Afrontar la falta de sexo en la pareja - Reconstruir una relación donde el contacto físico ha desaparecido
La realidad de la falta de sexo en la pareja
Según una encuesta de la Asociación Japonesa de Planificación Familiar (2020), aproximadamente el 47% de las parejas casadas llevan más de un mes sin relaciones sexuales, lo que se considera una situación de "sexless". Esta cifra muestra una tendencia creciente año tras año y se sitúa en un nivel excepcionalmente alto entre los países desarrollados.
La falta de sexo no es simplemente una "cuestión de frecuencia". La disminución del contacto físico está vinculada a un aumento de la distancia emocional. A menudo, el contacto corporal no sexual (tomarse de la mano, abrazarse, besarse) también disminuye simultáneamente, y la calidad de la relación de pareja en su conjunto se deteriora.
Principales causas de la falta de sexo
Cansancio y estrés
Jornadas laborales largas, crianza de los hijos, tareas del hogar. La jornada laboral media en Japón es de las más largas entre los países desarrollados, y es natural que al llegar a casa no quede energía para sentir deseo sexual. Especialmente en hogares donde ambos trabajan, ambos están agotados y la prioridad de las relaciones sexuales desciende.
Ruptura de la comunicación
Son muchas las parejas que no pueden verbalizar sus insatisfacciones o deseos sexuales. "Tengo miedo al rechazo", "no quiero herir a mi pareja", "me da vergüenza hablar de sexo". Esta evitación se acumula y la comunicación sexual se interrumpe por completo. Una vez interrumpida, encontrar la ocasión para retomarla se vuelve aún más difícil, entrando en un círculo vicioso.
Factores físicos y médicos
Cambios hormonales (menopausia, posparto, envejecimiento), disfunción eréctil (DE), dispareunia, efectos secundarios de medicamentos (alrededor del 70% de los antidepresivos afectan a la función sexual). Estos no son problemas de voluntad, sino casos que requieren atención médica. (Los libros sobre falta de sexo en la pareja (Amazon) permiten comprender las causas en detalle)
Cuatro pasos para la reconstrucción
1. Primero, dialogar
La solución a la falta de sexo no comienza con la reanudación de las relaciones sexuales, sino con el diálogo. "Últimamente el contacto físico ha disminuido, ¿cómo te sientes al respecto?". Sin culpar, se crea un espacio para compartir los sentimientos mutuos. Es más eficaz hablar en un lugar relajado como el salón o una cafetería, no en el dormitorio.
2. Retomar desde el contacto físico no sexual
Intentar reanudar las relaciones sexuales de golpe genera demasiada presión. Comienza con contacto físico no sexual: tomarse de la mano, abrazarse, darse masajes mutuamente. La técnica del "focalización sensorial" utilizada en terapia sexual comienza con el contacto corporal mutuo prohibiendo el contacto genital, y recupera la intimidad de forma gradual.
3. Soltar la idea del «sexo perfecto»
El "sexo ideal" que retratan las películas y la pornografía está muy alejado de la realidad. No es necesario alcanzar el orgasmo cada vez, ni la penetración es obligatoria. Tocarse, sentir la calidez, confirmar la conexión. Solo eso ya es una experiencia sexual con pleno significado. Es importante darse cuenta de que el perfeccionismo eleva la barrera hacia el sexo. (Los libros sobre relaciones de pareja (Amazon) también pueden ser de ayuda)
4. Si es necesario, consultar a un profesional
Cuando la falta de sexo se ha prolongado, la terapia de pareja o la terapia sexual son eficaces. Consultar con un terapeuta sexual certificado por la Sociedad Japonesa de Ciencias Sexuales, o con un especialista en urología o ginecología, permite identificar y abordar las causas médicas.
Conclusión
La falta de sexo no es "culpa" de uno de los dos, sino un problema de la relación. Iniciar el diálogo, retomar desde pequeños contactos y no buscar la perfección. Estas tres actitudes son la clave para recuperar la intimidad perdida.