Crecimiento personal

Cómo aceptar la imperfección y seguir adelante

Este artículo se lee en unos 6 minutos

Los perjuicios del perfeccionismo

Aspirar a la perfección no es malo en sí mismo. Sin embargo, la creencia de que sin perfección no hay valor paraliza la acción y daña la salud mental. En psicología, este tipo de perfeccionismo se denomina «perfeccionismo desadaptativo» y se ha señalado su relación con la depresión y los trastornos de ansiedad. (Libros de psicología para aceptar la imperfección)

Los perfeccionistas, al temer extremadamente el fracaso, tienden a evitar nuevos desafíos. Además, no logran sentirse satisfechos con sus logros y repiten constantemente la autocrítica de «podría haberlo hecho mejor». Este círculo vicioso provoca una disminución de la autoestima y una acumulación de estrés.

Enfoques psicológicos para aceptar la imperfección

Reconocer las distorsiones cognitivas

Por ejemplo, en la base del perfeccionismo hay varias distorsiones cognitivas. El «pensamiento todo o nada» es el patrón de ver las cosas como perfectas o como un fracaso, sin término medio. El «pensamiento del debería» es el patrón de atarse a estándares rígidos de «debería ser así».

Darse cuenta de estos patrones de pensamiento es el primer paso hacia el cambio. Pregúntate: «¿Realmente no tiene sentido si no es un 10?», «¿No es suficiente un 8?».

Cultivar la autocompasión

La autocompasión (self-compassion) propuesta por la profesora Kristin Neff de la Universidad de Texas es un enfoque eficaz para aceptar la imperfección. La autocompasión tiene 3 elementos: amabilidad hacia uno mismo (tratarse con cariño en lugar de autocriticarse), humanidad compartida (reconocer que la imperfección es natural en el ser humano) y mindfulness (observar las emociones tal como son, sin identificarse excesivamente con ellas).

Tener un criterio orientado al crecimiento

En lugar de usar la perfección como criterio, vale la pena usar «¿he crecido aunque sea un poco respecto a ayer?» como referencia. Este cambio de perspectiva permite reconocer los pequeños avances y mantiene la motivación para seguir actuando.

Prácticas para aceptar la imperfección

Entregar intencionadamente algo imperfecto

Por ejemplo, cuando la búsqueda de perfección impide avanzar, es eficaz practicar entregar intencionadamente un trabajo «al 70%». En la mayoría de los casos, un 70% funciona suficientemente bien y, al recibir retroalimentación, se puede mejorar. Es más valioso entregar algo imperfecto que no entregar nada por buscar la perfección.

Crear una lista de fracasos

Escribe tus fracasos pasados y registra qué aprendiste de cada uno. Al mirar atrás, seguramente notarás que muchos fracasos se convirtieron en oportunidades de crecimiento. Los libros de psicología para aceptar la imperfección también ayudan a obtener nuevas perspectivas.

Establecer el criterio de «suficientemente bueno»

Antes de abordar una tarea, decide un criterio concreto de lo que sería «suficientemente bueno». Una vez alcanzado ese criterio, deja las mejoras adicionales para la próxima oportunidad. Este hábito de poner un límite rompe el ciclo del perfeccionismo.

Como método concreto para soltar el perfeccionismo existe la «regla del 80%». En lugar de aspirar al 100% en todas las tareas, se establece el criterio de aprobar con un 80%. Se reporta que dedicar el tiempo que se habría invertido en el 20% restante a otras tareas mejora la productividad general en aproximadamente un 25%.

Hábitos cotidianos para convivir con la imperfección

Dejar de compararse

Comparar el producto terminado de otros con tu propio trabajo en progreso es una comparación injusta. Lo que ves de los demás en las redes sociales no es más que un resumen editado de sus mejores momentos. Si vas a comparar, compara tu yo pasado con tu yo presente para ver la mejora. (Los libros relacionados también son de gran ayuda)

Disfrutar del proceso

Si solo valoras los resultados, el proceso se vuelve un sufrimiento. La actitud de encontrar alegría en aprender, probar y mejorar en sí mismos aumenta la tolerancia a la imperfección.

Aceptar también la imperfección ajena

Quienes son estrictos consigo mismos tienden a serlo también con los demás. Practicar la tolerancia hacia la imperfección ajena también fortalece la capacidad de aceptar la propia. Los libros prácticos para soltar el perfeccionismo también son una buena referencia.

Puntos clave de este artículo

  • Enfoques psicológicos para aceptar la imperfección
  • Conocer los pasos concretos de las prácticas para aceptar la imperfección
  • Dominar las claves de los hábitos cotidianos para convivir con la imperfección
  • Incorporar el reconocimiento de las distorsiones cognitivas en el día a día

La fortaleza que hay en la imperfección

Las investigaciones de Brené Brown muestran que reconocer la propia debilidad e imperfección, la «vulnerabilidad», es en realidad la fuente de la profundización de las relaciones humanas y la creatividad. Al quitarse la armadura de la perfección, nacen conexiones auténticas con los demás. La imperfección no es un defecto que deba ocultarse, sino prueba de humanidad y evidencia de que hay margen para crecer.

Compartir este artículo

Compartir en X Añadir a Hatena Bookmark

Artículos relacionados