Pareja

Practicar el sexo consciente - Sentir con el «cuerpo» en lugar de con la «mente»

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La «mente ocupada» durante el sexo

Pensar en el trabajo durante el sexo, preocuparse por la apariencia del cuerpo, inquietarse por si «lo estás haciendo bien», sentir ansiedad sobre si se alcanzará el orgasmo. Según un estudio del Journal of Sexual Medicine, aproximadamente el 70% de las mujeres y el 40% de los hombres reportan experiencias de «distracción» durante el sexo.

Esta «mente ocupada» roba la atención a las sensaciones corporales y reduce significativamente el placer. El cuerpo está excitado, pero la mente no puede percibirlo. Esta desconexión conduce a una menor satisfacción sexual, dificultad para alcanzar el orgasmo y falta de intimidad con la pareja.

Qué es el sexo consciente (mindful sex)

El sexo consciente es un enfoque que aplica los principios del mindfulness (prestar atención al momento presente sin juzgar) al sexo. La investigación de la profesora Lori Brotto de la Universidad de Columbia Británica demuestra que las intervenciones sexuales basadas en mindfulness mejoran significativamente la excitación sexual, la lubricación, el orgasmo y la satisfacción en las mujeres.

La esencia del sexo consciente es el cambio del «rendimiento» a la «experiencia». No se trata de «hacerlo bien», sino de prestar atención a «qué estoy sintiendo ahora». (Puedes aprender los fundamentos en libros sobre mindfulness)

Métodos de práctica

1. Dirigir la atención a los cinco sentidos

La temperatura de la piel de tu pareja, el sonido de su respiración, el olor de su cuerpo, la sensación de sus labios. Concentra tu conciencia en la experiencia del «aquí y ahora» a través de los cinco sentidos. Cuando surja un pensamiento («estoy pensando en la reunión de mañana»), simplemente nótalo, sin juzgarlo, y devuelve la atención a las sensaciones corporales. Es exactamente el mismo proceso que la meditación mindfulness.

2. Ser consciente de la respiración

La respiración durante el sexo regula el equilibrio entre excitación y relajación. La respiración superficial y rápida activa el sistema nervioso simpático, mientras que la respiración profunda y lenta activa el parasimpático. Incorporar conscientemente respiraciones profundas hace que las sensaciones corporales sean más nítidas y amplifica el placer. Sincronizar la respiración con tu pareja también tiene el efecto de aumentar la sensación de unidad.

3. Soltar la «meta»

Si conviertes el orgasmo en la «meta», el sexo se transforma en un «proceso hacia la meta» y se descuida la experiencia del camino. Aunque no se alcance el orgasmo, la comodidad del contacto, la conexión con la pareja, la riqueza de las sensaciones corporales: todo esto es el valor del sexo. Soltar la meta tiene, paradójicamente, el efecto de facilitar el orgasmo.

4. Comenzar con el enfoque sensorial (sensate focus)

La técnica de enfoque sensorial, ampliamente utilizada en terapia sexual, es ideal como introducción al sexo consciente. Se prohíbe el contacto genital y ambos se tocan mutuamente concentrándose solo en las sensaciones. El objetivo no es «dar placer» sino «observar las sensaciones». A través de esta práctica se entrena la capacidad de atención a las sensaciones corporales. (Los libros sobre terapia sexual también pueden ser de ayuda)

Resumen

El sexo consciente no es una técnica especial, sino una actitud de prestar atención al «aquí y ahora». Concentrarse en los cinco sentidos, ser consciente de la respiración y soltar la meta. Estas tres prácticas transforman la calidad del sexo desde la raíz. Del sexo que se piensa al sexo que se siente con el cuerpo.

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