Una relación sana con la masturbación - Dejar atrás la culpa
La culpa asociada a la masturbación
La masturbación ha sido vista como un tabú a lo largo de toda la historia de la humanidad. En la Europa de los siglos XVIII y XIX se difundió la pseudociencia que afirmaba que «el autoerotismo es causa de enfermedades mentales y físicas», y su influencia sigue presente en la actualidad. Las enseñanzas religiosas y las normas culturales refuerzan la culpa asociada a la masturbación.
Sin embargo, la medicina y la psicología modernas reconocen la masturbación como un comportamiento sexual normal y saludable. La OMS también la sitúa como parte de la salud sexual. Las grandes encuestas sobre comportamiento sexual se han repetido en distintos países y todas comparten un resultado: tanto entre los hombres como entre las mujeres, quienes tienen experiencia con ella son mayoría.
Beneficios de la masturbación para la salud
Reducción del estrés
La oxitocina y las endorfinas que se liberan durante el orgasmo reducen el cortisol, la hormona del estrés. La masturbación funciona como una vía para aliviar el estrés sin recurrir a medicamentos. El efecto de relajación se parece a la sensación de bienestar que queda después del ejercicio, por lo que también se plantea como una forma de desconectar al salir del trabajo o en los días libres.
Mejora del sueño
La prolactina que se libera después del orgasmo favorece la relajación y la somnolencia. Para quienes sufren insomnio, masturbarse antes de acostarse puede convertirse en una ayuda natural para conciliar el sueño. A diferencia de los somníferos, no deja pesadez al día siguiente ni conlleva riesgo de dependencia.
Autoconocimiento sexual
Conocer las respuestas de tu propio cuerpo mejora la calidad de la vida sexual con la pareja. Qué te resulta placentero, qué ritmo prefieres. Sin ese autoconocimiento tampoco puedes transmitir tus preferencias a la otra persona. Explorar la sexualidad es el primer paso para conocer tu propio cuerpo de forma segura.
Salud física
En los hombres existen estudios que informan de que la eyaculación regular reduce el riesgo de cáncer de próstata. En las mujeres, las contracciones del suelo pélvico contribuyen a prevenir la incontinencia urinaria. Además hay informes de que ayuda a aliviar el dolor menstrual, de modo que los beneficios físicos no dependen del sexo.
Malentendidos frecuentes y trampas
El malentendido de que «cuanta más frecuencia, peor para el cuerpo»
Desde el punto de vista médico no hay base para sostener que la frecuencia de la masturbación en sí misma dañe la salud. Lo que se convierte en problema no es la frecuencia, sino que haya o no interferencia con la vida diaria. Una vez al día no supone ningún problema de salud si la vida sigue funcionando y, al contrario, incluso una vez a la semana requiere atención si te lleva a faltar al trabajo.
El malentendido de que «masturbarse teniendo pareja es una traición»
Masturbarse cuando tienes pareja no es una infidelidad. La actividad sexual en solitario y la actividad sexual dentro de la pareja cumplen funciones distintas, y que existan ambas es saludable. Lo importante es la comunicación: ajustar las expectativas con la otra persona.
La frontera entre lo «sano» y lo «problemático»
La masturbación en sí misma es saludable, pero los siguientes estados requieren atención.
Interferencia con la vida cotidiana
Cuando la masturbación interfiere con la vida cotidiana, por ejemplo si faltas al trabajo, cancelas compromisos o evitas actividades sociales, cabe la posibilidad de un comportamiento sexual compulsivo. Un primer paso es adquirir el hábito de preguntarte, cuando aparece el impulso, si de verdad es eso lo que quieres ahora o si se trata de una evasión.
Problemas físicos
Un agarre excesivamente fuerte (el llamado death grip) o la dependencia de un patrón concreto de estimulación pueden provocar una menor sensibilidad o dificultad para eyacular en las relaciones sexuales con la pareja. Se recomienda cambiar de forma consciente la intensidad y el patrón de la estimulación. Como medidas resultan eficaces aflojar la presión, bajar la velocidad y variar las zonas que se tocan.
Dependencia de la pornografía
Cuando la masturbación queda fuertemente ligada a la pornografía, existe el riesgo de dejar de poder excitarse sin ella. Masturbarse periódicamente sin estímulos visuales permite prevenir esa dependencia. También resulta útil practicar la concentración en las sensaciones, un enfoque de tipo mindfulness.
Pasos concretos para dejar atrás la culpa
La culpa que aparece después de masturbarse es, en muchos casos, la interiorización de valores culturales y religiosos. Decirte de forma consciente que no has hecho nada malo resulta eficaz para reducir esa culpa. El siguiente enfoque gradual también ayuda.
- Cuando sientas culpa, observa la emoción sin negarla
- Pregúntate de dónde viene esa culpa (el entorno familiar, la educación religiosa, las palabras de una amistad)
- Comprueba que no te estás haciendo daño ni se lo estás haciendo a nadie
- Con la práctica repetida, la intensidad de la culpa va bajando poco a poco
Si la culpa es intensa y afecta a tu vida cotidiana, valora consultar a una persona profesional de la psicología con sensibilidad hacia la sexualidad.
Resumen
La masturbación es un comportamiento sexual natural y saludable del ser humano. Deja atrás la culpa y disfrútala como un diálogo con tu propio cuerpo. Eso sí, si aparece interferencia con la vida cotidiana o algún problema físico, es importante consultar a un profesional. La clave de una relación sana con ella no está en si es mucha o poca frecuencia, sino en cómo la sitúas dentro del equilibrio de tu vida en conjunto.