Volver a aprender de adulto - Cómo adquirir nuevos conocimientos de forma eficiente siendo profesional
Por qué el aprendizaje adulto no se sostiene
¿Has intentado obtener una certificación o aprender un idioma después de empezar a trabajar y lo has abandonado a las pocas semanas? La principal causa de que el aprendizaje adulto no se sostenga no es la falta de voluntad, sino aplicar los mismos métodos de estudio de la época escolar.
En la época de estudiante se disponía de «bloques largos de tiempo», «plazos claros (exámenes)» y «obligatoriedad (clases)». Los profesionales no cuentan con nada de esto. Por eso, los adultos necesitan estrategias de aprendizaje adaptadas a su realidad.
Métodos de aprendizaje eficientes según la neurociencia
El poder de la práctica distribuida
Distribuir el estudio en 30 minutos x 6 sesiones produce una tasa de retención superior a una sesión concentrada de 3 horas. Este fenómeno se denomina «efecto de espaciado» (Spacing Effect) y fue descubierto por Ebbinghaus hace más de 100 años. Aprovechar los trayectos al trabajo, la pausa del almuerzo o los 15 minutos antes de dormir es más eficaz que estudiar todo junto el fin de semana.
El efecto de la práctica de recuperación
Recordar lo leído (práctica de recuperación, Retrieval Practice) es más eficaz para la memoria que releer el texto repetidamente. Con solo preguntarse «si tuviera que mencionar 3 cosas de lo que acabo de leer, ¿cuáles serían?» después de leer, el efecto de aprendizaje mejora notablemente.
Interleaving
Mezclar distintos tipos de problemas en lugar de resolver muchos del mismo tipo seguidos (interleaving) desarrolla mejor la capacidad de aplicación. En el aprendizaje de inglés, por ejemplo, es más eficaz alternar 20 minutos de gramática, 20 de comprensión auditiva y 20 de lectura que dedicar 1 hora solo a gramática. (Los libros sobre métodos de aprendizaje también son útiles como referencia)
Diseño de aprendizaje para profesionales ocupados
1. Establecer un «disparador» para el aprendizaje
En lugar de un objetivo vago como «estudiar todos los días», se vincula el aprendizaje a un hábito existente: «al subir al tren, abro la aplicación» o «al preparar el café, leo 10 minutos». En ciencias del comportamiento, esta técnica se denomina «apilamiento de hábitos» y aumenta significativamente la tasa de consolidación de nuevos hábitos.
2. Abandonar la perfección y establecer un «mínimo»
Si se decide «estudiar 1 hora cada día», los días que no se cumple generan culpa y se acaba abandonando. En su lugar, se establece un mínimo de «al menos 5 minutos». Aunque sean solo 5 minutos diarios, el hábito de aprendizaje no se rompe. Los días con buena disposición, el tiempo se alarga de forma natural.
3. Aprender con el output como premisa
Publicar lo aprendido en redes sociales, explicarlo a un compañero, escribirlo en un blog. Cuando el output es la premisa, la calidad del input mejora de forma natural. Fijarse como objetivo «poder explicarlo a otra persona» permite alcanzar un aprendizaje profundo que va más allá de la comprensión superficial. (Los libros sobre reciclaje profesional permiten aprender de forma sistemática)
3 trampas que bloquean el aprendizaje
La primera es dedicar demasiado tiempo a elegir materiales. Buscar indefinidamente «el material perfecto» sin empezar a estudiar es contraproducente. La segunda es conformarse solo con el input. Leer un libro o ver un vídeo no consolida el conocimiento. La tercera es impacientarse al no ver resultados. Los resultados del aprendizaje aparecen de forma exponencial. Aunque las primeras semanas no se perciban cambios, la continuidad siempre produce aceleración.
Resumen
El aprendizaje adulto puede avanzar eficientemente aprovechando la práctica distribuida y la práctica de recuperación, incluso sin bloques largos de tiempo. Vincular disparadores a hábitos existentes, establecer un mínimo bajo y aprender con el output como premisa. Con estas 3 estrategias, es posible adquirir nuevos conocimientos de forma constante incluso en medio de una rutina diaria ocupada.