Fatiga de decisión
Fenómeno por el cual la capacidad de juicio se deteriora tras tomar numerosas decisiones, lo que conduce a elecciones de baja calidad o a la evitación de decidir. Se relaciona con el agotamiento de los recursos de autocontrol.
Qué es la fatiga de decisión
La fatiga de decisión se refiere al fenómeno por el cual la calidad de las decisiones disminuye a medida que se acumulan a lo largo del día. Este concepto, que tiene su origen en la investigación del psicólogo social Roy Baumeister y colaboradores, se basa en el modelo de «agotamiento del ego», según el cual la fuerza de voluntad y el autocontrol son recursos finitos. Lo que por la mañana se juzgaba con calma, por la tarde se percibe como tedioso y se opta por la alternativa más fácil. O bien, ante demasiadas opciones, uno se queda paralizado sin poder decidir nada. Estas experiencias son manifestaciones típicas de la fatiga de decisión.
La sociedad moderna exige a las personas un número de elecciones sin precedentes. Qué comer, qué ponerse, qué suscripción contratar, cómo responder a un correo electrónico. Cada una de estas decisiones puede parecer trivial por separado, pero acumuladas consumen de forma segura los recursos cognitivos del cerebro. Un célebre estudio sobre la junta de libertad condicional en Israel mostró que la probabilidad de conceder la libertad condicional disminuía a medida que avanzaba el orden de las audiencias y volvía a subir justo después de la pausa para comer.
Problemas que provoca la fatiga de decisión
Cuando se cae en un estado de fatiga de decisión, las personas tienden a derivar en dos direcciones. Una es la elección impulsiva: al no quedar energía para reflexionar, se opta por el placer inmediato o la alternativa más cómoda. La otra es la postergación de la decisión: se evita el acto mismo de elegir y se opta por mantener el statu quo. En ambos casos, existe el riesgo de avanzar en una dirección distinta a la que uno realmente desea. Comprar impulsivamente un dulce junto a la caja al final de la compra, o postergar indefinidamente una decisión importante de carrera, son situaciones en las que probablemente la fatiga de decisión está de fondo.
Estrategias para reducir la fatiga de decisión
Las medidas contra la fatiga de decisión se resumen en reducir el volumen total de decisiones y en situar las decisiones importantes en las franjas horarias en que los recursos cognitivos son abundantes. Establecer rutinas diarias (fijar la vestimenta, las comidas, la ruta al trabajo) es un método eficaz para eliminar decisiones triviales. Que Steve Jobs vistiera siempre la misma ropa se basaba en este principio. También resulta útil reservar las decisiones importantes para la mañana y dedicar la tarde a tareas rutinarias. Establecer reglas previas que acoten las opciones reduce la carga de pensar desde cero cada vez que hay que decidir.
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