a largo plazo. Tu sola presencia es el mayor apoyo que puedes ofrecer.