Cambiar a través del voluntariado: por qué la contribución social conduce al crecimiento personal
El voluntariado no es solo «dar»
Cuando se piensa en voluntariado, se tiene la imagen de «personas con recursos que ayudan a quienes lo necesitan», pero en realidad los propios participantes reciben mucho. Nuevas habilidades, encuentro con valores diferentes, aumento de la autoeficacia. El voluntariado es una de las formas más eficaces de inversión en uno mismo.
Tres formas de crecimiento que aporta el voluntariado
1. Se amplía la perspectiva
Al entrar en contacto con personas que no se encuentran en la vida cotidiana y con problemas sociales desconocidos, el propio mundo se expande. La experiencia de darse cuenta de que lo que se consideraba «normal» en realidad no lo es tiene el poder de cambiar la visión de la vida.
2. Se adquieren habilidades prácticas
Organización de eventos, comunicación, contabilidad, liderazgo. En las actividades de voluntariado hay oportunidades de asumir roles que no se experimentan en el trabajo. Estas habilidades también son útiles para la carrera profesional. (Los libros sobre voluntariado también pueden ser de ayuda)
3. Aumenta la autoestima
La sensación de que «mis acciones están siendo útiles para alguien» es una poderosa fuente de autoestima. Especialmente en periodos en los que cuesta sentir logros en el trabajo, el voluntariado puede convertirse en un apoyo emocional. (Los libros sobre contribución social permiten aprender a elegir actividades)
Evidencia científica de que el voluntariado aumenta la «felicidad»
La relación entre el voluntariado y la felicidad ha sido demostrada en múltiples estudios a gran escala. Una investigación de la London School of Economics mostró que las personas que hacen voluntariado al menos una vez al mes tienen una satisfacción vital significativamente mayor que quienes no lo hacen. Este efecto se mantiene incluso al excluir estadísticamente la influencia de los ingresos y el nivel educativo.
¿Por qué el voluntariado genera sensación de felicidad? En psicología se conoce el fenómeno llamado «helper's high». El acto de ayudar a otros promueve la secreción de oxitocina y serotonina en el cerebro, generando una cálida sensación de satisfacción y de conexión social. Este efecto se produce independientemente del tipo o la escala del voluntariado.
Microvoluntariado para quienes «no tienen tiempo»
Para quienes les interesa el voluntariado pero no tienen tiempo, se recomienda el «microvoluntariado». Se trata de actividades de voluntariado de corta duración que se completan en línea y en las que se puede participar desde casa en ratos libres.
Por ejemplo, la aplicación «Be My Eyes», que describe el contenido de fotos en lugar de personas con discapacidad visual, se completa en pocos minutos por intervención. El voluntariado de traducción permite traducir un párrafo en el tiempo libre. Organización de información en redes sociales durante desastres, traducción de cartas para niños de países en desarrollo, contribución a proyectos de código abierto. Estas actividades permiten participar incluso en 10 minutos durante el trayecto al trabajo o en la pausa del almuerzo. «No puedo hacer voluntariado porque no tengo un bloque de tiempo libre» es ya una limitación del pasado.
Resumen
El voluntariado no es solo para los demás, sino también para el propio crecimiento. Empieza de forma sencilla con un evento puntual o una actividad de corta duración.