Cómo hacer más cómodo el teletrabajo
Comprender correctamente los desafíos del teletrabajo
El teletrabajo aporta muchos beneficios, pero los desafíos no son pocos. La investigación del profesor Nicholas Bloom de la Universidad de Stanford muestra que, aunque la productividad de los teletrabajadores aumenta, también crecen la sensación de aislamiento y la ansiedad sobre el desarrollo profesional.
Los principales desafíos se resumen en tres: la difuminación de los límites entre trabajo y vida personal, la disminución de la calidad de la comunicación y la sensación de aislamiento. Reconocer estos desafíos y tomar medidas intencionadas es la clave para un teletrabajo cómodo.
Crear límites entre trabajo y vida personal
Establecer límites físicos
Por ejemplo, si es posible, es útil disponer de un espacio dedicado exclusivamente al trabajo. Si trabajas en el sofá del salón, el cerebro no puede distinguir entre «este es un lugar de descanso» y «este es un lugar de trabajo», y la calidad de ambos disminuye.
Aproximadamente el 67% de los teletrabajadores señalan la «soledad» como su mayor desafío, y quienes participan en videoconferencias dos o más veces por semana reportan un 40% menos de sensación de soledad.
Aunque no tengas una habitación dedicada, se ha comprobado que crear separaciones visuales (cambiar la orientación del escritorio, encender una lámpara de trabajo, colocar un separador) es efectivo. Cerrar el portátil al terminar y trasladarse a otro lugar es un comportamiento ritual que también ayuda a establecer límites.
Establecer límites temporales
En el teletrabajo, el entorno de «poder trabajar en cualquier momento» genera la situación de «trabajar indefinidamente». Vale la pena definir claramente la hora de inicio y fin de la jornada, y desactivar las notificaciones de correo y chat después del horario laboral.
Dedicar el tiempo que antes se empleaba en desplazarse a un paseo matutino o ejercicio permite mantener tanto la transición al modo trabajo como la salud física.
Mejorar la calidad de la comunicación
Aprovechar la comunicación asíncrona
Por ejemplo, en el teletrabajo no es necesario que toda la comunicación sea en tiempo real. De hecho, aprovechar la comunicación asíncrona (correo electrónico, documentos, mensajes grabados) permite que cada persona disponga de tiempo para concentrarse.
Sin embargo, para discusiones complejas o temas emocionales, el texto solo puede generar malentendidos, por lo que es más efectivo optar por una videollamada. Saber elegir el medio de comunicación adecuado marca la diferencia en los resultados.
Crear espacios intencionales para la conversación informal
La conversación informal que surge naturalmente en la oficina se pierde con el teletrabajo. Sin embargo, estas charlas desempeñan un papel importante en la construcción de confianza y la cohesión del equipo.
Establece intencionadamente espacios de comunicación no laboral: una pausa virtual para café semanal, un canal de chat informal, almuerzos en línea.
Acondicionar el entorno de trabajo en casa
Preparar un entorno que soporte largas horas de trabajo de escritorio es importante tanto para la salud como para la productividad. Ajusta la altura de la silla y el escritorio adecuadamente, y coloca el monitor a la altura de los ojos.
La iluminación es un elemento que a menudo se pasa por alto. Colocar el escritorio donde entre luz natural y cambiar a iluminación cálida por la tarde ayuda a mantener el ritmo del reloj biológico.
Además, la estabilidad de la conexión a internet es vital para el teletrabajo. Si tienes videoconferencias frecuentes, considerar una conexión por cable puede mejorar la situación.
Afrontar la sensación de aislamiento
La sensación de aislamiento del teletrabajo puede tener un impacto serio en la salud mental. Según una encuesta de Buffer, la «soledad» se señala como el mayor desafío de los teletrabajadores.
Como medidas, son efectivos el uso de espacios de coworking, la participación en comunidades locales y las reuniones presenciales periódicas del equipo. El trabajo híbrido, que combina 1 o 2 días de oficina por semana en lugar de teletrabajo completo, también es eficaz para reducir el aislamiento.
Fortalecer la autogestión
En el teletrabajo, la capacidad de gestionarse a uno mismo se vuelve aún más importante. Es necesario avanzar en el trabajo de forma autónoma en un entorno donde nadie te observa.
Vale la pena establecer una rutina matutina (vestirse, ordenar el escritorio, revisar las tareas del día) y convertir la transición al modo trabajo en un hábito. Si empiezas a trabajar en pijama, la transición psicológica tiende a ser insuficiente.
Puntos clave de este artículo
- Crear límites entre trabajo y vida personal
- Mejorar la calidad de la comunicación
- Acondicionar el entorno de trabajo en casa
- Establecer límites físicos
Resumen - El diseño intencional genera comodidad
La comodidad del teletrabajo no surge de forma natural, sino que se diseña intencionadamente. Establecer límites físicos y temporales, mejorar la calidad de la comunicación y afrontar el aislamiento. A través de estas prácticas, es efectivo aprovechar al máximo los beneficios del teletrabajo.